domingo, 30 de octubre de 2016

La santísima trinidad de la política

Un gobierno de tres partidos
contra una oposición de tres partidos
Pero aún parece que son los amados líderes 
los que cortan el pastel


¿Qué es lo que hará PP + PSOE + Ciudadanos para gobernar frente a Podemos + Mareas + Nacionalistas? Ciudadanos y Nacionalistas son los patrióticos, PSOE y Mareas son los que defienden alguna clase de idea de democracia, mientras que PP y Podemos son los que apuestan por el mercadeo político y la idiotización de la población para que necesiten un "representante". Ni Rajoi ni Iglesias tienen la más mínima intención de escuchar ni a los que le apoyan ni a los que sean de su partido: ¡menudo panorama! Son las dos españas, rotas y deshechas ideológicamente. Pero también, poco a poco, consolidando una idea de diálogo. Por primera vez en décadas, parece que podrían hasta usar el Parlamento. Se acabó el debate fuera de las cámaras, y eso es bueno.

Pero no olvidemos las dos grandes máscaras que intentan idiotizar a la población:
1) Dice que va a escuchar cuando no lo ha hecho nunca.
2) Dice que el bipartidismo ha muerto, cuando no para de señalar como oposición un único partido.

En este sentido, se cumple la fórmula: Rajoi = Iglesias.

Como veis, hoy voy a hablar de democracia.


Hace poco reviví la película Robocop 2 ¿Qué entendemos por libertad? ¿Son las empresas las encargadas de resolver los problemas de la ciudadanía o son los propios ciudadanos sin tomar en cuenta sus méritos los que deben formar asambleas que permitan la adopción de decisiones? Puede parecer que hay más opciones pero, francamente, no las veo.

La solución realista suele ser una peculiar combinación de ambas ideas donde, nada más variar ligeramente la perspectiva, aparecen griteríos y madresmías.

Libres..., ¿dónde ubicas tu estoicismo?
Una sociedad, en cuanto a que sea civilizada, es susceptible de ser consciente de un cúmulo de problemas. Cuando un individuo intenta resolver un problema y no tiene éxito entonces es susceptible de acabar frustrado; o también es posible que su solución le parezca maravillosa y ésta no quede reconocida. Es por ello que tenemos distintas ideologías en virtud de cómo afrontamos los problemas y sus soluciones. 

Las soluciones, al ser sociales, no se trata de que, simplemente, sean capaces de ajustarse ingenierilmente a las especificaciones del usuario, sino que además, socialmente, deben ser aceptadas (tienen que ser realistas). Paradógicamente existen soluciones triviales que no son aceptadas por la sociedad por una cuestión psicológica.

A nadie le parecía mal jugar con una renta básica universal. No perdía la diversión.
Una sociedad suficientemente culta no tiene ya que afrontar problemas de un nivel cultural inferior, pero si la sociedad no es capaz de avanzar culturalmente entonces es posible que se quede estancada en los problemas de siempre ¿Cómo les trasmites a los empresarios que deben aumentar el tamaño de sus empresas para conseguir garantizar la inversión pública necesaria para que se sostengan sus propios proyectos? Está claro que con cultura. Pero en cuanto a que uno solo se haga el loco, saldrá beneficiado de manera desleal

Es por ello que enfocar los problemas desde cierta perspectiva es sólo una mera utopía: ante los problemas de no querer perder inversión pública sólo se puede actuar desde el estado de manera taxativa. Y la única manera de hacerlo es mediante el gobierno y, por tanto, mediante la democracia.

De ahí nacen los juicios emitidos desde asambleas, por parte de personas que quieran dar su opinión, para que todos puedan confrontar sus ideas. Una persona, una voz..., no es tan bonito como suena.

Dejas pillada la piedra y se contabiliza tu voto.
Así se condenó a pervertidos como Sócrates.
Nos podemos imaginar una sociedad donde los que adoptan decisiones de calado técnico e importante pueda ser cualquier grupo de vecinos que, al estar ociosos por no tener nada mejor que hacer, pudieran estar todo el día participando en la asamblea. Y serían estos buenos-para-nada los que adoptarían las decisiones en sustitución de los expertos..., la verdad es que no es demasiado diferente a los elegidos por los partidos más modernos mediante el voto interno.

O también podemos imaginarnos una empresa que necesita asegurarse que su proyecto no sufrirá altibajos, que habrá una cierta seguridad jurídica. Entonces en un momento dado, cambia de color la asamblea y toda la inversión personal se va por el sumidero... ¿Os acordáis cuando se decidió derribar todas las casas compradas con dinero en B? El ahorro de cientos de familias destrozado por algo de lo que ellos no eran responsables, ¿por qué no regalar las casas? 

Es decir, las supuestas ventajas que supone la democracia representativa moderna, de facto, no sólo no ha servido demasiado para perfeccionar los problemas del antiguo sistema asambleario griego...


..., sino que además hay que añadirle corrupción, indultos, extorsiones. Es decir, cuando tenemos a un cargo para que adopte las decisiones que provengan del pueblo sus desventajas no dista demasiado de lo que tenemos hoy día.

Se trata, de hecho, de un problema de defenestración: de saber cómo echar a quien no lo está haciendo correctamente ¿Para qué queremos la cultura? ¿Necesitamos participar en asuntos que no nos compete?

Hay a quien no le importa que haya gente viviendo en paupérrimas condiciones, pues son los fuertes los que tienen que marcar el paso. Los hay a quienes no les importa que los méritos queden equiparados a no haber hecho nada, pues es la Humanidad la que tiene que definir al ser humano. Sin embargo, la mayoría de ambos bandos suelen defender una aberración bastante indocumentada: que no es posible conformar un modelo donde no existan las paupérrimas condiciones y la gente quiera hacer posibles los más grandes proyectos.

Cuando un modelo nos saca de una crisis de riquezas es porque es eficiente: si fue necesario cambiar el modelo una vez salido de la crisis entonces es porque no era eficiente. Ante las crisis financieras no existe el pagar los derechos, pero sí el aprovechamiento por parte de unos pocos para obtener beneficios en exceso por puro orgullo.


Es un hecho más que repetido que cuando le das dinero a un rico, éste lo usa para ser más rico, pero no para mejorar las condiciones de quienes trabajan con él o para él. Así que..., ¿en qué deberíamos de fijarnos más y mejor? ¿En cómo no se lisonja al pobre rico por sus méritos no reconocidos y sus proyectos derribados injustamente o en cómo se trata a las masas de seres humanos?

Defender según qué clase de ideas supone un problema de aceptación muy triste.








Suficiente hasta aquí.
Quiero vuestros comentarios.
No dejéis sentar ningún dogma.