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miércoles, 27 de julio de 2016

El arconte de la Torre. El Drama.

Como sujeto a la angustia de haber pretendido vivir a la altura de las circunstancias, se alzó y se elevó por encima de cualquier posibilidad por la que muy remotamente habría sido planteado el invento. La realidad conceptual del mismo le explotó en las narices, no pretendas desafiar a las matemáticas o la química: aun siendo dios hartero, Ícaro cayó como podría haber caído Dédalo de haber pretendido someter a los designios de los Ancianos.

La alquimia de los caballeros blancos no puede hacer nada contra la inquebrantable orden negra de la casa de los Ancianos. Toda torre que pretenda construir el ser humano para encarcelar a su dios estará destinada a volverse oscura como el ébano, para así someter a la raza humana a la destrucción de los pilares que ellos mismos habían levantado por desear frenar las tentativas de lucidez que vinieran de los designios divinos.

Superada la Prueba de Fuego
creo que puedo plantearme tocar este tema
aunque no sé si estará a la altura
de identificar el meme
y menos aún su vitalidad
Hablo del arconte de la Torre


Creía la mitología griega que el ser humano había nacido perfecto en sí mismo, con cuatro brazos, dos caras..., el doble de lo que somos ahora. Pero fue zeus quien decidió que el objeto de la vida era el deseo y el afán por encontrar la mitad que le fue arrebatada desde su nacimiento.

Conceptualmente, todo ser vivo nace con un ideal de perfección y, durante toda su vida, lucha por encontrar el complemento que le inspire a que su obra se convierta en algo de carácter imperecedero; en su Legado. Pero el orgullo del que nace imperfecto, sin ser percibido como tal, también es imperfecto y, como es lógico, también será perecedero.


El mito de Ícaro es uno de los más hermosos mitos que esconden una enseñanza sobre las pretensiones mortales. Cuenta la historia de cómo Dédalo desafió a Minos al ayudar a Teseo por decirle cómo vencer al minotauro. Es así como cuenta la historia que el rey Minos se valió de sus artes para castigar tanto a Dédalo como a su hijo Íkaro asolándolos del resto de la civilización en un lugar donde no podían escapar de un muro de cielo y agua. La única vía de escape consistió en juntar plumas de pájaro, unas ramas sueltas y, con cera darle consistencia. Fue así cómo emprendieron el vuelo para huir de su prisión. Pero Íkaro quería poner a prueba el invento más allá de los consejos de su padre. Eso provocó que la cera se derritiera y cayera junto con los deseos de Dédalo de hacer de Íkaro un gran inventor como lo fue él mismo.


Existen muchas historias de cómo el hombre es castigado por la divinidad por pretender desafiarle. Lo vemos, sin ir más lejos, en las historias que suelen calar más en la sociedad. Como lo fue la Odisea, de cómo Odiseo fue castigado por Neptuno tras haber sido desafiado al vencer en Troya. La Odisea es, quizás, la epopeya más cruel pensada para dar como mensaje al mortal de que, por mucho que se luche, no hay victoria sin rendición ante los dioses.

Para vencer al mago hay que encontrar su lado más mortal
Allá donde las ideas fluyan en libertad, la humanidad vagará para descubrir desde dónde levantar la escalinata. En los puntos más sombríos, donde las ideas no se manejan con fluidez..., se levantarán enormes pilares que busquen su raciocinio y sometan la oscuridad a la voluntad del deseo de los humanos.

El miedo mueve a las personas en un corro para descubrir cuáles son los mejores cimientos desde los que edificar la casa donde queramos vivir.


Hace años, cuando tuve la oportunidad de aprender Chino, me vi en la tesitura de explicarle a unos futuros ingenieros cuáles eran las razones por las cuales el feng shui no era una mera religión. Sino que había un meme muy útil y muy vivo que prevalecía y se mantenía por una muy buena razón. Y que ellos tenían que saberlo, porque se iban a dedicar para ello.

Allá donde las casas se caían, debido a las tormentas..., algunas no terminaban de caerse. De ahí nace un conocimiento empírico cuyo lenguaje nemotécnico o inteligible era el feng shui. De la misma manera, hoy día los ingenieros se valen de los estándares para determinar cuáles son, según la experiencia, las mejores prácticas para hacer posible proyectos de envergadura. El siglo XXI no se podría haber constituido sin la existencia de los estándares y la idea de calidad total.

Nuestro cerebro espera encontrar funciones en distintas zonas idealmente
Cuando alimentamos el mundo que vivimos con lo que sabemos que funciona mejor, existirá un lenguaje inefable, como enigmático, que nos aproximará a entender el oportunismo, la funcionalidad, el deseo del usuario..., la ventaja de saber hacer lo que se necesita, porque se dispone de los mecanismos necesarios como para haber trasladado a tus clientes al otro lado. Es decir, de una forma o de otra, el arconte de la torre es lo que empuja a levantar las barreras que hacen que todas las personas se comporten de una manera peculiar y al unísono. Como si estuvieran sometidos por el escrutinio de la melodía marcada por una flauta mágica que lleve a las masas a aceptar su sometimiento al contexto en el que viven.

Sin embargo, la Torre es más que un meme, es un arconte. Tiene sus obejtivos personales, sus deseos alimentados por las distintas masas constructoras de los ingenios definidos por estándares y garantes de calidad a la excelencia..., el lenguaje de lo políticamente correcto, del sometimiento a un código deontológico que, si bien no existe, todo profesional actúa en consecuencia de manera sinergética para así descompensar a quien se salga del redil. 

Se trata, por tanto, del meme contrario a la tragedia de los comunes que ya expliqué hace tiempo..., ¿qué pasaría si todos los estudiantes en un examen decidieran responder ante una pregunta una misma respuesta? ¿doblegarían al profesor? ¿qué pasaría si uno sólo respondiera de manera diferente y con una mejor respuesta? Cuando esto mismo sucede sin que los alumnos lo sepan, ni el propio profesor, se estará alimentando un arconte de la torre, siempre y cuando ambas partes salgan beneficiadas por hacer así las cosas, en detrimento de los buenos estudiantes.

Y ahora es cuando me pongo ante todos Vds. y les pregunto, ¿creen realmente que están liberados de las barreras marcadas por esas enormes torres negras?

Sí, sí..., reiros de la casualidad de los conceptos usados...

Quizá no haya transmitido todo lo que hay detrás..., pero sí es de vital importancia para un político, o alto cargo, reconocer los puntos que provocan que su poder esté limitado: allá donde haya una torre no podrás ejercer tu poder democrático y deberás someterte a la dictadura institucional. El funcionario que descubra este arconte podría tener el mismo poder que el propio cargo electo que, supuestamente, debería someterlo.

Esta es la explicación de porqué las universidades públicas están abocadas al fracaso en modelos democráticos frente a las privadas. La única manera de revitalizar la excelencia es redirigiendo los motivos de estudio en torno a satisfacer los deseos de los usuarios que pretenden extraer beneficio como Pueblo, en vez de orientarlo al profesional. 

Ejemplos prácticos desde arriba: 
- La malicia de la plataforma universitaria frente a las bondades de potenciar los planes Erasmus.
- La malicia de defender la libertad de cátedra frente a potenciar una independencia política.
- La malicia de defender la carta blanca en las investifaciones frente a la exigencia de resultados.

Y luego lo tenemos desde abajo:
- La enorme ventaja que supone vender libros si éstos fomentan un culto religioso sectario.
- La enorme ventaja que supone someter a las empresas si existe una estadística sencilla corrompida.
- La enorme ventaja que supone crear un partido político si pretendemos anclarnos en 1984.

No pretendo desarrollarlo más, el resto espero que seais capaces vosotros a la hora de aplicarlo a vuestro día a día: cuando un dogma alimenta a un grupo en porque el grupo a decidido ser retroalimentado, entonces tenemos un concepto que está sometiendo al pacto social para emponzoñarlo según unas directrices que sus propios autores en realidad no controlan.

Quien ocupa el poder desde el terrorismo sólo lo podrá mantener desde la dictadura.






Suficiente hasta aquí
mañana más
Quiero vuestros comentarios
No dejéis sentar ningún dogma...




sábado, 3 de octubre de 2015

La partida Interminable

¿Os imagináis que existiera un juego como el ajedrez
 pero donde el jaque mate o las tablas signifique perder?
 Se trata de una partida que es inherente al ser humano, 
así que hoy hablaré de los
  iluminatis.


Me encanta este vídeo, me permitirá ilustrar un tema. Hay cosas que no se pueden decir, pues si se supieran perderías la partida, pero algunas se deben decir, porque o si no la pierdes también. Parece que estamos viviendo unos tiempos donde las fuerzas expositoras están dando más fuerte, y se espera que los distintos elementos den de sí: ¿estaremos a la altura y no nos quedaremos cortos? ¿Nos pasaremos de la raya?

Un elemento como yo, que no tengo repercusión alguna, sólo puedo influenciar en mis pequeños círculos. Así que no puedo evitar que me dé la risa cada vez que oigo hablar de los iluminatis, ¿qué son?

Tenemos cuatro definiciones diferentes, desde mi punto de vista: dos de ellos los obviaré; uno son los originales, ni me sé la historia ni me acuerdo dónde lo fundaron o exactamente porqué..., otros que tampoco me interesan son esos grupitos aislados que quieren continuar con el original, que se reúnen como si fuera un club, etc...

¡Pirámides! ¡Más pirámides! ¡uhh, qué miedo!

Pero, más allá de si tiene sentido llamarles así, se ha creado la costumbre de hablar de otros dos grupos diferentes: a unos los llamaré los amos del mundo (en ajedrez las negras, pues no hay nada más bajo que ser peón de negras en el ajedrez) y a los otros los siervos del mundo.

Me habría gustado escribir este post tras haber conseguido terminar una tecnología que tengo pendiente..., pretendo contabilizar en tiempo polinomial tratable la energía oculta: la energía enmarañada. He dado con el algoritmo aspirante, pero el proceso de codificación va a ser muy arduo, y necesito concienciarme..., así que me he decidido a tocar temas fáciles para abrir boca.



Cada tipo de pirámide se construía de manera completamente diferente

Los amos del mundo son muy fáciles de identificar: son los que se reúnen con el fin de gobernar con malas artes. Se trata de los corporativistas y, como expliqué en otras entradas, estamos a final de ciclo. Quién sabe lo que vendrá después, ¿se reinventarán los neocon? ¿conseguirán infundir un caos profundo para optar por sobrevivir bajo tierra, como hago referencia en mi novela? ¿Por cuánto tiempo aguantará la mentira mientras crece China e India, y Rusia mantiene las reservas de oro...?

Visto lo visto, cada vez que aparece un hito los amos del mundo hacen su jugada: debido a que no tienen un auténtico poder, se valen del miedo y los hoaxes para obligar a los que tienen el poder a hacer lo que ellos quieran. Es decir, o se hace lo que ellos digan o vendrá el caos.

Frío, frío..., no pudo ser así.

Por el bando contrario nos encontramos con los siervos del mundo; se trata de gente anónima, de artistas, periodistas..., personas que saben qué es lo que se cuece y envían avisos informativos. Nos ayudan a despertar dando mensajes en una botella.

Los siervos no levantan, arrastran: porque lo dejan todo en el mismo lugar.

Me he decidido contar todo esto porque hace poco comprobé cómo las negras habían enviado un peón que está arrasando en el Youtube español. Le dan mucha información para que pueda divulgarla, sin embargo conocen a ese peón: es un divulgador de miedos, enmarrana los mensajes que se envían..., pero no lo hace con mala fe, simplemente, los peones de negras son los trolls, lo más chungo en Internet.

Cuando vemos vídeos como los de Lady Gaga, observamos un deseo de que la gente se sienta inspirada. Pero si es consciente de que se siente inspirada, entonces se calentarán y la inspiración no les llegará. Esto ya lo expliqué en la entrada que habla sobre el significado de las luces en mi obra. Por eso, las blancas no pueden decir quién es troll, porque lo alimentarían..., tendríamos un debate donde estarían enfrentados dos partes - si el administrador silencia al molesto entonces veríamos a su contendiente hablar solo..., sería la conversión de uno de los buenos en un demente inservible. En una estatua - alguien que luchó por una causa que le era ajena, o que era movido por intenciones contrarias. No hay que alimentar al troll.

La duda, aún así, me corroe, algunas piezas ayudan a conformar este juego para que la gente se centre en este falso debate; mientras tanto, el nepotismo y los dogmas siguen en alza. El clasismo y el no respeto por la Humanidad más allá de toda frontera sigue creciendo, cada vez más: se está realimentando un nuevo monstruo, uno que justifique el fin de ciclo.

El símbolo iluminati es el ojo, pero a todos les impresionan más las pirámides.
¡Cómo me gustaría ser ese Guy I'm Romance Loving por abrazarla! En un equipo así, se podría enviar mensajes en botella a borbotones..., pero no estoy en primera división: por desgracia soy más bien un autor local. El equivalente a un pueblerino: autor de barrio, por el momento. Veré si tengo suerte y me veo crecer un poco.

La cosa es, por tanto, muy simple: ¿qué pasaría si los anónimos que sirven a los grandes amos se ponen de acuerdo? Me refiero a sus secretarias, abogados, informáticos, banqueros, limpiadoras de despacho..., imaginaos que sois Rockefeller. Imaginaos que tenéis mucha pasta ¿Os creéis superpoderosos? ¿Seguro que no dependéis de nadie? Clarooo, dependéis de esos que justifican que realmente sois tan poderosos..., sin ese meme u hoaxe que es el dinero, en realidad no seríais nadie. Es decir: los amos del mundo dependen de los siervos del mundo. Pero claro, si nos cargamos a los amos, ¿quién nos financia? Por eso la partida es Interminable.

Así que qué acabará pasando tras la revelación final, ¿vencerán los que todo lo ven o los que necesitan imitar la escalera de Jacob? ¿Caerá la nueva Babel ante la desidia de no montar en la tierra lo que corresponde por el cielo?


¡Cárgatelos Katy! ¡Tu amor no tiene parangón!


Yo seguiré con mi lógica, a ver si termino de construir mis maquinitas..., y no olvidéis comentar. No quiero sentar dogmas.



lunes, 10 de agosto de 2015

Anubis. La cara de perro que tiene

He querido poner varias entradas para desarrollar y explicar aspectos que aparecen en mi libro, y así que mis lectores (por muy pocos que seáis) tengáis la oportunidad de comprobar que el mundo que desarrollo es lo suficientemente complejo como para suscitar interés.

Una idea que quise transmitir es que en ocasiones la ficción puede llegar a superar a la propia realidad. Y para ello también me valgo de un dios, concretamente Anubis: el dios perro.



De todos los chacales, éste es mi favorito: porque tiene cuerpo humano, el resto de ellos vagan por los desiertos ladrando y mordiendo de una manera bastante convencional.

Este dios es el encargado de guiarte hasta las puertas del otro mundo, una de las dudas que a mí me suscitaba la mitología ejipcia era: ¿por qué un muerto iba a seguir a un perro? Obviamente, el faraón, una vez muerto, debía hacerlo porque así lo decía la catequesis que recibió en vida.

Pero vayamos al asunto en cuestión, para mí Anubis es algo más que un mero dios o un mero perro, Anubis representa uno de los pilares de la lógica: como ocurría con las columnas de Hércules, estos pilares están herguidos para evitar que todo se derrumbe y se caiga encima. Es decir, mi libro es posible que tenga fallos, así que recurro a Anubis para evitar que eso pase.

Anubis es un dios muy sagaz que ocupa una dimensión donde las frecuencias son muy bajas y el tiempo trascurre muy despacio. Allá en los cielos el mundo es mucho más diáfano y más sencillo, nada que ver con las diabluras a las que estamos acostumbrados aquí en la Tierra.

Por eso Anubis no acepta allá arriba a cualquiera. Debe ser coherente. Es lo único. Y si un personaje de mi libro no lo es, entonces él mismo se encargará de hacerlo desaparecer de manera que ni siquiera le haya dado oportunidad de haber sido escrito. Ése es el poder de Anubis, que atraviesa el espacio y el tiempo.

Así que me pregunto qué pasará si me pongo a mezclar dioses ejipcios con extraterrestres..., ¿seré capaz de montar una historia coherente?


Al menos, cada vez que muestre una teoría siempre habrá algún personaje de mi libro cuestionándola. Eso es lo realmente importante. No me puedo permitir el lujo de sentar algún dogma para luego equivocarme.

En la Biblia le confieren a Jacob, dentro del génesis, el testimonio de ver la escalera que asciende a los cielos. Eso es como la ascensión al Valhala en la literatura nórdica.



Una escalera que asciende hacia una fuente de luz, y allá estará Heimdall, el portero. Pero pasa como con Anubis, no es un sujeto del cual te puedas reir: es el más temido por todos los dioses por su criterio implacable.

No es de extrañar que fuera a Jacob y no a otro a quien se le mostrara la escalera. En mi libro también le reservo ese derecho a uno de mis personajes más perversos. Al más engañador, y que le vamos a ofrecer una oportunidad para enfrentarse cara a cara con la divinidad.

¿Por qué elegir a un antihéroe para protagonizar el viaje más honroso? Pues sencillamente porque la ironía es perfecta: así damos los autores el mensaje de que las estructuras han sido construidas a pesar de darse con los menos indicados. Es un recurso literario para poder enseñar mejor los mensajes que hay ocultos en la obra.

Por ejemplo, ¿por qué en la Biblia Jacob consigue ser bendecido por su padre traicionando a su hermano mayor? Para que la historia fuera más pedagógica y, a la hora de ser contada, pudiera ser servida de ejemplo de que nunca se puede jurar en vano, y que las bendiciones siempre se cumplen. Es la manera que tiene ese pueblo de crear alguna suerte de ley, y así establecer buenas bases jurídicas a la hora de defender una suerte de convivencia.

No hay que olvidar el enfrentamiento entre Jacob y su hermano, que quería vengarse por haberle arrebatado la bendición de ser el líder del pueblo hebreo; entonces Jacob tras obtener una victoria zalamera, soñó que luchaba contra un hombre hasta que le bendiciera. Y consiguió tal bendición mediante la fundación de un nuevo nombre para Jacob: desde se llamaría Israel. Esto es porque Israel significa lo que hizo Jacob entonces: luchar codo con codo con Dios.

¿Cómo consiguió su victoria? Cediéndole los alimentos de su pueblo a su hermano, para así acabar con la guerra sin derramamiento de sangre. Es así como consigue el perdón y la bendición de su hermano, así como el reconocimiento divino; perdiendo la energía y fuerza de sus músculos (ganado) para poder seguir con su camino.




Efectivamente, ese fue el enfrentamiento contra lo que la tradición cristiana llama el ángel de Peniel, pues Peniel fue el nombre que le dio Jacob - desde entonces Israel - a la montaña donde se enfrentó contra ese hombre. Peniel significa "el rostro de Dios" y, efectivamente, hasta entonces Jacob no había contemplado el verdadero rostro de su dios. Dio con la escalera, pero no se encaró contra la realidad.

En Luces y Espectros podremos encontrar esta lucha como una constante, pero no auguro un final feliz como le pasó al bueno de Jacob - no a todos se les perdona sus faltas. Entre los personajes de mi historia tenemos a uno que no para de enfrentarse contra todo bicho viviente en ese Universo. Un enfrentamiento constante y mortal, hasta el punto de que conoce los viajes astrales y el mundo de las divinidades casi como la palma de su mano.

Para poder explicar mejor cómo funcionan esos mundos me valgo de la tecnología y genero analogías entre los juegos de ordenador y los mundos astrales.


Entonces podréis encontrar el capítulo donde uno de los protagonistas consigue encontrarse a sí mismo en cuanto se enfrenta contra su némesis - su otro yo. Ese némesis no es más que su propio reflejo, la necesidad que tiene de encararse contra sí mismo y afrontar algo que va más allá de lo que nunca imaginó que fuera posible. Tras ese enfrentamiento su experiencia se disparará hasta el punto de que trascenderá al propio juego y sus reglas.