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viernes, 12 de agosto de 2016

La posesión familiar

se suicida después
una mala lectura asocia el problema en sí
sobre el machismo
y mi objetivo es demostrároslo


El patriarcado, por mucho que insistan los machistas de turno, y unos cuantos retrógrados, existe. Y, dentro de este patriarcado, existen formatos discriminatorios dentro de las unidades familiares que favorecen a la mujer como líder cardinal. Cuando redacté la obra Luces y Espectros, me preocupé de darle un sentido agradable y, al mismo tiempo, colorear los comportamientos micromachistas para que se vean con claridad. Un micromachismo expuesto, es un avance por la igualdad dentro de una sociedad patriarcal.

Considero que, a estas alturas, poco me interesa la opinión de los que no piensen que en todas las sociedades patriarcales todas las personas sin excepción somos machistas. Ese debe ser nuestro punto de partida: aquellas personas que se crean libre de chovinismos es porque se creen superhombres. Y, personalmente, tanto ego en alguien que se crea capaz de algo así..., para una conversación normal, no lo aguanto. Todo lo más serviría para una conversación condescendiente.

Hace más de una semana, ocurrió otra noticia, no saltó como un caso de violencia machista; cuando, por definición, debió tratarse como tal. Una mujer en Orihuela apuñala a su pareja, tras reiteradas y fuertes discusiones. La realidad de la competición que supone llevar el dinero a casa genera tensiones que sobrepasan nuestra capacidad natural para afrontar nuestros dilemas más normales: de pequeños no nos enseñaron la ética que había que tener frente al dinero. De hecho, los amantes del capitalismo aseguran que no hay ética alguna detrás de la regencia del dinero. Así está EEUU..., lleno de criminales y genocidas... Pero lo curioso de esta noticia de Orihuela es que no trascendió a la prensa nacional sin pena ni gloria.

Hay quien intenta disculpar este tipo de incidencias aseverando que son casos aislados (mujeres agrediendo a hombres y tal), sin embargo, en este caso era algo que los vecinos veían venir. Es interesante cómo la ley se desvincula de los problemas sociales y, sin embargo, los vecinos, que no pueden hacer nada, se huelen lo que va a pasar sin poder denunciar nada..., porque la ley es la que tenemos. Y ya está.

Cuando ocurrió el crimen de la katana, esa fue otra sorpresa que se tragó la sociedad. Sin embargo, habría sido un comportamiento predecible en el mismo instante en el que alguien se hubiera dignado a hablar con el chico antes de que cometiera el crimen.

 ¿Por qué te gastas tanto dinero en katanas? 
¿Cuánto juegas a ese juego?
¿Qué opinan tus padres al respecto?

Lo normal es hablar con la gente cuando ésta se sale de los patrones marcados por el Patriarcado. Ese es el punto de partida. Cuando las personas dejan de comportarse con normalidad, entonces de algo deberíamos de estar seguros: la culpa ya no es del chovinismo, la culpa ya no es del Patriarcado; porque el objetivo del chovinismo es que repitamos cual obejas bobas lo que marque la tradición y sus dogmas. Quien no es como los demás, por lo pronto, lo más sencillo es pensar que es una persona que se marca sus propias normas; que rompe algunos esquemas, para mejor o para peor.

¿Entonces? ¡Soluciones quiero!
Estoy con vosotros y con vosotras si habéis llegado a esta conclusión. No sirve de nada que digamos que la única pista que tenemos es falsa, hay que avanzar hacia la mejor pista, sea cual sea. Sin embargo, ya he dejado caer una buena pista hace un momento..., sólo voy a incidir un poco más.

Si nos preocupa tanto la violencia doméstica, lo mejor que podemos hacer es buscar un nexo en común que haya inspirado a todos esos crímenes violentos y, si fuera posible, contrastarlo. Efectivamente, el nexo común, como ya he citado, habla de los motivos que impulsaron al joven de la katana el matar a sus padres, yo lo llamaré: sensación de falta de greguialidad.

ADVERTENCIA: No es cierto que esté insinuando que una familia deba ser más gregaria para evitar tales crímenes. Recalco esto e insisto: no estoy aconsejando aumentar la greguialidad en la familia, de hecho lo intento CRITICAR. Una vez dicho esto, recalco: me refiero a que quien decide matar es debido a su propia sensación de falta de algo, concretamente, una forma de marcar la posesión en la familia.

La psicopatía en el seno familiar (doméstica) puede fomentar la sustitución de la racionalidad en donde debían caber sentimientos (algo inefable), por lo que en ocasiones se incorporan en los comportamientos familiares egoísmos, o deseos de posesión, que generan la sensación de que quien incumpla tales reglamentos en realidad se infiere (mediante una desafección asociado a la pragmática del lenguaje del sujeto) una sensación de repulsión que, según parece, puede desembocar en violencia (como ocurría con las explicaciones que daba sobre el honor: un concepto inventado más complejo que uno mismo y que, en cuanto que no quede satisfecho, sucumbe a la violencia).

Un ejemplo práctico se da en los divorcios. Los hijos reprenden a los padres el que se divorcien; cuando en realidad deberían de tener aprendida la lección de que algo así es susceptible de que ocurra, y que deben aceptarlo. Lo contrario es fomentar algún tipo de psicopatía, se trata de un comportamiento egoísta. 

Cuando vemos el estado lamentable de la jurisprudencia española en lo referente a divorcios (o separaciones), no es de extrañar que el comportamiento psicópata en el ámbito doméstico sea tan alto. Sobretodo en familias monoparentales. Ojo: que nadie crea leer que la solución que planteo es que desaparezcan las familias monoparentales..., lo digo porque cuando leo alguna que otra publicación de tirada progresista..., el nivel que tienen es tan traicioneramente reducido que, directamente, leo la prensa conservadora: si me van a dar arcadas, que sea por leer lo que espero encontrarme.

Por supuesto, lo que pretendo con estos comentarios es recalcar que: el cómo se resuelven los divorcios, el cómo puntualiza la prensa los casos de violencia, el cómo se ignora que los hombres se suicidan más que las mujeres, el cómo se ignora que la independencia económica se da antes en las mujeres que en los hombres, el no decir que las principales enemigas de las mujeres y niños son mujeres..., todos estos temas una y otra vez reinciden sobre el mismo asunto en cuestión: cuando se normalicen las estadísticas que sí son relevantes, la violencia doméstica se reducirá notoriamente.

Otra cosa es que no interese que se reduzca la violencia doméstica..., pero ahí no me meto.

El nexo común a todo esto reside en el deseo de convertir la familia en una posesión. Partiendo de este hecho, y de una crisis social que haga que el cabeza de familia no pueda dar la talla, entonces el psicópata adoptará una decisión violenta que acabe con la crisis.

Esta explicación no tiene nada que ver con otros comportamientos de locos que ya he comentado, son perfiles diferentes, porque estos otros tienen un afán organizado. El crimen doméstico tiene un carácter más pasional, o personal. Cuando hablamos de genocidas, terrorismo o mafias, la víctima es más la sociedad, y la ausencia de valores divertidos. Como aquel que se divierte jugándose el pan de sus hijos..., a eso se le suele llamar liberalismo (ausencia de colchón social). 

Leído hasta aquí, ¿se puede leer mejor lo que no es violencia en Cuba? ¿se entiende ahora mejor las estadísticas de violencia doméstica en Cuba? 

¿Tiene que existir el ser que de ser visto mate a quien lo vea?
Muchas personas seguirán alimentando su propia sugestión centrando sus preguntas de manera intencionada y sin mencionar un espectro más amplio que nos permita ver el bosque más allá del árbol que tenemos delante. Para cualquiera que use la palabra feminazi, o cuestione a una de esas indocumentadas que no se centran en lo contingente, automáticamente cometen el micromachismo de llamarle machista, sin embargo: 

¿Hay intencionalidad de hacer desaparecer la idea de posesión en la familia? 
¿Qué planes educativos hay al respecto? 
¿Cómo se ejercita en los niños la separación de la pragmática con respecto a sus sentimientos (asertividad)? 
¿cómo aprenden a reconocer los niños los distintos tipos de comportamientos egoístas? 
¿Qué pasa con la ética del reconocimiento del que trae el dinero a casa? ¿Importa?
¿Pero hay alguien que realmente se piensa que esto sólo debe aplicarse a niños varones?

CQD.




Suficiente hasta aquí
espero que os haya gustado mis reflexiones
podéis cuestionarme lo que queráis












lunes, 31 de agosto de 2015

Los valores del patriarcado que defienden la prostitución

Ayer por la noche quise acercarme al cine para aprovechar una promoción que me ofrecía por la cual pagaba 5 euros por ver una película en 3D ¿Os acordáis de la canción de Mecano que nos recordaba que con 50 pesetas entrabas al cine? El asunto es que vi una película de animación de producción española porque, por los símbolos del cartel, daba la impresión de que a lo mejor incluía símbolos, mensajes y, de ahí, valores. Al menos sí que los críticos decían que esa película buscaba ensalzar los valores familiares. Bien, ¡pues vamos a verla!

Supongo que se equivocaron con la portada, querían ensalzar los valores de Tarzán como padre
Voy a decir que tuvo que ser una película de animación americana la que tampoco pude terminar de ver sin que me dieran arcadas, así que no mencionaré ni el nombre de la americana, ni el nombre del título español..., sólo diré que tengáis cuidado cuando leáis las críticas de críticos que son unos legos y que no se paran a leer lo que nos están diciendo algunas películas por sus imágenes. Digamos que este post es una ayuda para ver mensajes ocultos que, muy probablemente, jamás se nos ocurriría enseñar a nuestros hijos.

Sólo hay un valor: nuestra capacidad para interpretar el nundo en el que estamos
Empecemos por el principio: hace años apareció una película que, a diferencia de estos títulos que critico, no tenía fallos argumentales importantes. La película en cuestión era "Señora Doubtfire", una película donde un divorciado aún no acepta la separación de su esposa y acaba disfrazándose de mujer nodriza para estar con sus hijos más tiempo.


Esa forma de actuar, llevada a cabo por el protagonista, era a todas luces una auténtica canallada; además de que adolece de un comportamiento que busca tener una relación tan profunda como es la familiar a través de engaños. Está claro que el final debía buscar la manera de dar a entender a las personas de que en ocasiones hay que aceptar las separaciones; en ocasiones el mundo no es como nos gustaría - tenemos que aceptar las complejidades allá donde existan.

Pues bien, resulta que hay títulos donde se intenta transmitir un valor completamente opuesto. Y, de hecho, lo considero subversivo y contrario a la pedagogía. Hay quien considera que el amor debe ser sujeto al mundo de las ideas y, por tanto, no se trata de una experiencia sino de un concepto que es susceptible de encenderse o apagarse - como si fuera un interruptor.


La mecanización de las relaciones sociales nos lleva al ensalzamiento de un mundo donde los valores familiares se verán en detrimento: la manera de relacionarse con otras personas no será mediante la experiencia, sino mediante la conexión lógica entre ellas.

No es de extrañar que este tipo de mundo sea aceptado por las grandes élites, pues nos lleva al cumplimiento de dos principios interesantes: 

1. Un mayor control sobre la población porque así no se reproducen.
2. Una mayor cosificación de la persona y, por tanto, más facilidad para su capitalización/precio.


Cuando uno ha visto las películas sobre las que advierto, bien se podría pensar ¿y eso que dices qué tiene que ver con lo que criticas? ¿Cómo conectas la película que recomiendas con lo que estás diciendo de las redes sociales? Bien, efectivamente, si no existiera conexión mi argumentario carecería de sentido.

En las películas que buscan la cosificación de la persona, su insensibilización, el sometimiento del amor a lo conceptual, etc..., suele haber un conjunto de rasgos comunes:

1. Sadismo. Suelen mofarse de los débiles. Buscan la manera de ridiculizar al que es pequeño, gordo, etc..., y, al terminar la película, no intentan redimirse por ensalzar unos valores tan vanales.


2. Egocentrismo sentimental. Suelen imponer los deseos personales por encima de la realidad del mundo en el que se vive. Como el amor no es una experiencia, si no se vive, se impone. Si alguien no te quiere es porque es mala persona. Si alguien no quiere a alguien, hay que imponerle el amor; porque el amor es un interruptor - un mero concepto. Y lo que lo apaga es SIEMPRE una tontería. 



3. Reegocentrismo sentimental. Lo que es importante para un amigo no lo es para mí si hace gracia. Lo que importa es que yo tenga mi foto, mi momento, mi cosa..., si a otro hay algo que le parece importante, no nos interesa en lo más mínimo - aunque sólo sea un gesto, una acción simple..., nada.


4. Maniqueísmo. Los malos son inimaginables, imposibles, un retrazo a la demencia propia de alguien que es imposible que reconozca un pensamiento distinto al suyo. Y es que, por encima de todo, si alguien se sale del camino no tiene más remedio que ser el mismísimo Diablo. Quienquiera que no esté de acuerdo con esta visión sociopática de la realidad, es Satán en persona. Un sujeto sometido a la maldad misma y que no merece menos que la propia muerte (un maravilloso valor familiar). Cualquier otro planteamiento al del protagonista es completamente incompatible con la realidad, y los que piensan diferente acumulan absolutamente todas las maldades posibles.


Dicho esto, si Vd. cree que sus hijos están a salvo de lo que leen o de lo que ven, debe saber que se equivoca. La solución no es prohibirle que vea o lea esos contenidos, sino más bien descubrir que existen tales contenidos y desnudarlos. De esta manera la naturaleza propia del niño le llevará a criticar lo que en la película no se critica, y se cuestionará los valores que en esa película se olvidan de poner.

1. Nobleza. Debemos ser fuertes y tolerar lo débil.
2. Aceptación. Nuestros caprichos se deben quedar donde nacieron, en nuestra mente.
3. Ética. Si no actuamos en base a lo que decimos, no somos.
4. Apreciación. No todo es blanco o negro, hay muchos actos hermosos sin importar el acto en sí.

Son las cuatro grandes verdades del budismo, traducidos en mi post de esta manera en ausencia de visiones religiosas. Y es una invitación a la reflexión, porque no es de extrañar que en mi novela sí me preocupe -y mucho- de transmitir tales valores con la máxima pedagogía que se me ocurra.

Por regla general, y por coherencia, los que se oponen a estos valores suelen buscar la manera de oponerse a absolutamente todos. Es un principio que pueden Vds. comprobar por Vds. mismos: lo que no funciona como ciencia, sólo puede adoptar el camino del dogma mediante la imposición y el carácter sectario.


Por eso es normal ver a personas que, creyendo que están haciendo lo que deben, se comportan como auténticos canallas. Desde su punto de vista sí han hecho bien su trabajo: riéndose de los demás, trivializando los problemas, destruyendo la inocencia... Entonces se sorprenden al comprobar cómo la familia de verdad se intenta defender con uñas y dientes ante el opresor.


Son los valores que intentan cosificar el amor y el candor humanos. No pueden comprender el comportamiento natural de las personas para defender a los suyos, y entonces el soldado se sorprende y piensa: "Pero señoras, si sólo estaba haciendo mi trabajo - os defiendo de un terrorista". Prostituyen a las familias tras imponer los dogmas y los valores personales, cuando las relaciones entre las personas es algo mucho más profundo y no es racional y, mucho menos, explicable.


Si podemos reirnos de los débiles, si podemos obligarles a que nos muestren una sonrisa mientras trabajan, si podemos ignorar sus problemas reales y si, encima, podemos cuestionar su moralidad por quejarse..., entonces está bastante claro cuál es la idea que tienen algunos de cómo debería de ser el Futuro.

La película que vi anoche fue realmente deleznable, asquerosa, ruín, mal hilada, cruel, sanguinaria, despreciable, inmoral, desprestigiante, desilusionante, vomitiva, estresante, contaminante, mentirosa y, por supuesto, en absoluto reciclable. Cuando algo se hace mal, se hace con intenciones. Lo llenan de colorido, y las futuras generaciones irán con una enorme sonrisa a prostituirse de cara a las reglas del sistema... Si te dicen que el hombre fue a la Luna, ¡por supuesto que fue! Si te dicen que las autoridades son sabias, ¡los malos son los que la cuestionan!

¿Valores? ¿Desde cuándo es un valor enseñar a los niños a someterse?


En mi novela eso es justo contra lo que lucho y, de hecho, se da entender que, en un momento dado, desaparecen los apellidos..., aun existiendo familias, los personajes sólo tienen nombres. Es más, tanto los mandamases como los padres tienen cierta tendencia a no mostrarse en mi obra, aunque repercutan por sus actos. El mundo está orientado a los adolescentes, y recalco la necesidad de que no tienen que saber toda y cada una de las cosas para actuar de la manera más correcta. No hace falta saberlo todo, para actuar bien - no hay que obedecer tanto, si hacemos mal quizá sea porque no nos han comunicado todo lo que debieron en su momento.

Me gustaría creer en un futuro donde cada cual pueda elegir su rincón y no deba someterse y entrar en comunicación necesaria con las autoridades para hacerlo. Donde todo sea de todos y haya unas mínimas fronteras de respeto, no barreras o vallas, sino líneas guía para entenderse. Esa forma de convivencia sabemos que existe, sólo hay que potenciarla.



 Deberíamos potenciar lo que sabemos que funciona, no lo que sabemos que nos da más dolor.





Dicho esto, no olviden comentar. No quiero sentar dogmas.