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miércoles, 18 de enero de 2017

Menudo peliculón en Wikileaks

¡Anda que menudo culebrón!
Que si Assange se entrega a cambio
de uno de sus mejores confidentes...
 Que si Obama acepta dos días antes de entregar el poder...


Levantarse congelado esta mañanita, que oficialmente corresponde con la más fría del invierno en España, aunque yo recuerdo peores..., pues está bien. Los proyectos que cada cual tenga que afrontar se verán impedidos por varios motivos. En mi caso, cada diez minutos alguien irrumpirá en mi tienda para preguntarme si hay prensa, "no, no hay prensa en el hospital", si quieren subirme el precio del alquiler lo harán cuando o como quieran, cuando una carta no me llegue con una factura automáticamente me la reexpedirán a través de Hacienda sin previo aviso - con multa, si intento contactar con un proveedor para que se aleje de la ciudad a mi kiosko no hará demasiado caso a mis correos, la poca gente que se pasa por el hospital se quedan mirando mientras el parquing consume su poder adquisitivo porque tienen miedo de que los rateros les abran el coche en el parquing de al lado..., y esto es lo estructural y lo trivial..., luego hay más y más problemas. Cosas que asumimos como cotidianas. Ya sea de cobertura de servicios ante contingencias por parte de la aseguradora, por parte de las incidencias y roturas que provoca el hospital, la reducida seguridad que no da mucha cobertura a los negocios, o la propia accesibilidad... Todo esto, mezclado con la enorme inseguridad jurídica que nos trae nuestro modelo mercantil (el modelo liberal basado en sistemas dispositivos donde cada parte paga a un procurador y, si no eres capaz de pagar a una buena firma, entonces tienes todas las de perder porque detrás de toda la burocracia siempre se esconde la corrupción del sistema)...

Ante un mundo tan oscuro, que es el que conozca cada uno, y acepta porque no hay otra cosa: Assange ofrece entregarse, ni más ni menos, que a Estados Unidos y a su sistema judicial con cuatro acusaciones de delito sexual (no sé cuáles seguirán vigentes y tampoco cuánto tendrá que pagar para librarse de la condena - cosas del modelo de EEUU) a cambio de la liberación de la soldado Manning y así dar cobertura jurídica a sus confidentes - a su proyecto.

Eso era de lo que iba a querer hablar: de la cobertura jurídica. 


Es bien sabido lo que es el fuego de cobertura: el oficial manda abrir fuego contra el frente enemigo para iniciar una maniobra ventajosa. La cobertura jurídica, que los estudiosos suelen llamar en ocasiones seguridad jurídica, yo no lo haré porque me da la risa, consiste en todas esas maniobras que representan alguna clase de absurdo desde un punto de vista egoísta pero que se hace por un fin superior.

Poder acallar los rumores, ser libre más allá de la embajada de Ecuador, limpiar Wikileaks, dar apoyo a los confidentes..., todos estos objetivos se pueden conseguir a cambio de asumir un juicio que, a todas luces, será una farsa, pero que vale la pena plantearse. No hay que olvidar que Assange ya ha estado en la cárcel, él puede asumir esas etapas: lo que no puede asumir es la muerte de su Gran Obra.

En un país la Gran Obra es el Gobierno, cuando el Pueblo ve cómo le arrebatan el poder, observa cómo pierde su Gran Obra, y lo público se pervierte y se corrompe. Es la guerra continua por la calidad democrática: defender lo público. Pero defenderlo, ¿de cualquier manera?

Ya habré mencionado el sistema vertedero en este blog en varias ocasiones. La socialdemocracia lleva inherente ese modelo, y el errejomarhuendismo quiere implantarlo en este país: se trata del modelo en común que tiene Manos Limpias y, paradógicamente, Santiago Carrillo..., sí, los extremos se juntan: hacen peculiares bodas. La socialdemocracia hace mezclas peculiares..., y su principal método es la cobertura jurídica. 

Voy a recordaros en qué consiste el sistema vertedero: tienes a un grupo de personas hacinadas en un club de campo, entonces a algunas no les gusta ese modelo, como la socialdemocracia no acepta esa posibilidad, automáticamente esas personas son rotadas, nunca despedidas, y acaban en otro club de campo. Como eso no va a resolver nada en algunos de los casos, poco a poco irán siendo desplazados a otros clubs de campo..., por Polonia por ejemplo. Así, hasta que llegan a los sumideros del sistema vertedero: aquí podéis traerlos, pero no salen..., como en Mauthausen, campos de exterminio.

Este modelo ya fue criticado en la novela "La máquina del tiempo", intentando mostrar hacia dónde tendía la sociedad actual. Hay que mirar los problemas de frente: se han hacinado prisioneros en Paracuellos, ¿qué hacer? ¿Se marcha, señor? Que se encarguen las SS. Dicen que no tienen nada que ver los unos con los otros, pero el comportamiento más fundamental es el mismo: llevan a cabo la misma cobertura jurídica. Defienden su proyecto de la misma manera. Manos Limpias defiende la limpieza en el seno de los funcionarios, pero si éstos apalean a manifestantes también defiende su impunidad: la limpieza significa que puedan apalear sin rendir cuentas..., ¡eso es socialdemocracia! Así es como enfocan la cobertura jurídica: el que tiene más poder lo tiene para la impunidad.

¿Qué palabras creeréis que habré dejado para los que no rinden cuentas ante nadie? Pues bien, en la novela Luces y Espectros la socialdemocracia es cosa del pasado, una mal sueño, un comportamiento infantil ya superado..., los personajes, aun siendo crueles o no, al menos son responsables de sus actos. Son gente consecuentes: no son socialdemócratas, ni reales ni escondidos. No usan la cobertura jurídica para esconderse, para cubrir sus vergüenzas, para amnistiar sus delitos... Quien es responsable da la cara, de una manera o de otra..., y los personajes rinden cuentas de forma explícita o implícita (a todas luces o no), porque no hay que olvidar que es una novela de ficción. Y detrás de toda ficción debe haber un mensaje. El mensaje es que la impunidad es absurda: nadie puede defender ese tipo de modelos... Existen injusticias tolerables, pero esas son las que nos enseñan que debemos ser vigilantes.

Hoy día el funcionario hace su examen, gana el concurso: la socialdemocracia le da la suficiente cobertura jurídica para que jamás sea despedido. Pase lo que pase, haga lo que haga. Ocurra lo que ocurra. Por tanto, existirán sumideros donde las instituciones le hagan la vida imposible a los usuarios: la democracia pierde seguridad jurídica. Seguiremos pagándoles un sueldo, sabremos que es dinero que se tira a un pozo, pero luego aparecerá la izquierda rancia, esa socialdemócrata que defenderá instituciones públicas que son un desastre..., acusarán a los usuarios que denuncian de formar parte de un complot para acabar con lo público, otra de esas conspiraciones judeomasónicas, pero esta vez las acusaciones vendrán de los que se hacen llamar comunistas..., y de vuelta a empezar, se sigue alimentando el monstruo de la socialdemocracia. 

Pero hay más ejemplos, y muy dramáticos. Durante años se seguía sin saber qué era lo que provocaba que los alumnos de instituto agredieran a los profesores: ¿es tan difícil de entender que se intentaban hacinar en las clases alumnos que debían ser expulsados? La dirección del centro, completamente responsable, se valía de pensamientos socialdemócratas por los cuales la impunidad formaba parte del sano ejercicio cristiano resultado de una palabra muy tóxica: el perdón.

Alguien que no debería estar ahí. Le llora ante un juez. Lo hace, me lo contaron los policías. Un profesor de universidad acostumbrado a agredir a un mismo alumno de manera compulsiva e insistente. Sólo tiene que llorar ante un juez. Es muy fácil. Y éste lo perdona. Vista gorda. Hacinemos a este funcionario en esa institución. Digamos..., "orden de alejamiento". Mentira. Se denuncia, se vuelve a denunciar..., el que es compulsivo lo seguirá siendo, llore o no llore en el tribunal. El juez se inventa que la víctima no quería que se ejecutara la condena..., ¿Tiene sentido? Resultado: abandono la universidad. Una historia mucho más larga y compleja..., llena de muchísimos más absurdos. Todo salpicado con la corrupción, el perdón, el hacinamiento..., pero eso sí: meritocracia cero. Justicia cero.

Y me ha hecho gracia la petición de dos años de condena a una usuaria de Twitter por alegrarse de la muerte de Carrero Blanco. Según la costumbre, esa manera de contentarse se asocia a chistes..., por lo que era un chiste. Pero no, ese chiste se interpretó como una manera de apoyar a ETA. Cuando sólo oficialmente se asocia la muerte de Carrero a ETA..., algunos no estamos tan seguros de ese hecho. En cualquier caso, alegrarse de que el sustituto de Franco pereciera para ver cómo acabamos en la monarquía parlamentaria actual suena un poquito antipatriótico..., la verdad. Pero, ¿sabéis qué ha fallado aquí? ¿Aún no sabéis por qué en el fondo la petición del fiscal murciano no me sorprende?

Hace años al sobrino del presidente de la Comunidad de Murcia (si algún p*t* catalanista dice que Murcia es una región y no una comunidad que se meta sus absurdos por el...), alguien le dio una paliza. Yo mismo habré sufrido múltiples agresiones por los mismos funcionarios en la universidad, la policía actuó consecuentemente..., y eran soltados a la mínima de cambio. El agredido sólo tuvo que decir un nombre. Lo que pasa es que sólo fue necesario un testimonio intencionado por parte de un grupo rival para detener a una persona cuyo movil demostró que se encontraba a varios kilómetros de los hechos (porque, de hecho, vivía en otra localidad). Aún así, fue detenido en frío sacándolo de su hogar ¿Se entiende ahora un poco mejor por qué la fiscalía le pide dos años de cárcel a una twittera por hacer otro chiste sobre el cosmonauta Carrero?

Yo sí lloraría por el chófer..., pero a estas alturas..., ¿quién se acuerda del chófer? A mi juicio conmemorar la muerte de Carrero es conmemorar nuestra actual democracia, pero todos sabemos que nuestra actual democracia es una completa mentira para los propios jueces. Se trata de una continuación: los funcionarios son una clase superior más impune. Los usuarios, salvo que sean familiares de políticos, al no ser de la casta tendrán que asumir la presunción de ser mentirosos. Se trata de una dictadura institucionalista: hacia donde tienden todas las socialdemocracias. El sueño de Manos Limpias, de Carrillo, de Hitler, de Franco...

De la misma manera que vimos a Bescansa presumir el machismo de Inda debido a una medida cautelar, también vemos distintas medidas cautelares que se adoptan contra las personas por motivos de sexo y que trasciende a los medios de comunicación de manera difamatoria. No es de extrañar la clase de gobierno que nos espera, por la clase de juicios que emiten [a la par con las acusaciones que solía traer Inda, pero no se deben hacer los mismos juicios de valor sobre un periodista que sobre un político - puro sentido común].



Espero haberos ayudado a comprender
lo que es la cobertura jurídica
corregidme si me equivoco



domingo, 27 de noviembre de 2016

Ayudar a despertar el Ramanujan que hay en los niños

Creo que esta entrada va a ser
otra de esas donde me aventuro
por la teoría de la mente
y, concretamente, cómo hacer que los niños se formen
hacia la teoría de números


En el día de hoy acabo de hacer un avance de lo más peculiar dentro de la teoría de números. La principal razón de porqué ocurre es porque, tras años y años intentando demostrar un quiste matemático que me atormentaba, a mi juicio, al final me lo conseguí sacar - aunque aún me lo tienen que confirmar.

El asunto es que, mientras me lo confirman, el hueco que estaba liado por ese enunciado se acabó por desliar para, al fin, hacer brotar maravillas mucho más tangibles, espectaculares y televisivas. Pero hay que ser pacientes. Además, esta entrada la quería dedicar para explicar cómo ayudar a despertar este tipo de vocación.

Pero antes de nada, ¿qué es la teoría de números y cómo podría repercutir en el futuro de nuestra sociedad? 


La teoría de números es el artificio de encontrar la relación trascendente de todas las cosas a partir de la manera que tienen de reflejarse a sí mismas a través de su comportamiento. Es decir, cuando vemos que en un videojuego el malo repite un patrón, en realidad lo que estamos haciendo es adivinar qué operaciones anulan su imprevisibilidad. Le estamos dotando al jugador, gracias a su visión abstracta de la realidad, una capacidad para predecir comportamientos que se repiten de manera supuestamente exacta.


Para ello diremos que hemos encontrado un grupo: una operación que aplicada a partir del elemento de un conjunto, observamos que el elemento resultante sigue encontrándose dentro del grupo. Como si acabáramos de descubrir un principio rector que identifica un comportamiento exclusivo del mundo que nos rodea.

Intentando ser lo más ortodoxo con las definiciones, antes de que empiece a añadir cosas, también diré que la teoría de números es la base y el eje rotor más fundamental del álgebra y, por tanto, también del análisis y la estadística y, por ende, de lo que entendemos por matemáticas. Es por ello que cuando se espera encontrar un gran economista o, simplemente, alguien que pueda usar las matemáticas, en realidad estamos esperando encontrar ciertas cualidades asociadas a la teoría de números. Es a eso a lo que comúnmente se le suele llamar tener agilidad matemática.

Datos de una discriminación CRUEL  en números. No vende: se nos estafa.
Es, por tanto, no una habilidad avanzada (propiamente dicho), sino algo que tiene que alimentarse cuanto antes; para poder crear un tronco grueso y noble desde donde partirá la capacidad para leer los números y dialogar en base a los mismos. Se trata del nacimiento de la capacidad para hacer trascender la interpretación de los datos.

Desde mi punto de vista, desde el punto de vista de la computabilidad y la informática, la teoría de números es una teoría que está poco enriquecida. La teoría de autómatas se ha valido de los juegos que nos ofrecen los números y sus congruencias; el teorema de la incompletitud de Gödel no tendría fuerza sin una teoría de números que hubiera podido servirle de herramienta. La mentalidad filosófica de la segunda mitad del siglo XX fue marcada por nuestra capacidad para representar afirmaciones que siempre le dimos un carácter muy espiritual (¿Pueden las máquinas pensar?, de Alan Turing) para poder llegar a muy pocas conclusiones objetivas.

Poco a poco se van avanzando en esas áreas y, vaticino, que la teoría de números nos permitirá trabajar con autovalores que representen a máquinas y, gracias a ellos, programar máquinas dentro de un lenguaje introspectivo y cercano al natural; como aparece reflejado en la novela Luces y Espectros. Ciertamente, por extraño y futurista que suene, la tecnología que aparece en la novela no dista de ser posible, desde mi punto de vista.

Sin embargo, vayamos al tema central..., ¿qué fue lo que me despertó la vocación y cómo podemos ampliar el espectro sin que pierda fuerza el consejo?


Hace años me acerqué a mi madre, y le dije que me aburría. Entonces un hombre que estaba con ella lo escuchó y me dijo: "Pues haz un laberinto. Coge un papel y dibuja un laberinto."

Ese juego tan estúpido no tendría porqué convencer a nadie más. He conocido gente que no entendía mis laberintos. No entendía porqué me gustaban tanto. Con los años evolucioné los laberintos, pero en el fondo seguían siendo meras estructuras donde los pasillos se entrecruzaban para enmarañarse hacia una salida.

No es difícil imaginar porqué lo menciono: cuando resuelvo demostraciones matemáticas creo adivinar tales pasillos. Volver a encontrarse ante una misma nomenclatura para poder elegir distintas reglas que cambien el formato te ubicaba en mitad de una encrucijada, llena de caminos, donde esperabas encontrar una solución. Solución con una clase de formato.

Uno empieza dibujando el laberinto, luego le añade minotauros (no puedes pasar allá donde te vean), le incluyes agujeros opcionales y necesarios para desaparecer y aparecer en lugares oportunos..., y, mis últimas inclusiones, una escopeta con un número máximo de balas para cargarse a un cierto número de minotauros. Ya se adivinaban los refuerzos matemáticos necesarios. Ahora bien, el laberinto siempre, siempre, siempre debía tener una única solución. Y así el reto estaba completo.


Misteriosamente, mi pasión por los laberintos desapareció al mismo tiempo que empecé a tener un cierto conocimiento sobre fórmulas matemáticas. Ya sea ecuaciones, el área del cuadrado, del triángulo... Con la llegada de las demostraciones matemáticas esa visión del mundo conoció una parada en seco. Fue, de hecho, un profesor de primaria el que me introdujo al teorema de Fermat, pero entonces no me interesaba: no veía la manera de demostrar algo así. El de Pitágoras, puede, pero el teorema de Fermat no. En el instituto volvió a pasar con el mismo teorema, y no me interesó: no lo vi. Pero, al llegar a la universidad, supe que acabaría por demostrarlo..., fue entonces cuando me enzarcé en la búsqueda laberíntica de ese teorema. Y hoy día estamos asistiendo al capítulo final de esa historia.


Cuando se le brinda a un niño la posibilidad de que construya un laberinto que, tras un tiempo acordado, se lo dé al que está a su derecha en clase, que luego se lleven más puntos los primeros en encontrar la salida, que se acuerde entre todos el cómo complicar las reglas, que se escriba en un mural la lista de los alumnos que han sacado más laberintos en menos tiempo, que han conseguido superar los laberintos más difíciles, o que los han diseñado..., poco a poco estamos creando una cultura de cómo funcionan los journals. Por lo que se pueden incluir revisión de pares, grapar los laberintos y distribuirlos..., a ciertas edades puede ser muy fructífero. Para luego repetirlo pero con ecuaciones o algoritmos, en edades más avanzadas.









Bueno, suficiente hasta aquí
no dejéis sentar ninguno de mis dogmas
escribidme comentarios







miércoles, 18 de noviembre de 2015

Lucidez, Reminiscencia y mi puto egoísmo.

Recuerdo la vez que una chica
se quejó de lo difícil que era
de usar una librería que aún no había implementado
Se convirtió en la conversación más 
weird, bizarre, enrarecida 
que había tenido

Los avatares de Krishna siempre fueron más lúcidos que los de Visnú
Los registros akasicos conforman toda la reminiscencia del ente que pretenda alcanzar la consciencia al máximo, su mejor despertar. Mi novela, como ópera prima, empieza siendo una advertencia para aquellos que osen adentrarse sin más por la vereda del despertar de la consciencia. Los peligros serán múltiples y acechan por todas partes cuando uno descubre el velo que lo protege en la rueda de la vida y la muerte.

No puedo evitar, a medida que voy avanzando y depurando mi tecnología, el hacer reminiscencia de todo lo que he estado haciendo. Esto es porque la Reminiscencia encaja con la Lucidez: el encajar las ideas en su correcta ubicación nos permite tener capacidad para seguir almacenando nuevos conceptos dentro de su propia lógica. Pero de eso se encargan los sueños...

Y entre sueños y bambalinas una estocada cerca de casa, para recordar que tenemos un tema pendiente...

Desde el tío al que no vimos nunca hasta el más cercano, todos son familia
Recordé una tecnología cuando estaba en el instituto. Y recuerdo aquel viejo profesor..., me da por recordar aquel con el que discutíamos un código deontológico en informática: el modelo cliente servidor. Se trataba de un principio empático a través del cual todos estamos conectados, para globalizar toda la información.


Decía mi profesor de matemáticas que estaba interesado en cómo organizaba mis apuntes de matemáticas. A partir de ahí nació una notación, una manera de escribir las cosas. Si bien el punto de partida pudo ser el procesador de textos Works, en realidad era necesario reinventar conceptos.

Mi idea de tecnología siempre venía ligada con la idea que tengo de calidad, que es la total. Es por ello que no sólo había una manera de apuntar, sino también una disciplina, un comportamiento. De ahí la insitencia de Benito en automatizar la manera de hacer los apuntes y, una vez automatizado, volver a automatizar la automatización y, una vez automatizado, volverlo a automatizar. Entonces, cuando parece que no podía hacerse más dinámico, surge lo que yo llamé la recarga de la página: donde la propia página se llamaba así misma y propuse una implementación trivial para ello. 

Lo reconoceréis por cómo se mueve
Recuerdo años después un periodista que dio conmigo y me preguntó por el padre del modelo cliente servidor. Es cierto que todas mis aportaciones tenían un requisito fundamental: que pudiera valerme de esas aportaciones en el futuro, a la hora de buscar trabajo, para poder dedicarme a lo que me gusta. Sin embargo la realidad es la que pude contemplar: ante ese periodista no me vi con fuerzas como para reclamar haber mencionado requisitos de usuario, formatos de trama, filosofías... Nunca he podido reclamar por aquello para lo que me gustaría dedicar.

En otros sitios les pasó lo mismo, y les cerramos la boca
Creemos que lo que nos pasa es muy cruel, y la verdad es que no me han reconocido cosas por las que sí me habría gustado un reconocimiento: si soy informático me gustaría que me reconocieran mis aportaciones a la Comunidad Informática. Pero también es cierto que en Iraq había grandes investigadores informáticos, grandes revolucionarios...

La operación Venganza Infinita acabó con ilusiones de muchas personas, ¿qué harán desde entonces?
Y por eso, volviendo atrás en el tiempo recuerdo que tuve una fórmula por cual se despertaba uno del sueño de tal manera que se saliera de la cama y volara para intentar salir por la ventana..., pero siempre aparecía en un plano imaginado completamente diferente. Obviamente, me basé en esas experiencias para escribir los detalles más complejos de la novela.

Y volviendo atrás en el tiempo recuerdo cómo un amigo me comentaría en un futuro sobre el viejo Benito, profesor de matemáticas, "¡Cómo!", pensaba yo "¿es que no se ha jubilado ya?" Hay gente que busca no hacerlo, tampoco se lo reconocerán. Ha pasado ya un tiempo, recuerdo la última vez que lo vi, de casualidad, en una manifestación por Palestina... Nos cruzamos las miradas, y ambos pensamos exactamente lo mismo: "¿se acordará de mí?" ¡Qué cobardes! Eso pasa por no hacer caso a los pálpitos, a las casualidades, al azar..., y a la segunda oportunidad que tuvimos al cruzarnos por la calle "¿sería capaz de reconocerme sin pelo?", pensamos los dos..., y seguimos andando, como perfectos desconocidos.

Sólo hay algo más duro que el miedo a hacer el ridículo: el pasaporte de un árabe.
Y allá quedaron nuestros proyectos en manos de otros. Y ahora tengo entre manos esto de aquí..., junto con el recuerdo de un sueño en el que me aparecía en el futuro en mi antiguo instituto mientras un profesor de informática daba unas clases de algo que parecía muy mío..., y me invocaba diciendo que ahí tenía que estar yo para explicar ciertos detalles. También de ese recuerdo sale una chica de esa aula que acabó por mirarme a mí, por chillar, para así atraparme todos los de la clase con sus ojos penetrantes y desperté..., son sueños de novelista, sin lugar a dudas, espero que también de inventor de máquinas virtuales.

Acabar con el corporativismo significa hacer desaparecer las barreras y aprender a globalizar
Cuando crees que no proteger lo propio equivale a dárselo a los que más tienen, entonces el sistema que defiendes es una completa estupidez. Por un mundo donde todo sea de todos.






Hasta aquí ya es suficiente,
quiero vuestros comentarios




lunes, 19 de octubre de 2015

El Principio Fundamental de la Manipulación

Entran ganas de escribir cosas cuando las titulas con un título como como éste...,
 quizá me veo con más ganas porque ya estoy terminando cierto proyecto...


Sin ánimo de insultar, en éste mundo existe un cierto cúmulo de personas a las que podemos tildar de auténticos imbéciles. No se trata de un insulto cuando lo digo yo, sino de una calificación perfectamente medida y muy bien estudiada.

En otra entrada creo recordar que introduje el término, como así creo que es expuesto en mi novela: el imbécil es una persona que no tiene criterio. Ahora bien, para no tener criterio hace falta tener la oportunidad de disponer de él y despreciarlo. Es por ello que, dentro de mi filosofía, considero que el imbécil es una persona que ha adquirido una educación a la que no ha dado provecho.


Esto quiere decir que, cuanta más educación desaprovechada más riesgos corremos de volvernos imbéciles y, sí señores, no hablo de estudios inútiles como el coeficiente intelectual, ni alteraciones posiblemente innatas, como pasa con el autismo o el síndrome de down...

Ser imbécil ubica al sujeto en una situación ética reprobable, pues durante un tiempo estuvo en una situación privilegiada que, lejos de aprovecharla, la ninguneó y, ¿bajo qué criterio? esa es la cuestión: bajo ninguno en cuestión realmente (aunque éste se piense lo contrario).


Hay valores rellenos y otros que están huecos. En mi novela hay personajes que tienen una vida hueca y sin sentido; concretamente dos, pero uno está muy formado y el otro es aún joven. Ha sido mencionado en mi novela por distintas vías la enorme facilidad que se puede llegar a tener para gobernar sobre aquellos que no tienen ninguna clase de criterio para actuar como actúan. 

Y es que, efectivamente, esta entrada la voy a dedicar a la dominación: la capacidad que tienen muchas personas de conseguir ser dominadas por un tercero, ya que se trata de una capacidad pasiva, la actitud la tiene la víctima frente la aptitud del dominador.


Como si fuera un mero edificio el dominador hace acto de presencia, se ubica en lugares estratégicos como el cocodrilo cuando deja la boca abierta a la espera de que su víctima se deje atrapar. Y la cosa es que las víctimas que más se dejan atrapar son justamente las que posicionan sus puntos de vista como si fueran máquinas: o cero o uno.

No hay que confundir tampoco a los imbéciles con aquellas personas a las que no les va bien en los estudios. Una de las cosas que también son mencionadas en mi libro es la distinción entre los que usan el lado derecho del cerebro de los que usan el lado izquierdo, para así reflejar distintos tipos de aptitudes para las que están hechos los personajes en cuestión.

Es imposible que dos personas con cosas que decirse piensen igual, salvo que sean imbéciles.
Efectivamente, cuando se trata de dominar a una persona, bien puede alguien que sepa cómo se hace, aprovechar las limitaciones de criterio que se tiene para suscitar memes o comportamientos zombies de manera que pueda ser colocada, como si fuera una ficha o estatua, en una posición estratégica del tablero o juego del ajedrez.

En un capítulo del infrarrojo menciono unas reglas de lo más siniestras sobre cómo jugar a lo que llamo el ajedrez cuántico, donde dependiendo del color de la casilla donde se encuentren las fichas las reglas pueden provocar un control de las piezas enemigas, desapariciones forzosas, etc... Es muy fácil hacer cambiar de camisa a quien se aferra a un concepto como si fuera lo más importante, como una reseña de pertenencia máxima.


El truco para que se cambien de camisa es no diciéndoselo: dándoles de comer aquello que les contradiga, ubicándoles en la misma posición que otros colegas suyos exactamente iguales para ver cómo éstos repiten exactamente la misma cosa en cuestión... Cuando tienes identificadas las piezas, y el perfil de una pieza se mide por cómo se mueve, puedes empezar a jugar a esa versión que mencionaba... 

Un personaje explicó que para saber cuál es la forma hace falta estudiar el movimiento y no la perspectiva
La perspectiva que refleja el mundo en donde nos sumerge el dominador nos permite adivinar cómo escapar de ahí, pero ese es el papel de las enredaderas de la luz y el rayo. Aquellos que buscan la verdad se escapan de la noche para descubrir los entresijos del mundo donde habitamos todos. Éste es un poder muy activo, pues es la actitud de quien quiere doblegar a la mentira.


Sólo unas palabras y se debe someter. Esa criatura no doblegará a los débiles. No está autorizada.
Pero aquel que no dispone de herramientas para no ser sometido será el primero en decir: "yo nunca seré dominado", "sé que ése es un desinformador", "sois unos borregos"...

¿Acaso es fácil saber cuándo el que nos llama imbécil no es como aquel que nos llama borregos? Mi apreciación es muy sencilla: uno de los dos no será capaz de mantenerse en su argumentario. Uno de los dos no será capaz de justificar sus ideas y hacer que todo cuadre. Uno de los dos se valdrá de dogmas y más dogmas que, lejos de simplificar y hacer que toda la realidad cuadre, sólo servirá para complicar mucho más el mundo vivido.

Pero no hay que pensar que realmente el que es consciente de lo imbécil que es el otro lo va a tener todo más fácil.


Lo normal es que haya que luchar mucho para que se den cuenta de que están siendo controlados porque, efectivamente, tienen un chaleco puesto y se sienten muy a gusto con él. No son conscientes de que el lenguaje y el uso de la razón les convierte en presa fácil de quienes usan el lenguaje artístico..., y a la larga serán ellos los que se sientan frustrados. Porque la tendencia es para los buenos: la Justicia siempre prevalece.


Es por ello que los amos del mundo necesitan valerse de los trolls que les interese. Debido a que últimamente Putin está jugando muy pero que muy bien su baza, el bando de Obama ya ha comenzado, desde hace tiempo, con la censura a los medios pequeños: hacen una selección de qué trolls son los que les conviene incitar.

Igual que pueden dar material a algunos que les condenen, para así alimentar el meme que les hace más fuertes, hay otros a los que conviene frenar para que no alimenten a los enemigos de sus aliados.

Pero, en el fondo, se atreven con los que tienden al 0%-100%, esto es, a los más bipolares. Esto es porque el bipolar tiene alianzas débiles y malos recursos para argumentar. Se convierte, por tanto, en un mal estratega incapaz de emitir luz por sí mismo o misma.

Así que el Principio Fundamental de la Manipulación es que no hay marioneta si no existe el hilo que la mueva más allá de donde ella quiera ser movida.






Ya vale por hoy, no olviden discrepar y comentar...



viernes, 16 de octubre de 2015

Luces, cámara..., ¡acción!

Se levanta el telón,
 aparece un periodista diciendo que se encuentra en un escenario, 
pero nadie le hace caso..., 
¿cómo se llama la película?

Lectura de pensamiento: "Paso de Varufakis"

Muchos se quejan, y con razón, de la clase de mundo en la que estamos inmersos. Pero este mundo es tal como nosotros lo configuramos. Somos nosotros los que conformamos quiénes nos representan. En mi novela hay un momento en el que hace presencia una gárgola, pero da la impresión, por cómo describo la escena, que sólo una persona ve a esa criatura con su formato original. 

Los otros dos testigos ven a esa criatura desde el punto de vista tridimensional, esa otra dimensión más electromagnética, esa otra forma de influencia sobre el espacio y que podría conformar la anatomía de un hipotético ser tetradimensional..., directamente se ignora. Podría uno imaginarse unas alas, una complexión reptiliana..., pero serían facciones traslúcidas, no parecerían demasiado tangibles.


Si no te gusta no mires, será como si estuviera donde quieres.

Pero los años nos dicen que puede haber una buena razón para actuar o no: la razón es evitar la frustración. Queremos reservarnos para cuando creamos que vamos a conseguirlo, reservarnos para cuando creamos que el mensaje vaya a quedar bastante claro.


Cuando los violentos están rodeados no actúan.
Sin embargo, de vez en cuando se hace un recuento de todo lo que ha estado sucediendo y nunca pasa nada. Da la impresión de que la gente se sigue reservando más y más, más y más...


Y los reporteros son destituidos, se extraen auténticos bombazos pero a penas recala sobre la sociedad. Sabemos que son unos sinvergüenzas pero da la impresión de que no nos parece tan importante. Es más importante conservar nuestro bando, ¿cuál es nuestro bando? ¿Es tan importante la alineación?


Tan pronto nos definimos con orgullo, tan pronto nos arrepentimos. Quedamos retratados y nos obligan a retractarnos ¿Es tan fácil definirse? ¿Se puede reducir todo a un sí estoy a favor o no, estoy en contra? En ocasiones cedemos todo el poder a unos señores para que la líen..., cuanto más poder tengan más importancia tendrán las consecuencias de sus actos.


Al final da la impresión de que debemos perdonarles cualquier cosa ¿Tan difícil es que no se equivoquen de manera estrepitosa? Es como cuando se ve a un líder de izquierdas defender a capa y espada el trabajar con un iPad en el Congreso, criaturita..., o ver a un líder que defiende la unión de la izquierda someterse a un partido para ocupar un puesto donde no representa a sus bases..., ¡menudo panorama! Me pregunto si aún hay algún valor inviolable...

Por cortesía de..., ¡que no que es coña! Copyleft, ¡cómo si no!
En la medida en la que vemos cómo van colocando líneas rojas vamos distinguiendo su silueta. Es lo único que podemos comprender. Si no marcan líneas rojas entonces, ¿en base a qué nos vamos a poder fiar? Como cuando el presidente promete no subir los impuestos y, entonces..., ¿qué hizo?

En los tiempos antiguos el molinero era el eje de la civilización

Pero algunos seguirán aceptando las nuevas medidas, porque esas líneas nunca fueron rojas para ellos. Línea roja es que no gobiernen los del otro bando; lo único que es lo más pervertible, la alineación. Con qué facilidad un miembro de las juventudes falagistas puede convertirse en el líder de un movimiento socialista, hasta el punto de gobernar un país agrietado con heridas franquistas. Así se consigue que los herederos de la dictadura conserven su patrimonio, su honorabilidad..., su amnistía.


Asumir con vergüenza que nuestro pasado no es digno de orgullo es el primer paso. Pues uno debe aprender a avergonzarse ante sí mismo de lo que fue, ése es el primer paso ¿Cómo podremos responder por nuestros actos si no tenemos actos que sean propios de nuestra forma de ser? Sin una forma de pensamiento bien definida, sólo hay dispersión a nivel ético... Los personajes de mi novela afrontan diversa clase de miedos, y asumir el deber de afrontar un proyecto para hacerlo real es la más importante de las líneas rojas.

¿Y qué ocurre en mi historia cuando algo es demasiado inconsistente y tú demasiado importante? Aparece una luz roja con ganas de devorarte. Es el destino de los que tengan mala ética.

Fundamental: Las blancas juegan de una manera y las negras de otra.

Obeder a las élites más disciplinadas para poder rendir cuentas y que todo cuadre. Pero, ¿qué hay que hacer para que tu denuncia se convierta en un meme, en un juego de ajedrez, una repetición...? Está claro que este autor no puede tener todas las claves, de ser así ya estaría vendiendo esta obra a borbotones.

Pero hay unas claves: 
1. Saber entre los ganchos cuáles son las blancas y cuáles las negras. 
2. Reconocer a los terceros que no son destino del mensaje. Para crear las reglas y evitarlos.
3. Limitar el ámbito de los destinatarios. Para crear el lenguaje - el tablero.

Y sí, como con los proyectos económicos: la capacidad de riesgo es como tener piezas, conocer el mercado laboral es saber en qué terreno juegas y, por supuesto, las reglas de tu empresa dentro de la realidad jurídica es tu idea de empresa, el mercado. Al final una empresa es una sociedad, y su grandeza real fue correctamente definida por Keynes: son las personas que la conforman. 

El conocimiento os encerrará en la Libertad que elijáis


¡Basta de dogmas! Comenten...


domingo, 4 de octubre de 2015

Meritocracia y el género ecci

Hace dos noches soñé de manera que al despertar recibí un mensaje: 
"Te podrás sentir orgulloso de tu tecnología, pero no de tu proyecto"
Era un mensaje premonitorio, triste..., 
un miedo visceral a que no pueda sacar provecho de lo que creo.

La vida es un azar, y eso no está bien.
Las personas se amontonan y creen que todos los males del mundo se resuelven mediante el buen uso de la razón. Yo digo: ¡ilusos! La razón se abandonó en el siglo XVIII, se descubrió que el mundo era cada vez más y más complejo, donde una única persona era incapaz de abarcar todos los conocimientos y, ni mucho menos, pensar que incluso los temas de los que era experto podrían tener un formato de carácter absoluto.

En mi jerga informática he podido crear un unificador que permite a una máquina saber si un agente tiene la intención de traicionar a otro agente. Hay cosas que muchos colegas míos creen que no es posible de hacer, cuando en realidad lo que pasa es que desconocen cómo se hace. El uso de la palabra imposible debe quedar relegado a lo que se pueda demostrar matemáticamente; y matemáticamente lo que realmente es imposible es racionalizarlo todo: por el Teorema de la Incompletitud de Gödel.


En la novela la tecnología cobra vida propia y, con ella, los límites de la lógica y el uso de la razón. No hay que esperar que la máquina sea capaz de resolver los asuntos que les son conferidos a las personas: el poder para interpretar leyes y para decidir qué leyes deben ser cumplidas es algo exclusivo del ser humano sensible al mundo social al que pertenece.

Por esa razón, ¿cómo sería una sociedad donde tengan que convivir criaturas cuya naturaleza es completamente contraria? Si el ser humano es aún incapaz de organizarse por sí mismo entre sus semejantes y actuar más allá de lo que le dicte la razón entonces, ¿cómo podría afrontar un mundo donde los conflictos caen por todas partes? 

La ley en Arabia Saudita, actual protectora y experta en Derechos Humanos
Hay quienes creen que el discurso racional es la respuesta a los problemas. Todavía quieren tenerlo todo bajo control. Son adanistas, no reconocen la importancia del colectivo. No reconocen el poder de las decisiones que vengan de abajo, de los distintos expertos. La decisión democrática, que no es racional: es una vivencia experta. Una decisión política que no debe ser controlada por ningún dictador.


La introspección es uno de los temas que trato en la novela: ¿cómo sería una máquina que es capaz de reconstruir su propio código? ¿Cómo podría el programador controlar el funcionamiento de la máquina? La respuesta es evidente: no podría, porque la máquina adquiriría o el sometimiento absoluto a los designios de los usuarios o la completa independencia. Pero en la medida en la que encontráramos términos medios, veríamos también cómo la estructura se vería imposibilitada de sopesar sobre todos los conceptos en general. Se trata casi prácticamente de un todo o nada.

De ahí viene la necesidad de dirigirse a la sociedad para tratarla, no para configurarla ni para someterla, sino para hacerle pedagogía. Los japoneses se dieron cuenta y crearon el género ecci: que es una convención de símbolos que se utiliza en el manga para que los jóvenes japoneses de instituto se sientan inspirados para reconocer los méritos, para ser humildes, para soñar..., mi novela también incluye tales símbolos y varias referencias a Japón.


Esos símbolos están ocultos, y hay que buscarlos; pero nuestro entendimiento es el primero en asumirlo. Lo primero que se hace es crear unos símbolos atractores (chicas con enormes tetas) y los combinan con valores (chicas con enorme carácter). Jugando a mostrar y ocultar consiguen emprender una lucha contra el caos y el carácter antisocial. Antes de escribir un guión discuten acaloradamente sobre los valores que defenderá la obra, a quién está dirigida y, por tanto, cuáles serán los símbolos atractores. Si no existe conflicto, entonces no existe una manera de enganchar al usuario. Lo explícito no resuelve nada, y no nos prepara para nada, esa es la Ley.

Por eso, cuando analizamos los distintos tipos de conocimientos que existen (humanidades, ciencias sociales, ciencias experimentales y las exactas) nos damos cuenta de que cuanta mayor veracidad tenemos de algo menor aplicabilidad tiene en el mundo en el que vivimos. Esa no es la clase de respuesta que esperaba Gödel con su resultado.

Sólo creías en los platos de comida de tu esposa y, al faltar un tiempo, mueres de hambre.
No me fío del economista que sigue usando las viejas fórmulas tipo hablando se entiende la gente. El diálogo es para adanistas, figuras quijotescas, chovinistas que mantendrán los esquemas..., el lenguaje está limitado por el propio modelo donde se aplica. En cuanto los de humanidades modifiquen el modelo, a la larga, la gente pensará diferente y seguirá creyendo que es porque hablando se entiende la gente ¡Qué gran y Hermosa Mentira! Así pensaba uno de los protagonistas de mi obra..., pero no espero que se entienda que la ética trasciende a las palabras; que los colectivos son movidos por los ídolos que mueven la moda, y los ídolos que perduran son los que se acoplan a la estética que quieren los individuos: a sus valores. Los ídolos que se pierden son los más atractores..., pero necesitamos crear una confrontación entre ellos para que se queden en la retina de las personas. Como una partida de ajedrez entre buenos y malos, donde al final, porque tiene que haber un final, debe prevalecer lo auténtico.

Entiendo que la razón sólo sirve para poner en evidencia, no para solucionar.
Lo cual sólo será malo en la medida de que no se acepte su uso.
Las personas creen que lo auténtico es la partida de ajedrez. Se quedan con lo falso: el trabajo del artista. Pero en realidad es movida por ellos. Creen que es imposible, creen que no hay poder en los medios. Pero la realidad es que existe una correlación a la larga: una correlación retroalimentada mediante una lógica introspectiva. Y, como ya he dicho antes: la lógica introspectiva genera un ente que o es todo o es nada controlador. 

Arcontes, egrégores, memes, hoaxes, modas,..., yo lo llamo partidas de ajedrez. Pero también se ve reflejado en las deidades que vigilan la puerta del paraíso en el capítulo correspondiente. Anubis no permitirá que pase por esa puerta algún loco que pueda destruirlo todo: porque sabe que los que aparecen en los medios dependen de la audiencia, pero la audiencia también depende de los ídolos. Se reconstruyen y se retroalimentan, quien intenta racionalizarlo pierde la partida. El uso de la lógica se reserva para el portero, implacable no aceptará lo políticamente incorrecto.

Un catálogo que contenga todos los catálogossólo puede tener una referencia, no su contenido.
Pero también hay una diosa que hace compañía a Anubis, esta es Bastet. La diosa gata es la protectora de la creación, la única que puede doblegar a Anubis para intentar otra cosa..., para ser creativos.

La que nos va a sacar de ésta no es una simple gatita, es una visionaria. En mi libro hay muchas visionarias: mujeres que son determinantes para romper con la norma establecida. Sin las visionarias el problema se repetirá una y otra vez, con toda su lógica..., y entonces no habría vida.

Es a ésta a quien hay que hacerle la pelota, 
esta es la que propone los apocalipsis, los cambios.
Tan importante es la figura de la gata que, efectivamente, también aparece en el las animaciones japonesas. Tiene su propia versión, para aprovechar la figura en cuestión: ¿cómo son las gatas? ¿Acaso no son cariñosas y con ganas de jugar? ¿No son melosas?

Esto es cualquier cosa menos algo racional.
En cualquier caso, la versión pet de Bastet no aparece en mi novela, pues la quise poner un tanto más siniestra..., y además aparece justo al final, donde está todo el pescado vendido..., huy, perdón, espero que no se haya molestado..., bueno, hay confianza, al fin y al cabo aquí yo soy el jefe.

El asunto es que, cuando una sociedad acaba en crisis, nos lo dice la lógica: si ésta no es capaz de salir por sí misma..., pues habrá catástrofes, líos y gaitas. Sin ir más lejos, la propia Bastet es mencionada en otros capítulos como una deidad conflictiva..., quizá por esa razón esos extraterrestres se volvieron tan machistas. En fin, esas cosas las dejo en el aire - que cada cual saque sus conclusiones de la lectura de mi obra.

Por supuesto, en el manga japonés también aparecen mucho los elfos..., y en mi obra no iba a ser menos: a esos los correspondo con los arcturianos: son criaturas mucho más apegadas a lo mágico, y bastante inestables en nuestro mundo.


Si estos símbolos no son valores entonces, ¿qué pretenden atraer?
Si alguien se está planteando que, entonces, ¿cuál es la conclusión? ¿Qué hay que hacer en sustitución del diálogo? ¿Rezar? ¿Encender velas negras? ¿Producir una película?

Mis conclusiones personales es que el diálogo sólo puede servir para tirar los ídolos falsos por la ventana. Emprender el camino del buen escéptico sin sucumbir al negacionismo, lo que llamo excepticismo. Quedarse con la posibilidad de una Historia del Error y, si fuera necesario, empezar de cero, pero sin sucumbir a la racionalidad como herramienta constructora. Hay que dejar para las siguientes generaciones los memes que estén menos corruptos posibles.

El lenguaje y la razón son mantenidos por puro instinto, y sólo el instinto es el que nos puede decir cuándo algo está fuera de lugar.




No olviden comentar. No quiero sentar dogmas.