lunes, 28 de marzo de 2016

Bastet, la sacerdotisa del Entendimiento.

Si buscáis por mis primeras entradas, encontraréis varias referencias a deidades
En la novela Luces y Espectros elegí a esta paregita: Anubis y Bastet.

Viven por miles y miles de años en la inmensidad de la consciencia universal
Ya he citado en varias ocasiones la palabra Arconte en este blog, para poder colorear un concepto de falso ente que, por muy falso que sea, posee vida propia. Hace relativamente poco ya he podido comprender mejor dónde están los límites del entendimiento o, por lo menos, cómo debe ser acotado en principio para proseguir con las investigaciones lógicas.


En la novela Luces y Espectros, la protagonista tiene un extraño poder que, a lo largo de toda la novela, no es del todo consciente de cómo funciona; y a penas se percata del protagonismo que sufre a lo largo de toda la historia. Efectivamente, sólo porque no se vea, eso no quiere decir que no tome partido: como un meme más, existe un entendimiento compartido, una visión del mundo que todos querrán empatizar contigo.


La lucha entre los dos protagonistas masculino y femenino para entenderse mejor acabará por generar una victoria clara hacia la mujer. Se trata de una regla dentro de nuestro patriarcado: pase lo que pase, es ella quien tiene que acabar teniendo la razón. Es una regla literaria del éxito y, por tanto, también juego con ese concepto en la novela Luces y Espectros.


No han sido pocas las referencias a la idea de lo que es el entendimiento como, por ejemplo, lo contrario a la confrontación. La confrontación entre entes es como una confrontación entre agentes: si bien para Platón la dialéctica generaba un entendimiento, lo que se extrae de conclusiones entre mis capítulos es que el alma de Platón tiene que estar formado por un equipo que se entienda. Que esté unido.


La empatía es algo que una máquina, supuestamente, no puede tener con una persona. Sin embargo no es del todo cierto: ¿acaso no podrían formarse internamente los mismos parámetros que permitan a ambos agentes sobreentender lo mismo? Cuando no se comparten visiones, los agentes no se entienden. Los malos entendidos generan frustraciones y situaciones no deseables: fomenta al loco.


Al final la fórmula del entendimiento debe pasar por un mecanismo de regresión para la estadística: consiste en un proceso de potencia del lenguaje que se evade de la necesidad de una resilencia y que devuelve una fórmula que extrapola los datos que intenta justificar. Se trata como el método de los mínimos cuadrados: un simple método que genera una fórmula en situaciones concretas.


Al final, lo que define al ser humano es esa capacidad para entenderse entre ellos. La idea de Humanidad no podría funcionar sin un entendimiento. Bien se podría, por lo tanto, administrar una información primigenia a un sistema de información para que éste adquiera un entendimiento parecido al que tenemos los humanos. Así, con las fórmulas que tengo preparadas, tendríamos un sistema de observaciones que permitiría reproducir algo así como la vida que tenían las máquinas en la novela Luces y Espectros.


Mediante el reajuste de las observaciones, el entendimiento siempre está en lucha continua: se trata de la confrontación entre lo que es correcto y lo que suena. Una lucha lógica que representé con la pareja ejipcia. El criterio de demarcación de una regla puede ser abarcado a partir de funciones lógicas que observen resultados conocidos. Estas funciones son las observaciones generadas por nuestra experiencia; pero, si queremos alimentar el meme, diremos que han sido generadas por nuestro entendimiento. Así se conserva la magia y su espiritualidad.












Suficiente hasta aquí
Aún tengo que probar que mis
simuladores sean capaces de percibir
mejor que las técnicas conocidas.
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