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lunes, 8 de agosto de 2016

El Honor y el secreto del acero Bueno.

Para esta tercera entrega ya os habréis percatado de que la he hecho como con dos días de retraso..., de hecho la pude haber hecho ayer mismo, pero me enteré por Facebook de la noticia de la muerte de Gustavo Bueno..., estas casualidades son tan chocantes...

La destrucción de la Torre donde residía el pensamiento de Dios.
Ya digo, esta entrada, de por sí, ya era difícil. Y va y se junta la muerte de Gustavo Bueno..., y era difícil porque la película Conan el Bárbaro no es fácil de ver el lugar que ocupa con el Honor; menos aún si pensaba enlazarlo con la idea de Dios del cristianismo, pero si encima ayer mismo muere el primer filósofo del que tengo conocimiento capaz de demostrar por todas sus vías la inexistencia de Dios (veré si encuentro el vídeo de Youtube), entonces me veo obligado a incluirlo en la entrada. Lo que se hace más complejo todavía..., sobretodo porque no hay que olvidar que hablamos de marketing, de imagen, de ética en el mercadeo..., veremos cómo me sale porque, como ya supondréis, yo no soy de los que rehacen los contenidos del blog.


Gustavo Bueno ha sido desde siempre un hombre duro. Y así ha sido hasta el día de su muerte. La entrada de hoy va sobre la dureza, y cómo se define la dureza en el cine que nos ha dado a los hombres más duros de la historia.

Algo me dice que me va a salir larga la entrada.
Un hombre Duro es una persona que sabe lo que es el Honor de hoy día, es un Macho Alfa, es una persona que ha tenido, posiblemente, una infancia dura, pero no lo paga con sus amigos, tiene asuntos pendientes y los resolverá por sí mismo. Se trata de la historia de Conan el Bárbaro, la idea de honor que defiende es la de hacer pagar por todo el daño que ha hecho quien desea pervertir a todos los pueblos de la tierra.

En la película ambos querían saber qué era ser duro.
Una de las cosas que no he explicado hasta ahora es la Idea de que un arconte, como recurso literario y, por tanto, interpretación resultante de una civilización, puede tener dos rostros: uno constructivo y otro destructivo. Aunque lo he dejado caer en varias ocasiones, resulta que existen algo así como dos facciones (aunque no existan como tales), encargadas de defender o la lucha por el conocimiento de una idea, o la lucha por proteger a la gente del deslumbre de la idea misma. 

Es decir, más allá del bien y del mal, podemos considerar que siempre hay dos maneras de enfocar cada aspecto de nuestra Lucha personal: a favor o en contra de la iluminación de según qué tipo de Ideas.

Una Idea no es Buena en sí. Ni las verdaderas, ni las falsas. No todo es Auténtico.
Pero volvamos a Gustavo Bueno (a ver por dónde salgo ahora), creo que no soy el único que piensa que cada vez que este hombre abría la boca, para empezar, decía lo que pensaba (lo cual es un auténtico lujo, y fundamental requisito para que pueda nadie aspirar a ser filósofo) y, acto seguido, revolucionaba la mente de incluso los que estaban de acuerdo con él (que es el segundo requisito). 

Cuando una persona opta por revolucionar la mente, pero sin ser sistémico, se queda en la poesía, en la trolada..., pura estética de continente, por ausencia de contenido... Es por ello que cuando se lucha contra memes destructivos en forma de trolls o de torres negras gigantescas, poco a poco vamos alcanzando la audiencia de la coordinación del poder mismo: lo que nos hace Fuertes.

Ya os habréis fijado: la mujer como instrumento.
Conan, desde su primera concepción, representa a un personaje Fuerte. La fuerza en realidad, visto desde el punto de vista de la imagen civilizada, es un meme. Pero uno de los memes más increíbles que nadie podría ni imaginar: porque de ahí reside el origen de la democracia (o eso opino). Sentirse que uno forma parte de una Sociedad, y de su Historia, para intentar reconocer tal audiencia y marchar todos juntos en coherencia (coordinación) es lo que simboliza tal Fuerza.

Ahora bien, quiero hacer incapié en el verdadero significado de ese recurso literario: en la película vemos cómo, efectivamente, la mujer es mucho más inteligente en el campo de batalla que cualquiera de sus compañeros - por muy experto que sea uno o muy fuerte que sea el otro. Nuestra guerrera, tiene la pasión, la sabiduría, la inteligencia, la estabilidad..., es por ello que se ganó el cielo.

En la película se versiona brillantemente el papel de la mujer.
Efectivamente, tenemos el secreto del éxito en el cine: la mujer es sabia, inteligente y estable. Es la que tiene que ganar. Y cuando no la escuchas acabarás perdiéndolo posiblemente todo. También en la novela Luces y Espectros me preocupo de darle a la mujer una posición guerrera, y convertirla en el ideal de un macho alfa que tiene mucho que aprender de las mujeres.

Volviendo a la idea del Honor, como ocurría con Heracles, al vencer al León, lo que nos enseña es que es la Fuerza misma la que hace a la Imagen, nunca la imagen de la Fuerza. 

Más cerca del original, más lejos de lo realmente Bueno.
El mercadeo no puede prostituir los ideales, maquillarlos, y olvidarse de la Historia. De aquello que hace al Fuerte mucho más fuerte. Lo que hace al Fuerte es un villano poderoso. El poder de la Torre que expliqué en su momento, reside en que no hay rey, ni gobernante, lo suficientemente poderoso a la propia insubordinación. Es el látigo el que hace al dictador, y lo que alarga la sombra del arconte de la Torre. En oposición, vemos la ingenuidad de quien quiere brillar y hacer brillar con todo su esplendor, no ha faltado mitología para explicar las consecuencias de dejar hacer y moverse sin ningún sentido. 

Nuestro rival sabe potenciar nuestros puntos débiles.
Pero eso no es ser duro. No puedes ser cruel sin más, ni tampoco dócil. Cualquiera de los dos aspectos puede ser aprovechado por aquel que es capaz de derrumbar tus utopías. La idea de Honor, por tanto, que se defiende en la película, pasa por aceptar que hay alguien que, sin ser gobernante, gobierna y, sin ser fuerte, te vence. La valentía no consiste en demostrar a nadie nada, uno lo hace porque lo tiene que hacer. Es un asunto personal, y una muestra de fortaleza infinita.

Aunque seas exclavo, tu dureza configura tu Imagen.
Otro aspecto fundamental para entender la concepción de la honorabilidad moderna, que suele tener éxito en las películas de tipos duros, es que no sólo no importan los maquillajes o lo embarrado que esté el suelo, el que es duro no deja de serlo por esas nimiedades. A lo largo de la película se ve que la verdadera dureza reside en la ausencia de sentimientos, otros se encargarán de plasmarlo por él; se trata de la tolerancia a la adversidad. Ya hablé en otro momento sobre la resilencia y cómo se vuelve antagonista a la idea de amor. Por eso cuando uno de los protagonistas es especialmente resilente, con quien tiene problemas es con quien quiere amar: o película de amor o película de tipos duros.

Uno de los personajes de mi novela tenía que tener un carácter duro y entrañable.
Sin embargo, no hay que olvidar que nuestra idea de Honor de tipo duro debe ser sabio; es decir, debe saber elegir bien con la ética correcta. Y la única forma de no tener la ética incorrecta es está inmaculado de malas acciones. Si el héroe necesita dar muestras de fuerza y tiene el honor manchado, antes deberá limpiar su honor redimiéndose, aceptando lo que es.

"Sólo somos hombres Conan", no hay elegidos.
A lo largo de la película, se plantea el misterio del Enigma del acero. Este Enigma es lo que valdrá al alma del guerrero el alcanzar la suficiente fuerza para encararse ante Crom. Ante Crom sólo valen los que tengan agallas para enfrentarse contra el poder más infinito que se conozca. Eso es lo que importa: que uno se enfrente a muchos.

Sólo creo en ésto.
Es por ello que Conan se encomienda a Crom para que le conceda la Venganza, eso es lo único que le importa. Porque, al fin y al cabo, el papel que ocupa su existencia en ese mundo es para integrarse o apartarse y no molestar. Esa es la sutil diferencia entre las películas de terror y románticas con respecto a las películas de aventuras y tipos duros: los tipos duros son quienes marcan el peligro, quienes tienen la última palabra. En cuanto a las circunstancias: sobran.

Lo transformo en dos palabras: Jódete Gödel
La mayoría de las cosas que solía decir Gustavo Bueno no eran de mi agrado. Pero en lo Fundamental sí coincidía. Mi idea, por ejemplo, de televisión basura hasta la consideraría más laxa; mientras que mi idea de política se me antoja mucho más severa..., pero vamos..., si lo menciono es para resaltar que hablo de Gustavo Bueno no como el ejemplo que doy de un ídolo personal, sino de la idea que tengo de lo que es un Filósofo, un sabio, que es mucho más interesante.


Y en cuanto al marketing: la inclinación natural del Fuerte es que sirve de inspiración para el que tiene que aprender a Gobernar. Esto que he tratado hoy ha sido un referente para saber vender; abrirse un nuevo mercado..., pero para cuando ya exista un mercado y una clientela, eso ya es otra historia.






En el último capítulo
tocará V-de vendetta
¿conseguiré sorprenderos o
por el contrario os diré cosas
que ya sabíais?
No olvidéis cuestionar







miércoles, 26 de agosto de 2015

El chovinismo ¿mata?

Lerdos y absurdos, incautos de su propio criterio personal. Se vuelven deseosos de hacerse exclavos de un mundo que no existe mientras se identifican a sí mismos como si fueran importantes. Son reyes errantes que reclaman un trozo de tierra, como lo hacían los hidalgos, mientras defienden utopías y heroicidades.


Dicen algunos, y maldicen, que todo hombre machista adolece de un lado violento del que se enorgullece, ¡menuda contradicción! Pues el machismo no es más que un tipo de chovinismo aplicado exclusivamente a la idea de la igualdad de género. Lo que quiere decir que sus ideas conservadoras le hacen especialmente sensible a lo que entiende por violencia. Y, ¿qué es un chovinista? 

El chovinismo proviene de un francés llamado Nicolás Chauvin:



Este sujeto tenía una peculiar forma de ver el mundo: era un patriota. Pero no un patriota cualquiera, era un megapatriota. Supongo que sus amigos le verían a él como el típico madrileño observa el patriotismo del típico cartagenero. Se trataba de un patriotismo meloso, intencionado, reiterado..., el amor por su patria, por su Francia, por su tierra y sus colores...

Este sujeto se sentía muy orgulloso de todo lo que significaba su país, era un nacionalista exagerado. Sin embargo, creo que todos lo comprenderán: de ahí a asociarle con un comportamiento asesino hay un mundo. Porque era un sujeto que se sentía muy orgulloso de sus conceptos, y la violencia puede aparecer cuando los hechos no hace honor a las espectativas, sin embargo el chovinismo es exhibicionista. Le gusta ser como se es y la ética pasa de largo, pues se queda en un mero concepto.


Hay lugares donde no se practica el chovinismo. Hay lugares donde se usan conceptos en apariencia muy parecidos, pero donde no hay orgullo. Hay lugares donde reina el miedo y la humillación constantes, donde sólo hay caos y torturas continuas. En esos lugares esas personas no sienten ansias de querer sentirse orgullosos de ser de allí, ni de adquirir esas costumbres. Poco importa que sean patriarcales o matriarcales, de izquierdas o de derechas, veganos u omnívoros..., no, en países como el Congo te raptan de niño y te vuelves sociópata. Y ya sabemos que al sociópata la cultura no lo endereza, se puede convertir en un asesino y sentir orgullo por ello.

Sin embargo, los chovinistas, los machistas, los..., idealistas, no son así. Fue grande la obra de Cervantes, y tan grande, que aún hoy día muy pocas personas se la han leído realmente y, al mismo tiempo, está en la estantería de casi todos y casi todas. Muchos alardean de conocer la historia del famoso hidalgo, de entender qué es lo que había detrás, de extraer conclusiones: se volvió loco porque quería volver a los tiempos de las caballerías ¿Y qué era don Quijote? ¿Un asesino?


Era una víctima que se había sociopatizado, pero no para ningunear el valor de la vida, sino trivializándola mediante las costumbres que le habían inculcado los libros de caballerías. Eran los autores de esos libros los que le metieron esas ideas y él quien quiso acuñarlas en virtud del tipo de hipócrita soledad en la que se encontraba lleno de una vida con mucha falta de valores.

Es esa inquietud desenfrenada la que lleva a muchas personas a querer defender ideas, aunque sólo sean eso..., ideas. A ese tipo de personas, cuando defienden valores huecos que creen que tienen una razón de ser y que se asocia a la defensa de la comunidad, se les llama patriotas, yo me los tomo como quijotescos, chovinistas..., pero no asesinos.

Clásica ilustración chovinista que ayuda a mirar a otro lado
El chovinista lucha contra la falta de valores y ensalza a la sociedad hacia un mundo mejor. Pretende inculcar Principios allá donde no es común encontrarlos, como plantar una semilla de esperanza y ser un ejemplo para todos los demás. Sin embargo, en ocasiones no son conscientes de que forman parte del problema, de que encubren el delito..., y eso les convierte en cómplices. Jamás lo admitirán, lo negarán, sentirán repudio de todo lo existente..., no se ven a sí mismos como lo que son: ¿podía imaginarse don Quijote que estaba ayudando a hacer más pragmáticos y menos idealistas a todo aquel que fuera testigo de sus torpezas? Lo normal en el chovinista es no insistir allá donde el fracaso se exhiba - hay que ser un general astuto. Por eso, su principal arma es la negación. Y donde hay negación, no hay acción.

El abuso de poder machista puede provocar en ocasiones agresiones que tienden a no recriminarse. Cuando, por el contrario, aparecen leyes que parecen favorecer demasiado a las mujeres, entonces el chovinismo cambia de aspecto y empieza a proteger a los violentos.

La sociopatía puede generar violencia, pero es una sociedad que no sabe afrontar las causas la que lo incentiva todo cuando se mezcla con un deseo de protección y mantenimiento de un orgullo hueco.


No hay que pedirle a una mujer que se defienda como si fuera una soldado, pues eso la convertiría en una sociópata más. Tampoco se le puede pedir a una sociedad que se defienda del chovinismo como si fueran asesinos, porque entonces aparecerían las sobreprotecciones y lo estaríamos retroalimentando. El chovinista no se ve a sí mismo como cómplice de nada y cualquier confrontación directa es como dar palos al aire.


Ser rigurosos donde hay que serlo y acoplarse a los nuevos vientos..., pero si le han arrancado las aspas a nuestro molino entonces no podremos moldear la realidad a nuestro antojo. No hay que darle tantas alas a los idealismos, porque eso es lo que destroza nuestra capacidad para acoplarnos al mundo de las ideas.

En mi obra hay un personaje que pinté de manera quijotesca. No era mala persona, pero se dedicaba a pintar la obra con sus ideas. Se pasaba todo el tiempo imaginando y proyectando valores. Al mismo tiempo, no se percataba de que él mismo vivía una vida que no era lo suficientemente madura debido a que no era capaz de asociar lo que defendía con lo que hacía. Se veía a sí mismo como un soldado, pero hasta entonces sólo había jugado a que lo era.

Necesitaba pasar por un momento de vergüenza para aprender. Decía un tonto que se hizo pasar por sabio que la vergüenza es un gran maestro, a mi modo de ver las cosas gran maestro es el que levanta lo que ya estaba arriba. Ciertamente, la vergüenza es un gran psicólogo, y podemos encontrar maestros incluso en quienes necesiten más ayuda.

Pedro es como personaje de mi obra la piedra angular que critica la historia. Es el que analiza a los personajes y estudia el sentido y significado de lo que ahí acontece. Nos ayuda a comprender por dónde flaquean los argumentos mientras intenta ser él el artífice de la resolución de todos los problemas existentes, el héroe encubierto, la luz al final del túnel..., el proveedor de armas contra la injusticia que aporta sus enseres gratuitamente y con orgullo aun suponiendo un martirio para su persona.







martes, 11 de agosto de 2015

La igualdad sexual. El feminismo.

Ahora me ha dado por tocar uno de los temas que también abordo, el feminismo. Pero lo abordo desde la inocuidad: en mi libro no hay una lucha expresa por la igualdad de la mujer, ni tampoco se atisba un claro enfrentamiento continuo que la avasaye. Pero sí es cierto que, de vez en cuando, se observan ciertos rebuznos que tienen la oportunidad de ser impelidos para hacer muestras de ellos y que podamos distinguirlos en el comportamiento cotidiano.



La mujer es la versión más antigua de nuestro homínido, posee el cerebro más antiguo, la morfología más antigua pero, cuando se juntan, siempre son las más modernas. En mi obra se puede ver una equiparabilidad de sexos casi podríamos decir cabalística/matemática. No he querido dejarme ni un cabo suelto; me he preocupado de que las distintas funciones y comportamientos se pudieran repartir por todos los personajes - no se me verá dentro de la peculiar tesis de que es imposible ver a una mujer hacerle daño a un hombre. En mi libro se verá a mujeres hacer daño, ya sea a hombres como mujeres. Y mucho daño.

El feminismo nació con la Revolución Francesa, al comprobar que tanto hombres como mujeres eran igual de competentes a la hora de distribuirse el poder. No había razón por la cual negar la igualdad a la mujer. La fórmula, de hecho, era francmasónica (algo bueno tenían que traer los masones); nada que ver con la versión masónica inglésa, que se mantenía con su club de sólo hombres (no sé a vosotros pero eso siempre me ha parecido muy..., ya sabéis).

Ante la perspectiva de que hasta una mujer pudiera ser magistrado, aparecieron ya los primeros misóginos de la historia. Hasta entonces el ser humano venía odiando a la mujer, pero justo cuando la sociedad descubre que eso era una injusticia aparecen los retrógrados que quieren volver a como estaban antes. Se identifica a los misóginos por su odio a la mujer, sin embargo es el odio a la Humanidad lo que realmente les caracteriza. Por eso no hay que confundir el verdadero papel que desempeñaban: eran sujetos que abogaban contra la Igualdad dentro de la definición de lo que se entiende por Ser Humano.

Muchos que odian a la Humanidad mantienen una idea de clase, o de casta. El misógino se centrará en la clase que supone ser un macho, pero resulta que también las hay que creen que hay mucha más clase en una hembra que en un macho. Hoy día a estas señoras, que bien se les podría llamar misóginas, porque es lo mismo, se les llama feminazis.

Pero no nos descentremos, en este mundo existen las mujeres hechas y derechas - las mujeres de verdad: las que respetan desde el individuo más grande al más pequeño.


Como ya decía, nuestra sociedad, hasta la Revolución Francesa, no se había dado cuenta de que la religión le había estado marcando la jerga y las pautas. La sociedad se había tornado a patriarcal, lo que significa que si no nos dábamos cuenta, existía una discriminación en lo cotidiano. Las personas que se mueven por esos comportamientos cotidianos contra la igualdad dentro del modelo patriarcal (lo que le han enseñado) son llamados machistas: que pueden serlo tanto hombres como mujeres, y puede afectar tanto contra los hombres como (principalmente) contra las mujeres.

En una sociedad matriarcal el equivalente al machismo se llama hembrismo y, cuando una mujer intenta desplazar el hembrismo hacia una sociedad patriarcal, lo que tenemos es un odio al ser humano - directamente, porque en las relaciones interculturales hay intencionalidad, no una continuación tradicional. Hay que tener cuidado, por tanto, con todas esas mujeres que se las dan de ser feministas, cuando en realidad se valen de los medios que disponen para infundir el odio en la población. Algo cada vez más impensable en la sociedad occidental por parte de los hombres, ¿pretenden convertir esta sociedad en matriarcal acaso? En cualquier caso, ese tipo de actividades está tipificado en el código penal en España, ya veremos si se activa algún auto...

Nietzsche nos trajo reflexiones, en su obra parecía haber una crítica a la mujer de su tiempo, no a la mujer misma. Criticaba a la Iglesia, a las tradiciones. Cuando una persona defiende la Igualdad no se queda en ese hito histórico que fue el feminismo, debe ir más allá y cuestionarlo todo; la fe es esa manía que nos obliga a creer que lo que entendemos por imperecedero seguirá imperturbable.


Y no voy a negar lo hermosa que puede ser la visión de un hombre creyente, pero a mí me da vértigo la falta de consistencia de intentar mantenerse en algo que parece tan frágil..., tan frágil como creer que hombre o mujer son superiores en algún sentido, o que lo sea el negro o el blanco, o que lo sea el nacido en un sitio o en otro..., la tradición nos dice muchas cosas bonitas, nos eleva, nos edulcora la realidad y nos absorve..., pero es tan poco sólido.

El que defiende el Humanismo, o el que lucha contra las clases, llamado socialista en su momento, busca romper contra esos símbolos narcisistas que promueven el odio entre las personas. Como ese discurso de Luther King que decía que tenía un sueño: el sueño de que cualquier persona pueda pasar de un gueto pequeño a otro mayor sin importar raza, sexo, etc..., ese sueño no lo comparten las feminazis. De hecho, la mayoría de las personas que se autodeclaran feministas, tampoco comparten ese sueño, porque no tienen compromiso con la filosofía, sólo con su gueto.

Mi novela es una historia de amor y, como tal, intento promoverlo a través del protagonista ideal. Como defensor de una discriminación positiva, la protagonista será una mujer; y es ella la que experimentará la mayor parte de los cambios en la obra aunque, al mismo tiempo, no le dedique demasiadas palabras.

También tendrá una amiga, a ella no le importará mirar cuál es el papel que desempeña en la sociedad y, si toca aprender de los hombres, lo hará - se valdrá de ellos para saber cómo reinventarse.