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martes, 17 de enero de 2017

Los nuevos sondeos electorales

Quizá sea cierto que los análisis electorales
ahora deban de cambiar de diagramas
Y, para ello, lo mejor es centrarse en la idea de marca


Japón siempre unos cuantos años por delante. En esta ocasión hablamos del modelo Ishikawa. En un Japón víctima de la humillante derrota de la segunda guerra mundial, con una industria preparada para competir, pero incapaz de dar la cara por la paupérrima calidad de sus productos, en un momento dado dieron un golpe en la mesa y dijeron: ¡revolución cultural!

Entonces cambiaron las tornas, empezaron fijándose cómo lo hacían en Europa y Estados Unidos, se copiaron el modelo, lo utopizaron aún más y lo perfeccionaron. Inventaron la idea de calidad y, años después, tras el éxito de la aplicación de tales conceptos un norteamericano, como si fuera un colono en tierras salvajes, se atribuyó la patente para estandarizarla a escala mundial.

En la novela no faltará las referencias al pensamiento japonés, sin embargo voy a irme un tanto a una descripción más trascendente de los objetivos de la novela; aunque en parte también queden reflejados. Hoy iba a hablar sobre el populismo y cómo puede afectar a todo el histórico que tenemos sobre el mercadeo del sistema de votos.


En la novela Luces y Espectros llegué a insinuar que la asignatura de religión sería sustituida por historia del arte. En esta asignatura quedaría reflejado todo el cronograma histórico por el que pasaron las civilizaciones más importantes del planeta, y así tener una visión de conjunto de cómo evolucionaron los dogmas y tradiciones varias, así como el estilo.

En un cronograma tenemos el análisis de las culturas y los pueblos, pero sin llegar a hacer juicios de valor. Los juicios de valor se ponen de manifiesto inherentemente por la exposición intencional de las fechas: cuando describimos unos acontecimientos en su orden cronológico ignorando otros acontecimientos, dando más fuerza a unos hechos y menos a otros. Dentro de esta dirección interesada, tenemos una visión vigilante de un mensaje a transmitir y, efectivamente, dentro de esta manera de maniobrar se encontraba el profesor de historia del arte: cada clase tenía un mensaje detrás, un objetivo.

Cuando pensamos en cuáles serían los esquemas. que podría tener Alejandro cuando pretendía demostrar a sus alumnos cuáles eran los dogmas, de manera que ellos mismos se percataran, podríamos imaginarnos los esquemas de Ishikawa porque, al fin y al cabo, si sabemos de un desastre y nos muestran una lista de posibles causas, la correspondencia se convierte en una tarea de fácil desempeño.


El diagrama de causa-efecto tiene como origen estudiar la calidad de un sistema y es, por tanto, una herramienta de los auditores internos. Huelga mencionar la diferencia entre una auditoría interna de una externa: la auditoría externa procura sancionar y dar validez de la estandarización de una empresa, mientras que la interna se centra en prepararse ante eventualidades. Ambas auditorías son imprescindibles. El caso es que cuando la revolución japonesa se expandió al resto del mundo para crear la idea de calidad total, los años 80 murieron y nació la administración de empresa, el mercadeo, etc...

Hoy día, debido a la aparición del populismo, cuando desde los '90 el mercadeo jugaba con los deseos de la gente ahora es la gente la que juega con lo que espera de su marca. Ya sea la bolsa o ya sean las urnas, someten las decisiones de mercadeo de las marcas, su publicidad y, de hecho, las encuestas corren el riesgo de ser cada vez menos influyentes. El egregor de la televisión, uno de los monstruos más temibles que estuvieron sometiendo a los medios, y que queda reflejado a la perfección en la película La red, ha llegado a osar el querer sustituir o remover arquetipos persistentes en nuestra civilización que afectaban a nuestros preceptos morales, así como las tradiciones más arcaicas. Hoy día, gracias al populismo, este egregor pega con más fuerza que nunca para provocar cambios en este continuo devenir.

Para poder controlar los efectos producidos a lo largo de la cronología se puede plantear el problema como si se tratara de la desaparición de una persona, como fuéramos los agentes del FBI en la serie Sin rastro. Dibujamos una línea temporal y vamos marcando hitos históricos en ciertos segmentos. Todas las flechas que caigan sobre un segmento temporal tendrán formato de fishbone y, si el segmento temporal se hace más grande, entonces el diagrama cronológico acaba convirtiéndose en el diagrama de causa-efecto.

Cuando se trata de descubrir a gente que ha desaparecido, es interesante atar cabos determinando qué fue causa de cierto hito, y quiénes fueron sus agentes. Es decir, la idea de normalidad dentro del comportamiento de la gente es la manera que tienen los policías de determinar dónde están los cabos sueltos. De esta manera, vemos cómo los votantes ya no se comportan como veletas a la espera de que sus amados líderes les digan hacia dónde ir: siguen al líder que menos odian, y les siguen con fanatismo y mucha falta de respeto todas sus tonterías. No les importan: usan a su líder para conseguir sus objetivos.

Como si fueran un cepillo para el pelo, se valen del político como si fuera un peine. Si éste no refleja sus odios entonces lo desprecian. Si éste no endereza sus enredos entonces lo desprecian. En otros tiempos el partido ofrecía políticas, hoy día ofrece líderes. El cargo desaparece y se impone el personaje. Era de preveer que el formato televisivo prevaleciera por encima del debate interno.

Discusión de besugos:
Ana Pastor: Dígame este aspecto de su programa.
Pablo Iglesias: Aún no lo han decidido nuestros votantes.
Ana Pastor: No me ha respondido la pregunta.
Yo: Ana, eres una imbécil.

Parece que la televisión es la que marca los tiempos y los hitos. Por lo que es la audiencia la que manda y la que sanciona a los partidos. De la misma manera, las instituciones democráticas del estado, como el sistema judicial, parece que debe ser sometido por los designios de las pancartas. Se trata de una visión de la realidad que puede llegar a ser muy triste e insostenible.

Pero el actual escenario es éste: el votante tiene intención de castigar, de vetar, pero no de participar, no de decir qué quiere. Así que tenemos los resultados electorales entre cada tiempo y, de ahí, un diagrama de fuerzas. Si dentro de la cronología se perdieron votos hay que plantearse por el primer hito de campaña que provocó que cambiara de decisión. Es ahí donde se apuntarán las culpas sobre cada uno de tales hitos porque, por la la ley Lithe: si algo es probable que haya pasado, entonces ha ocurrido en una cierta proporción. Si un hito electoral pudo haber hecho perder votos, entonces los ha hecho perder en tal proporción. Y, cuando antes este principio se podía usar a lo largo de toda la campaña, empero, ahora sólo se puede aplicar para el primer hito que provocó su cambio de decisión.

Se trata de un nuevo esquema que permitirá analizar qué es lo que realmente hace ganar y perder votos. Así, como si fuera una Poisson, ese hito se irá olvidando, junto con los fanatismos y los odios para volver a otro estado de normalidad..., hasta que ocurra el siguiente hito. Exactamente como cuando se medica a un paciente. El mismo esquema.


Suficiente hasta aquí
decidme algo






miércoles, 14 de diciembre de 2016

El antropocentrismo del anarco-adanismo

- ¡No se ve un pijo!
- Ciertamente, no se ve un pene.
- No seas tan malsonante, niño.
- ¿A cuál de los dos se refiere? Yo he dicho pene, no he dicho un taco.
(El chovinismo nos dice qué es malsonante)

¡Pues volvamos a mi libro!
"Ya, pero ya no son niños; son sociópatas, y mira que no me gusta esa palabra"
Esta frase fue dicha por una profesora en la parte amarilla
y no es un error ni de imprenta ni de conceptos.
Hoy voy a hablar sobre uno de los mayores errores
de nuestros tiempos:
el adanismo


En la novela tuve la oportunidad de hacer una inocente crítica de la obra de Michelangelo a la hora de interpretar que las poses no me sugerían concordia, sino determinismo y sometimiento. El adanismo, sin ir más lejos, a pesar de que el término signifique que el sujeto se las da de ser el primero, el que no tiene molde, a pesar de encajar muy bien con el mesianismo: "yo soy el que resolverá vuestros problemas"..., al final, una y otra vez, vuelvo a criticar esas poses y esas formas por vincularse con el feudalismo y, por ende, por el sometimiento al individualismo y formas dictatoriales como las autocracias. 

El primero en darse cuenta de este problema, empero (y lo digo sin ser un experto documentador), fue Maquiavelo. Este estadista de la Italia dividida y sometida a los designios de las mafias y el imperialismo español, se percató de que el pueblo italiano debía coger las riendas de su destino por sí mismo y dejar de depender de un padrino que les proteja. Para ello dispondrían de un Príncipe y, efectivamente, de eso van las cartas recogidas bajo ese nombre.

Entonces se distinguen dos tipos de pueblos: las autocracias y las repúblicas. No me las puedo dar de ser un experto en la materia, pero lo descrito en pleno siglo XVI adelantó al concepto de izquierdas y derechas de la revolución francesa y a la idea que se tiene hoy día de ser progresista y conservador. Cambian los términos, pero la idea más pura, en mi opinión está definida por Maquiavelo porque, una vez aceptado que no queremos autocracias, ya podremos ser más de izquierdas o de derechas, más progresistas o conservadores..., que entonces no habrá problemas.

Y sí, yo seré de izquierdas, pero mi libro se puede interpretar desde la derecha..., en ese sentido no soy un autócrata..., por muy autor que sea de mi obra.

Mis lecturas tienen más sentidos de "lo acostumbrado"
Para Maquiavelo el objetivo real y último era que Italia se unificara como un país mayor de edad donde el Pueblo adquiriera la capacidad para decidir por sí mismo. La república de Maquiavelo significaba que las familias (los clanes) eran las artífices de la política, mientras que la autocracia significaba que eran unos pocos en quienes todos dependían ¿Recuerda esto al debate sobre la democracia representativa? Si no se entendió en esa entrada, puede verse desarrollado por un youtuber muy majo.

En cualquier caso, Maquiavelo ha sido el autor más contaminado, junto con Rousseau, de la historia de la humanidad. Quizá en tercer lugar debamos poner a Marx y, claro, ¿qué es lo que les une a los tres? Su lucha contra el clasismo: las clases sociales predominantes. Las que dominan esa autocracia.

De Maquiavelo se dice, y no es verdad, que él defiende que el fin justifica los medios. En realidad esa cita es llevada a cabo por uno de sus detractores: los fines maquiavélicos no corresponden a cualquier clase de fin, son aquellos que tienen por objeto acabar con las autocracias y, por ende, podrían ser incompatibles con posturas terroristas o de infundir el terror al pueblo. Al fin y al cabo, ¿cómo se pretende dar el poder al pueblo tras haberlo aterrorizado? El Principe de Maquiavelo tiene justificadas sus acciones si consigue que sea el Pueblo el que coja las riendas del poder. Eso es maquiavelismo citado casi textualmente.

Pero volvamos al adanismo y a nuestro siglo "XX tardío"...


Como casi ninguno sabrá, yo soy dependiente de una tienda de móviles. Soy autónomo y mi quiosko se ubica en un hospital. Debido a la fabulosa crisis de riquezas que no se quiere asociar al sistema y sus principales benefactores más que a las propias clases más bajas, en este hospital cerró la prensa; al igual que lo hizo la única tienda que vende prensa en el barrio más cercano. Y no pasa nada..., salvo que, cada diez minutos alguien me pregunta: "¿La prensa?".

Hasta un completo retrasado mental se da cuenta de que hay negocio..., pues bien señores, os voy a contar lo maravilloso que es nuestro país: voy a un periódico para ser yo el que venda prensa, me dan dos números de teléfono, el primero me dice que hay que llamar al segundo, para cuando el segundo me lo coge (mi primer intento provocó llamadas infinitas)..., me da otro para llamar a un tercero, el tercero nada más cogerme el recado me da paso a otro sitio de llamadas infinitas (mientras corre mi tiempo de llamada)...

En este punto yo les diría a los que me preguntan por la prensa escrita..., "¿Queréis periodicos o revistas? ¡Pues os jodéis!"

Señores, ¿Qué creen Vds. que está pasando aquí y por qué lo asocio a esta entrada?

Personalmente, no veo nada natural que un comercial reciba la llamada de un cliente potencialmente muy sustancioso y no le coja el recado. Lo que iba a tener que decirme era de plantilla, por lo que aquí hay pescado. Algún conspiranoico pensaría que hay intenciones por parte de ese periódico de que mi negocio no prospere..., pero esa no será mi teoría ¿O por qué no pensar que el quiosco de prensa se lo disputan ciertos proveedores de los medios escritos para dárselo a sus familiares? Porque tengo una teoría mucho más sustanciosa...

La idea que nos sustancia el capitalismo es que para poder vivir con comodidades antes tienes que trabajar. Y si no encuentras tu trabajo (por tu culpa, por supuesto), al menos debes ocupar un puesto. El caso es estar "ocupado". De esta manera podemos pensar que todos hacen su cometido. Por ejemplo, ¿qué es lo que hace un comercial? El comercial atiende el teléfono. Por tanto, ¿qué hace el cliente en una empresa? Según estas teorías: el cliente putea al comercial. Es decir, le da el follón.

El comercial ha sido puesto porque era un adinerado o un colocado. Cuando aparece una oportunidad de negocio él no perderá el puesto: puesto que el propio corporativismo le protege. Puede ir con una cartera cómoda de clientes, y si aparece uno fuera del redil, entonces supondrá tener que improvisar y vigilarse de imprevistos. Es decir, nuevos clientes significa trabajar. Es más fácil cuando no hay que hacerlo, simple y llanamente.

Si realmente estuviera interesado, llamaría de nuevo...
Lo repetiré de nuevo: este problema ya está resuelto. En el siglo XXI se despedirán a TODOS LOS OFICINISTAS. Porque no sólo son innecesarios, sino que además son un sobrecoste que no necesita nadie ¿Por qué hay tanto oficinista? No es porque no se sepan hacer smart contracts, mentira. Existen porque es más diplomático y representativo usar a una persona. Ahora bien, en cuanto empiecen a ser las máquinas, los programas, lo escrito..., a ser los artífices de los contratos, entonces en cuanto quiera vender yo prensa tocaré un estúpido botón y aparecerán en mayor o menor medida proveedores de prensa. Así de simple.

Pero claro, nuestro modelo actual exige tener que buscar la manera de dar trabajo a esa pandilla de indeseables que no sirven ABSOLUTAMENTE para nada. Y claro, ¿y para qué sirven si no mis estudios? Tú mismo lo demuestras por lo que NO HACES.

Así que, señores, ¿qué es lo que hace que la máquina sea más importante que las personas? El hecho de que las personas no quieran encontrar su lugar y prefieran dárselas de ser importantes en donde son insignificantes. Eso es adanismo, creerse que el molde de uno es especial, imponer la autocracia con respecto a lo que él espera de los demás y con respecto a qué deben los demás esperar de ti. Es un absurdo de antropocentrismo que algún día será fulminado del planeta.

Y claro..., para cuando las máquinas tengan la hegemonía del trabajo, la renta básica será una de tantas fórmulas que ayuden a comprender cómo funcionan bien las cosas.








Suficiente hasta aquí
quiero vuestros comentarios
no dejéis sentar ninguno de mis dogmas