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jueves, 2 de febrero de 2017

Inteligencias artificiosas en Política

Lo estamos viendo,
los jóvenes lo tienen claro
los mayores ya no lo pueden negar a la mayor
Las evidencias marcan tendencia
pero la política no quiere coger el guante
están perdiendo el discurso


En la novela Luces y Espectros hubo sitio para los juegos, la confrontación de inteligencias, los engaños..., resulta que ha trascendido una noticia que manifiesta la enorme seguridad que tienen en una universidad de EEUU de que ya han sido capaces de enseñarle a una máquina a jugar al póker. La técnica para conseguirlo sé que existe, desde mi punto de vista no me parece tan importante. Existen cierta clase de juegos que suponen un verdadero problema para la máquina antes que para una persona... Sin embargo, considero que esta noticia me conviene tocarla ahora.

De una forma o de otra, he estado incluyendo en los últimos días unas entradas sobre cómo ampliar el ajedrez a un nivel de campaña, así como del arimaa y del go. Estos tres tipos de juegos exigen una cierta capacidad técnica, según defiendo a través de un personaje en la novela. Son como tres tipos de comportamientos que tienen las personas a la hora de adoptar estrategias.

Sin embargo, existe también la figura del comandante. Es la de aquel que juega al estratego, al tijeras, papel o piedra... No me extenderé demasiado, porque podría explicar cientos de cosas al respecto. En cualquier caso, de lo que hablamos es de una manera de manejarse con los tres tipos de generales para obtener ventaja.

Ninguna mano debe ser superior y la manera de apostar
denota el tipo de juego para cada jugador

Hace tiempo, en la facultad, le explicaba a un compañero los fundamentos de los juegos de apuestas tipo póker, mus..., el jugador debía empezar perdiendo para aprender a ver cómo juegan los demás y, en virtud de cómo enseñen su juego (esto forma parte de las reglas del póker) uno iba determinando cómo debía de configurar sus propias estrategias.

Ya me he encontrado con muchas personas que alardeaban de ser buenos jugadores de póker, pero que, a la hora de la verdad, desconocían la regla de que cuando uno no ve un envite tenían derecho a no mostrar cuál era su juego. Esta regla es, de hecho, fundamental para la campaña del comandante.

Un buen comandante debe examinar y hacer diagnósticos con un marcado caracter científico. Debe examinar para cada jugador qué clase de juego tiende a apostar, qué tipo de comandante es y, por tanto, cuáles son sus reiteraciones. A una máquina ese tipo de cálculos le resultará sencillo cuando:

1. Los jugadores tengan un elevado y parecido nivel. 
2. Las reglas tácitas del juego sometan a los jugadores mediante sesgos cognitivos.
3. Exista una gran cantidad de posibilidades difíciles de calcular y tasar para cada partida.

Al final, en definitiva, el póker, no me parece un juego lo suficientemente complejo. Salvo que:

1. Se incluyan "primos" con crédito infinito.
2. Los jugadores sean de distintas culturas.
3. Se juegue con cámaras.

Por otro lado, después de 120.000 manos, jugando varias horas al día, la máquina es un terminator que no se cansa y todo lo almacena..., si es siempre con los mismos jugadores, esos jugadores no tienen instinto para almacenar tanto acoso.

En cualquier caso, ya hace tiempo desarrollé un juego al que le puse nombre y todo (el palique, siempre gano un montón poniendo nombre a los juegos), que fue diseñado para estudiar, efectivamente, la teoría de juegos.

Partimos de tantos jugadores como quieran jugar, cada uno con dinero para apostar. Cada uno dispone de cuatro cartas y deben elegir una de las cuatro para jugar. En cuanto pongan su elección boca abajo sobre el tapete, se hace una ronda única de apuestas como en el póker. 

¿Quién gana? Pues dependerá de las siguientes reglas:
0. Se puede elegir entre as, sota, caballo o rey.
1. Si al mostrar las cartas hubo un rey, los ases se reparten la apuesta.
2. Si al mostrar las cartas sólo hay una sota, si no hay reyes entonces se lleva toda la apuesta.
3. Si no se dan los casos anteriores, a la carta más alta: (1, 10, 11, 12).

Este juego hace que algunos jugadores se sientan más seguros eligiendo entre dos posibles cartas principalmente. Sin embargo, en el mismo instante en el que cierto jugador se sepa que siempre escoge la misma o cuál ha escogido por cuánto apuesta o cómo reacciona, entonces su juego está vendido.

Lo interesante de este juego es que, como ocurre con el mus (mejor que con el póker) los jugadores tienen la posibilidad de desarrollar una conversación al mismo tiempo que juegan. Esto es lo que permite poder asociar comportamientos con la manera de jugar/apostar ¿Ha sido ésta una jugada heterodoxa en el jugador? ¿Por qué se puso a apostar fuerte y luego hizo un coito interruptus? ¿Acaba de cambiar su manera de ver al resto de los jugadores?

Todo esto forma parte de un lenguaje introspectivo con respecto a las reglas del juego y, resulta, que determinar ese metalenguaje acaba siendo siempre incompleto - por lo que siempre existirá la posibilidad de encontrar otro jugador con capacidades mucho más introspectivas que pueda vencer a nuestra actual máquina.

Sin embargo, aquí pasa como lo que ocurre siempre: ¿hasta dónde está justificado el cálculo del engaño? Si le das a esta máquina un vaso con veneno, y otro te lo sirves a ti, lo único que justifica la inversión de este cálculo es el pensar que quien adoptó la decisión tuvo que pasar por tales procesos cognitivos.
El representante político elige sus jugadas en virtud del
lenguaje introspectivo que le da el votante y su seriedad
Estoy plenamente seguro. Hay un conjunto de cosas que los votantes se toman muy en serio. Y éstas no forman parte aún del discurso político. Será cuestión de tiempo antes de que cualquier cosa llegue y se atribuya el discurso, como ha pasado en EEUU con Trump.







Quiero vuestros comentarios
No dejéis sentar ningún dogma







martes, 10 de enero de 2017

Ajedrez Campaña

En la novela se cita el juego del ajedrez
como un juego que busca quemar al adversario
Para potenciar aún más ese enfoque
se le puede añadir unas pocas reglas

-


Hay tres tipos de juegos, según detallo en la novela, correspondientes con tres maneras estratégicas de dirigir tus facciones. La manera que tenemos las personas de dirigir nuestras facciones se puede considerar digno de inteligencia. Por tanto, esa forma de clasificar los juegos de estrategia que tenía la madre de Pedro, es una manera de clasificar la inteligencia humana.

El ajedrez, originalmente, a penas se inventó para tales motivos. Por eso, a pesar de ser el juego más ideal que se juega para la degradación del contrincante, también existen otros juegos que cumplen de forma más clara tales objetivos - aunque son más simples.

Esto mismo ocurre con el juego del Chinchón, cuando se juega al juego de las siete cartas (que se juega de forma mucho más simple que cuando se juega a la escoba), vemos que cada partida por separado busca obtener o una escalera del mismo palo con tres o cuatro cartas, o hacer trío o dobles parejas con un único valor. En este juego, la suerte importa mucho cuando las partidas se hacen de manera aislada. Sin embargo, lo tengo empíricamente comprobado, cuando se juega a 100 puntos, desde cierta fecha y jugando muchas veces, hasta ahora nadie me ha ganado. Estadística que, tarde o temprano, acabará por verse destruida. Pero por el momento es un hecho irrefutable (salvo la vez que me hicieron trampa de manera descarada..., pero vamos, lo que no cuenta, no cuenta).

Cuando se quiebra la suerte a tu favor, ya no es tanto de suerte: Existe un talento.
En muchas ocasiones se ha podido observar: juegos que deberían de ser justos (favorece a todos los jugadores por igual en cuanto a suerte) y luego resulta que, sin hacer trampas ni forzando las reglas, hay uno que siempre se lleva las victorias. Efectivamente, esa persona debe tener alguna cualidad que podría ser interesante de trasladar al automatismo.

En el caso del Chinchón, cuando se juega sin puntos..., bastante azaroso. Cuando se juega con puntos, he ahí la diferencia. Y cuando me lo preguntan les vengo diciendo siempre lo mismo: juego de manera que os voy empujando a los cien puntos y, de vez en cuando, saco menos diez. De manera que todas las partidas que juego suele tender a favorecerme porque las veo en su conjunto. Y como mis rivales negaban el poder de la estadística, de la esperanza matemática, entonces obtenía una ventaja clara que aprovechaba. También está claro que, con profesionales, habría sido más difícil ganar.

El concepto de esperanza matemática se puede desplazar al ajedrez para potenciar sus cualidades y así hacer que, entre profesionales, aún existan grados de distinción por su capacidad para afrontar este tipo de cualidad.

La idea consiste en que en el ajedrez campaña se anotará para cada tipo de pieza tres números, el nivel, los refuerzos y las capturas. Cada vez que una pieza de ese tipo capture una pieza rival sumará una captura. Cuando se quiera jugar la jugada de los refuerzos se podrá posicionar tantas piezas como tenga previstas del contador refuerzos para cada una de las fichas que se considere oportuno y perder un turno. Finalmente, el número de capturas sólo afectarán al nivel para cuando se termine la partida sin que te hayan hecho abandonar (lo contrario de vencer o tablas).

Al terminar la batalla, o partida individual, si puedes usar tus capturas, a medida que éstas sumen tanto como el nivel del tipo de ficha ésta aumentará en uno su propio nivel, paulatinamente, mientras se restan las capturas. 

A la hora de conformar un nuevo ejército para hacer otra partida, el jugador decide si se lleva todas las fichas restantes a la retaguardia o si las combina con el ejército que tenía preparado justo detrás - y que iba a ser el siguiente en luchar.

Tras combinar dos fichas de distinto nivel, las de nivel superior reducirán en uno su nivel a cambio de doblar el número de refuerzos para ese tipo. Sabiendo que nunca podrán entrar en el tablero más refuerzos que el número máximo de fichas establecidas por el ajedrez estándar, y que sólo entrarán en combate en una de sus posiciones de juego inicial.

En el ajedrez campaña el jaque mate no es lo más importante

Con estos planteamientos, se puede estar jugando durante días al ajedrez, se pueden establecer límites a los propios niveles, o incluso a la promoción de peones. Se pueden perfilar las reglas, pero la idea quedaría más o menos clara: cuanta mayor visión global de campaña tengas, mayor ventaja tendrás en el juego. Y si se quiere poner límites de tiempo, también se puede vencer por puntos.

¿Podría una máquina vencer a un humano con estos esquemas? ¿Tiene la máquina, a través de los pesos y el valor de cada tipo de pieza, suficiente información sobre las estrategias que adopta cada jugador en el ajedrez? ¿Cómo cambian las aperturas cuando tu rival tiene piezas de menos y con intenciones de hacerte mermar tus fuerzas?



Suficiente hasta aquí
quiero vuestros comentarios
¿Hace una partida?






viernes, 9 de septiembre de 2016

La Naturaleza de la vida


En esta ocasión 
he pensado conveniente tocar
lo que hasta ahora ha sido el 99% de la crítica literaria
paradógicamente recogida en un único meme
pero que dentro de la pragmática conforma
los figurismos



Admito que no voy a ser capaz de exponer en qué consiste dicha naturaleza memética en una sola entrada, pero soy consciente de que, por primera vez, me veo capaz de responder a la maldita pregunta tan repetida ¿cuál es el sentido de la vida? La puedo responder por la sencilla razón de que he evolucionado lo suficiente los conceptos como para poder abordar la pregunta de manera que se pueda entender la respuesta en un lenguaje suficientemente válido.

La gente pregunta por un sentido, como si necesitáramos una causa o razón. Lo que deberíamos de preguntarnos es qué se entiende por vida de manera que nos satisfaga la respuesta. Esa respuesta será la causa de nuestra satisfacción, la vida misma no tiene porqué tener causa en sí.

Y ahora, muchos muy comedidos pensaréis: ¿pero qué narices tiene que ver eso con la literatura? Y es aquí donde yo me río..., y mucho. Porque no veis lo que tenéis delante, y para mí me es tan evidente...

Efectivamente la literalidad de la vida no es más que pura biología. Mientras que si hacemos un figurismo entonces tenermos una interpretación. Esta tontería que acabo de escribir no obedece a tener que pensar demasiado y, sin embargo, ¿cómo se lo explicas a quien no quiere ver lo que tiene delante? Así que, para abordar algo tan complejo haré como cuando expliqué el honor: elegiré dos películas y desarrollaré los dos conceptos. En esta ocasión no se trata de distintos arcontes, tal como yo los he definido en mi blog, sino del mismo, sólo que uno está invertido y el otro está derecho.

Dentro de los estudios de pragmática, podemos acogernos a la teoría de la relevancia de Wilson y Sperber. Observamos su compendio y análisis sobre cómo puede interpretarse una oración más allá de la literalidad; esto es, a través de la ironía y a través de la metáfora.

Para explicar la metáfora podría valerme del "Antiguo testamento" y para explicar la ironía de las "Fábulas" de Higinio..., pero corro el riesgo de que algún religioso se me eche encima, así que, como es cierto que hemos evolucionado, también el meme lo ha hecho: tenemos una visión más compleja de cómo se hacen ironías y parábolas..., así que me valdré de:

- La serie manga Neon Genesis Evangelion (1995), de Gainax. Y aprovecharé para tocar el ecci sin contar demasiado.
- La película Watchmen (2009), de Zack Snyder. Para explicar mejor la ironía, sin hacer spoils.

Con el fin de ir abriendo boca, puedo ir contando que, efectivamente, toda persona puede hacerse eco de lo que la racionalidad le permite ser consciente sobre la huella que deja a su paso. Por ello, la manera de interpretar dicha huella va más allá del cálculo de sus dimensiones o su persistencia, tiene más que ver con cómo se enfoca el mensaje dentro de su canal. 

Españoles de hoy día que sepan algo de inglés: lo entienden el 95%
Ingleses de hoy día que sepan algo de español: lo entienden el 5%
Un ejemplo claro es qué papel desempeñamos cada uno de nosotros en la historia de nuestra vida. Es posible que adoptemos una visión oscura, invertida, espectral o, por el contrario, una visión llena de luces, derecha, clarificadora... ¿Protectores o expositores? Si además nos valemos de las exageraciones, en mi novela significaría que vamos más allá del color verde..., nos adentramos hacia un estado de compromiso demasiado peligroso... ¿Qué tipo de personas sois? ¿Reconocéis vuestra distinción como si fuera real o sois producto de lo que la civilización os permite percibir a través de la consciencia?

Si la ironía y la metáfora son productos del lenguaje entonces, ¿quién nos dice a nosotros que nuestra distinción como personas no es también producto del lenguaje? Antes de que nos demos cuenta: ¿es posible que muchas personas quieran gritar la exclusividad de su vida como algo propio cuando en realidad esa autoría no es más que un plagio bien elaborado?





Ahondaremos poco a poco en todo ésto
quiero vuestros comentarios






jueves, 5 de noviembre de 2015

El plan maestro


En la novela muestro cómo en ocasiones formamos 
parte de una especie de Plan Maestro que, en realidad, 
muy pocos conocen.


El enfrentamiento contra su hermano, muy típico en la mitología del S.XX


Creo que me he decidido empezar a jugar en serio al Skyrim..., es un videojuego que estoy seguro que su historia está muy depurada y, vivirlo, será toda una epopeya.

Han sido muchos los videojuegos, pero la idea de un Plan Maestro significa que, en ocasiones, sospechamos que nos movemos por una buena razón; aunque desconocemos los detalles. En nuestra sociedad eso es algo que siempre ha existido y, por esa razón, reservo a uno de los personajes el derecho de estar en el centro de atención de alguna clase de plan.


La Iglesia se asustó en su momento: ¿es posible que en el rock estén aprovechando algunas sectas la oportunidad para manipular a las personas y alejarlos de su dios? Letras muy subversivas que describen secretos no fácilmente conocidos por la gente más profana...

Por un lado es natural: si la Iglesia tiene la hegemonía de la moral y el artista quiere subvertir el orden para ofrecer una alternativa trasgresora y ayudar a cuestionar el mundo, entonces la letra de las canciones debe tener un cierto corte "satánico". Ojo: satánico, no luciferino..., esto es, canciones con una moralidad basada en la oposición. No se trata de creer en el diablo..., aunque algunos se diviertan fingiéndolo o, incluso, los haya de ese calado...

Cuatro querubines portan el Trono de Dios, cuatro tetramorfos. Más mensajitos...
Nuestro protagonista tendrá que darse cuenta de que muchas personas forman parte de una conspiración para que abra los ojos y ocupe su lugar; para que hackee la realidad y organice la intercomunicación de los mundos.

Pero esas personas, ¿qué saben del despertar? Si lo supieran ellos mismos despertarían, ¿o hace falta estar hecho de una pasta especial para ocupar una posición de privilegio?


Y si fuera albino lo troceábamos y nos lo..., ¡que no! Que es broma...
En una parte del libro hago mención de una raza que tiene un privilegio reconocido por encima del resto de los pueblos de la Tierra. Tomé esa decisión para añadirle complejidad al mundo que había detrás de la novela y, por supuesto, elegí la raza más odiada y denostada de la historia de la humanidad: allá donde siempre ha existido conflictos a escala internacional. Tiré por el pueblo de los escitas. Al fin y al cabo, si fuera una raza conocida..., ¿dónde estaría la conspiración?


Pero para darle más interés al asunto: el sujeto alrededor gira todo el Plan Maestro no es escita. Lo que quiere decir que ese pueblo podría ser el equivalente a un antiguo pueblo de ascetas que despertaron primero y que poseerá tradiciones o una cultura compatible con el despertar y el control del viaje al dual. Aunque, no lo digo expresamente en la novela..., estas cosas se dejan caer como una posibilidad, y no hay que descartar otros posibles enfoques.


No hay que olvidar el papel que ha tenido la religión desde la Edad Media: no es posible la Felicidad sin la religión como su garante. Como esta manera de ver el mundo es para muchos absurda, hay artistas que se valen de sus posibilidades para invitar a las personas a que se replanteen sus ídolos, su moralidad.



Para despertar hay que apagar las luces y abrazar la oscuridad

El Hombre del Saco te abducirá, y te llevará al país de Nunca Jamás para convertirte en un niño perdido. El que sería Cabezaplana en mi libro en la versión holiwudiense de Peter Pan que ha salido hace poco (Pan, viaje a Nunca Jamás) el hombre del saco es un pirata llamado Barbanegra. Y, para entrar en contacto, hay que jugar en la oscuridad.


¿Pero qué pasa si no es capaz de dar contigo porque juegas en el bando equivocado? Tendrá que valerse de alguna clase de apoyo mediante fichas dentro de su juego particular. Y, claro, nada de esto se dice en la novela..., el mundo de las cospiraciones no se puede revelar de manera explícita: cada personaje tiene su propio Plan Maestro, más allá de lo acordado.

En cuanto uno se vea envuelto en un mundo mucho más importante que uno mismo, automáticamente descubrirá lo poco relevante que es la adopción de decisiones, donde todo vale. Donde todo valga, uno ya se ha limpiado de impurezas. Ahora bien, cuando se hackea la realidad en mi novela, el que se ubica en una posición de control alquímico no tiene porqué haber pasado por esos periodos de madurez. 


Espero que con esto se entienda algunas cosas de mi mundo.




Elijan sus dogmas,
pero atenéos si vuestras luces son débiles
Dejen sus comentarios



lunes, 2 de noviembre de 2015

Saber si eres la ficha amarilla

A modo de juego, he querido crearme un test de personalidad de juguete, para divertirse un poco..., tras terminar el test sabrás qué tipo de ficha serías en mi novela.

Si veo que goza de éxito el test (si consigue UN comentario) entonces lo mismo le pongo más preguntas y..., hasta es posible que le incluya consejos y cosas de esas...

Cuando elijáis la respuesta apuntad la letra y sumad o restar uno dependiendo del signo. Al finalizar habréis sumado hasta +10 o hasta -10, con la posibilidad de sumar 0.

Allá va el test:

1. Cuando te presentas en sociedad, primero te fijas:
a) un buen saludo                                                                                
b) un buen vestuario            
c) un buen tema para romper el hielo
d) no piensas

2. Cuando haces un examen de "tu materia" se te pasa por la cabeza:
a) haber estudiado los contenidos
b) haber estudiado hasta el último día
c) tener las frases de cada respuesta
d) no piensas

3. De existir alguna clase de dios o algo sería:
a) como un padre
b) como un amigo
c) como un compañero
d) como nada

4. Cada vez que te tiras un cuesco lo primero que se te pasa por la mente por decir es:
a) "yo no he sido"
b) "¡quién ha sido!"
c) "perdón"
d) "os lo tragáis"

5. Si fuerais periodistas, ¿qué tipo?
a) Misterio, OVNIS, fantasmas, ...
b) Criminología, mafias, ...
c) Diversión, cultura, música,...
d) Política, noticias, actualidad, ...

6. Si fuerais informáticos, ¿qué tipo?
a) hacker, seguridad,
b) analista de sistemas con corbata
c) programador friki con gafas
d) reparatodo, puesta a punto

7. Si fuerais un abogado, ¿qué tipo?
a) penal,
b) civil, mercantil, matrimonios...
c) no colegiado, profesor, catedrático
d) diplomático, funcionario

8. Si fuerais un pez, ¿qué pez?
a) Tiburón
b) Piraña
c) Salmón
d) De colores

9. Por Internet soléis ver a los usuarios como si fueran o los llamas...
a) "borregos"
b) "víctimas"
c) "unos pichurris"
d) sin mención

10. Qué tipo de psicólogo serías...
a) Psicoanalista, experto se inmiscuye
b) Conductista, la sociedad controla
c) Cognitivas, lo que diga el test
d) parapsicólogo, con un par


Soluciones:
    a)   b)   c)   d)
1 +P, -T, +A, -C
2 +C, -T, -A, +P
3 -P, -C, +T, +A
4 -P, -A, +T, +C
5 +A, +T -C, -P
6 -C, -A, +P, +T
7 -A,+C, +P, -T
8 -T, -A, +C, +P
9 -P, +A, -T, +C
10 -C, -P, +T, +A

Partiendo de 0 por cada negativo se resta 1 y por cada positivo se suma 1.
Por otro lado, si hay preponderancia de:
P, eres un peón.
T, eres una torre.
A, eres un alfil.
C, eres un caballo.

El color preponderante de tu aura es:
Si, en valor absoluto no sumaste restaste más de 2, VERDE
Si no fue más de 6: AMARILLO
Si no fue más de 8: ROJO (peligro)
De lo contrario, INFRARROJO (DEP).

El signo significa el bando: Negativo, negras; Positivo, blancas. El color representa el nivel de madurez y compromiso que tienes en ese bando y, lógicamente, la pieza de ajedrez representa el rol que desempeñas.


Dependiendo de si vuestro comportamiento es activo o pasivo, podríamos hablar de dos tipos de consecuencias a vuestra clasificación, pero eso no lo voy a detallar si no interesa.


Hala, que descanséis en paz..., 
ya me contaréis si os ha hecho gracia.


Menos quejarse..., y más sobrevivir. Los MK-Ultra.



Antes de nada, una reflexión...

No suscribo su opinión sobre el programa de TV, 
pero si es cierto que la gente no sabe ésto, entonces hay que exponerlo.


¿Es posible que el rey Felipe esté preparando a su hija para que abdique? Sé que lo que acabo de decir no parece que cuadre por ningún lado y, menos aún con el vídeo que acabo de poner, así que lo que voy a hacer es presuponer que nadie ha aguantado el vídeo completo de ese tío y explicar un poco la siguiente imagen:



Este va a ser una de esas entradas que rayarán sólo uno de los capítulos, dedicado al fin de la monarquía, en previsión a los comportamientos que éstas tienen en combinación con los planes de democratización que se tiene para la Humanidad.

No olvidemos que mi libro es "futurista", lo que nos viene a decir que no hay que tomárselo como de pitonisos, sino leerlo por su calado utópico dentro de lo coherente, por si nos sirve de reflejo de cómo actúan todas las sociedades independientemente de la época que toque vivir.

Dicho esto, ¿habéis visto qué youtuber más majo he puesto? Este hombre (que es de negras) posee una visión del mundo un 90% parecido a la mía..., aún no he visto todos sus vídeos, pero me gusta cómo enfoca a las feminazis, aunque lo vea plano en algunos conceptos..., pero claro, siempre va a existir discrepancias, motivos de porqué dice las cosas de una manera y no de otras, etc...

Lo que nos viene a decir ese youtuber es que con 21 años los jóvenes tienen que poder salir de fiesta, divertirse, hacer vida social..., es algo que se podría estar perdiendo Justin Bieber, en cierta medida, y por esa razón lo normal es acabar cansado y hastiado. Pero, por encima de todo, esa jugada de dejar a los entrevistadores a mitad de entrevista..., ¡ésa sí que fue una jugada maestra! Lo que no puedo saber es si acordaron hacer eso entre bastidores.

En cualquier caso, no me cansaré de volver a tocar el tema que me parece crucial: los niños raptados. Hay muchos niños que son raptados para ocupar una posición que no les es natural. Algunos acaban siendo estrellas del cine, del pop,...


Suelen ser seleccionados por su talento, su aspecto..., en realidad se trata, simplemente, de una oportunidad por parte de ambas partes. El oportunismo es el tema que voy a tocar hoy.


Todo el mundo quiere ser Justin Bieber


Nadie puede negar el hecho de que cuando raptan a un niño siempre se hace contra su voluntad, incluso cuando el propio niño acepta de buena gana, también se actúa contra su voluntad. Parecía exponer el youtuber dallas, sujeto al que le pienso dar palos intelectuales porque veo que es un hombre fuerte, que cuando una niña de 13 años no dice expresamente NO hasta el punto de patalear, no se puede decir que se le haya violado..., parece que el pobre hombre no sabe cómo funcionan los acosos sexuales, a pesar de que veo que es el feminista más cercano a comprender según qué posturas...

En otros vídeos ese youtuber hacía un peculiar análisis: no le parecían víctimas de abusos sexuales a las niñas, aunque - eso sí - parece que está contra la pederastria (menos mal). En esta entrada veré si consigo explicar un poco qué significa sobrevivir, o qué es eso que llaman el síndrome de Estocolmo.



Supongamos que vas andando por la calle y te encuentras con un hombre de negro, éste te dice que has sido seleccionado por tu enorme talento para conformar un grupo de élite de superhéroes para librar al mundo de las fuerzas del desorden, que lo primero que tienes que hacer es elegir un bando, que da igual el bando, pues ambos son lo mismo, pero que luego no puedes echarte atrás: ¿qué prefieres blancas o negras?



Para ayudar a decidirte te hace una pregunta básica: ¿deben los méritos decidirse desde muy joven o para cuando uno sea adulto? ¿Mejor un gobierno planificado o lleno de competiciones? ¿Mejor poder medrar o tener decidido tu propio destino? ¿Comunismo o capitalismo?

Entonces el niño, con sólo 10 años, debe decidir a qué bando pertenencer dentro de esa guerra fría. Poco a poco, como si fuera un juego, se irá inmiscuyendo dentro de uno de esos bandos; bandos que juegan a un mismo juego, en el que las fichas pueden perfectamente morir y, aun así, siguen jugando.


"Paquito, tienes que elegir un bando: 
en realidad somos lo mismo, simplemente elige"


Con los años el niño se irá volviendo adulto y, como pasa con uno de mis personajes, se irá volviendo un sociópata un tanto peligroso. Muchos podrían pensar que en todo momento ese niño podía elegir, ahora bien: ¿qué opciones tenía? ¿Acaso no volvería a encontrarse con esos sujetos en mitad de la calle? ¿Acaso no son ellos los que cortan el pastel? En ese consiste el síndrome de Estocolmo: cuando la sociedad democrática no te ofrece cobertura, pactarías con el mismísimo Diablo si éste te ofreciera el caramelito de poder elegir. Entonces aquel que fue sometido sentirá una cierta atracción por su opresor, hasta el punto de incluso morir por su causa.


De ahí podemos comprender porqué debería de prohibirse el sexo con niños pequeños, más allá de consentimientos y anomalías por el estilo..., cualquier clase de acoso a un niño o a una niña debe ser tomada con un muy especial cuidado. Al fin y al cabo, en el futuro, no sabemos en qué podría llegar a convertirse: podría convertirse en una persona falta de mucha ayuda.


Me pareció irreconocible...

Por esa razón, de vez en cuando, aparece en el bando de los que desean ayudar a despertar personas que intentan obligarnos a que nos fijemos un poco.


No hay que olvidar que los raptados siempre han existido desde el comienzo de la Humanidad: algunos por motivos espirituales, otros por motivos sexuales o por pulsiones internas, otros por motivos de organizaciones lucrativas o políticas y, por último, los abducidos, sujetos por una cuestión de oportunidad: son alistados para ser artistas, soldados, espías,..., y los que no sobreviven desaparecen para siempre.



La cultura de los extraterrestres nos cuenta que los hombrecillos grises también tiene un programa de Guerra Fría: por eso lo detallo en mi novela con más claridad, quiero utilizar la mitología extraterrestre para explicar conceptos muy reales de nuestra sociedad. Se trata de los abducidos: una palabra que es mezcla de raptados y seducidos.

Así que esta es mi pregunta: ¿qué hará la infanta, futura reina de España para cuando tenga un reino sin súbditos? ¿Le están enseñandp el verdadero significado de reinar o se lo están poniendo más difícil?








Seguro que más de uno se estará preguntando que porqué estoy siendo tan explícito..., bueno: hay secretos que no merecen ser desvelados, otros que no tienen razón de porqué desvelarse, los hay que si se desvelan sería una irresponsabilidad y, por último, están esos secretos que, una vez expuestos, se monta un Fiestón que no veas..., creo que, poco a poco, le voy a dar un poco de vidilla a la acortada y absurda vida que llevo.





Bueno, no olviden comentar: 
no quiero sentar dogmas.





viernes, 23 de octubre de 2015

Las piezas clave

En mi historia hay piezas que son más importantes que otras.
Como si todo girara a esos protagonistas, los demás entran en el juego.
Pero en este juego, no hay buenos contra malos:
cada pieza defiende lo importante de su propia postura 
y su grandeza es proporcional a su capacidad para reconocer a los contendientes en el juego.



En unos tiempos donde los que mandan nos han dejado las cosas patas arriba, los amos del mundo se convierten en unos papanatas, unos inútiles, unos torpes..., esos que llevan las negras no están haciendo bien su cometido: no somos más felices gracias a ellos, vemos cómo el mundo tiende a sucumbir más y más en un caos, se hace necesario hoy día que cambie la estructura de la cadena de mando.

Hace poco vi un vídeo muy, pero que muy, interesante sobre una youtuber que está muy bien documentada sobre iluminatis y sectas. Nos habló en ese vídeo sobre la disidencia controlada; en mi jerga el equivalente al juego que llevan a cabo las negras pero, por cómo lo explicaba ella, daba a entender que ese era el juego de las blancas..., no le puedo culpar porque, ciertamente, es un tema complejo y, al mismo tiempo, se puede mantener esa afirmación siempre y cuando definamos con claridad qué es disidencia controlada exactamante.

En mi libro la disidencia controlada se presenta de forma clara y expresa en un capítulo de la zona infrarroja. Esta manera de enfocar la definición choca frontalmente con la idea que solemos tener de lo que es la disidencia controlada, por ello voy a evitar ese término y, en su lugar, usaré la expresión invitar a dormir en oposición a despertar.

En mi novela, el despertar es un término que no se usa expresamente, pero aquí nos ayudará a comprender cómo hay una facción que se dedica expresamente a evitar que despertemos. Sin ir más lejos, uno de los personajes principales, al comprobar cómo todos sus compañeros de clase de sentían muy todopoderosos, estuvo recriminando a otro personaje que se hubiera soltado la lengua.

Aquellos que trabajan para los intereses más oscuros, se preocupan de que la sociedad pueda vivir en paz y armonía con las reglas ya preestablecidas. Son, por así decirlo, como los servicios de inteligencia de un país: su objeto es que los civiles puedan hacer vida normal, sin que sean conscientes de los peligros que corren. El mundo en el que viven es el amuleto que les protege de la realidad.

Aquellos que trabajan para los intereses de la luz, se preocupan de que las personas no se conformen con lo que tienen, y que puedan ser más protagonistas de su propio destino. Para entender que este camino es más propio de ascetas, hago referencias a la manera de dar con la salida de este mundo: mediante la meditación, la posesión de espíritus, la muerte misma y el hackeo de la realidad.

De las cuatro formas, en donde más hago incapié, haciendo uso de analogías, es con el hackeo de la realidad. Por tanto, si una persona se hace con uno de esos cuatro caminos, entonces despertará.

El problema es que en la meditación y en la posesión uno se deja llevar, en la muerte y el hackeo es muy fácil acercarse a puntos de no retorno, igual que en la posesión y en la muerte el sujeto se ve a merced de las circunstancias. Por eso, en mi novela, el despertar no es una buena idea para legos.

Por otro lado, cuando se ha hecho una jugada desde el dual, se corre el riesgo de destruir el universo entero. Eso es lo que pasa cuando se juega con el espacio-tiempo. 

Nosotros os protegemos, y a vosotros os gusta porque nos seguís el juego.

Visto así, las negras no son tan malas...

La cosa es, ¿debemos cambiar las cosas? ¿Tenemos derecho a hacerlo?

En esta novela nos encontramos con personajes que desempeñan un papel que parece que no repercute demasiado con las circunstancias, sin embargo afecta al desarrollo de toda la historia y, por encima de todo, a la trama personal que vive ese personaje. Cuando un lector quiera interesarse con la historia de un personaje, comprobará que se ha procurado evitar personajes planos o superficiales. Es por esa razón por la cual la historia tiene mucho desarrollo para tan pocas explicaciones.

A mi juicio, lo peor que puede pasarle a más de uno es convertirse en un peón desconocedor de los intereses para los que trabaja, en una arpía, una criatura que vuela y divaga, que se deja llevar por sus instintos, que siente y se vuelve histérica, desconocedora de la realidad y del mundo en el que vive, un engendro que se mueve dejándose llevar por los intereses ajenos, sin saber que sus pasos son muy limitados... 







Pero en mi novela los hay que se ubican en una posición clave y se convierten en un referente para todos, sin percatarse de que el cumplimiento de órdenes que no son lícitas puede tener un precio, se enclavan en su posición y repiten constantemente el papel que les corresponde, son como torres pesadas y duras, de un valor increible para las piezas clave, pero que, en el fondo, no son más que estatuas, pilares que se quedan fijas con sus Principios, Principios que les hacen inamovibles pero que, en manos de los estrategas equivocados, pueden provocar que les empujen a una dirección opuesta.

En este juego no hay ni buenos ni malos. Pero es posible encontrar esa figura que se salta las reglas y que intenta visualizar el mundo rompiendo los esquemas de los rivales. Con enorme brillantez, se mueven como un caballo, abriendo puertas que, en principio, debían estar cerradas. Se valen de pasarelas, bypass, activan y desactivan partes..., pero corren el riesgo de ser reprendidos en el mismo instante en el que tensen las reglas a algo insostenible: juegan con fuego.




Para evitar los caballos, siempre hay una figura que acostumbra a predicar y a mantener lo políticamente correcto, defensores del áscesis podrían ser la salvación de los caballos, son los alfiles, y también en mi novela se podrá apreciar alguno.


Estas piezas claves sabemos qué tipo son por su comportamiento, por cómo se mueven en el tablero. Cuando tienen por objeto proteger diremos que son negras, si el objeto es cambiar las cosas diremos que son blancas. 

Como pasa en las historias de amor, se pueden desarrollar las historias de dos maneras: o protegiendo el velo de la realidad (comedia) o luchando contra la realidad (tragedia). Se puede romper los esquemas mediante el sarcasmo y crear un hilarante drama (El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha) o una dramática comedia (La vida de Brian).

Nos puede gustar Forest Gump o preferir En el nombre del padre. De las dos versiones que salieron a la vez: Dreamworks nos ofreció Hormigaz (el enemigo en casa) y Disney nos ofreció Bichos (el enemigo fuera de casa).



En ocasiones una misma historia tiene dos lecturas y, dependiendo de lo que nos toca vivir nos corresponde inspirarnos de una manera o de otra.

Las clases y la estructuración es lo que nos ayuda a organizarnos y elevar las espectativas.



miércoles, 21 de octubre de 2015

Fraude...

Y tras varios días de investigación, compruebo que no puedo evitar la explosión combinatoria para el sharp..., una vez más. No valen atajos, no valen técnicas o averiguaciones..., 
el principio de inclusión-exclusión es a todas luces inalterable...

Volviendo a la realidad, y a la aceptación de los algoritmos de aproximación..., ojeo por Internet y me encuentro esta bazofia:


Al parecer este vídeo es un reclamo de algo muy turbio. De hecho, la fecha en la que se subió el vídeo por primera vez a Youtube coincide con una fecha muy especial para este libro y para el ilustrador Solux, como el último vídeo que le enseñé de los iluminatis se lo tomó muy a yuyu, mejor no le menciono según qué casualidades, que el pobrecico no está para sustos...

El caso es que me pongo a jugar como si fuera un hacker más a ver si descifro algo..., se ha extraído mucha información que el autor dejó en el vídeo..., entre otras cosas una posible imagen de la víctima del torturador de Boston que menos encajaba con el asesino oficial..., suena muy a yuyu..., espero que no sea una reivindicación.

Se podía leer en morse un mensaje muy explícito, bien podría significar los diez meses que perdió de jovial vida un famoso hacker que robó un modelo de la máquina Enigma 312..., así que, ni corto ni perezoso se me ocurrió que..., bah, ¿por qué no? Cojo un código que se lee ahí, lo paso por el enigma y leo lo que pone tras configurarlo con el código de cuatro letras explícito que ahí ponía...

¿Y qué saco en claro? HAZM TD... Si fuera un mensaje de móvil por parte de una novia..., tendría un significado muy explítito..., pero no. Cuando todas las señales apuntaban a Enigma, resulta que no hay manera de descifrar nada ¿Saben a lo que yo llamo esto? ¡Un fraude! Y eso es de lo que voy a hablar ahora.




En mi novela, para cuando todo termina, el planeta sufre un tipo de contaminación masiva..., como si fuera una de esas películas de zombies más modernas, tienen que hacer aparición los de los trajes. Y es que el supervillano está volviendo todo el mundo hecho unos zorros.

Muchos siempre se lo preguntan, los tebeos típicos de supervillanos suenan muy fantasiosos por la sencilla razón de que un supervillano no gana nada pretendiendo destruir el planeta, pues entonces, ¿dónde viviría él? Entonces es cuando aparece el supervillano recreado por Samuel L. Jackson en Kingsman..., no siempre los supervillanos son tan fraudulentos como parecen.

La K de Kingsman girada para que parezcan unos cuernos..., efectivamente, no hay significado - sólo estética.
El fraude es cuando se espera que un supervillano se tome varias molestias en enviar mensajes para que entonces el prota vaya descifrando..., como en la Jungla de Cristal 3... Es un tópico de los malos: cuanto más inteligentes más brillante debe parecer las ideas de ese bueno que necesita que le explique con claridad las cosas.

Sin embargo, y eso pasa en mi obra, en ocasiones los malos intentan cosas - y no les sale. Los planes no salen a la primera tal como estaban planeados o como debiera..., se tiene la idea de que iban a tener cierta relación el chico y la chica y, al final, resulta que la historia consigue acabar dejando proyectos a medias..., ¿se llegaron a plasmar tales proyectos en cierta manera? No me preocupo de dejarlo claro. Cada lector que tome sus propias conclusiones.

Algunas señales están tan mal que provocan muertes. Lo normal es la desidia, no la intencionalidad.
Los planes pueden ser muy enreversados. Como los que se presentan en la película Desafío Total, la primera versión. Donde ya de por sí el plan era complicado y, como es lógico, va mal y se enreda; todo hasta el punto de que la película acaba con un doble final. 

El caso es que, tras semanas de investigación voy a tener que conformarme con el premio de la consolación en mis investigaciones tecnológicas; esto es porque, cómo no, yo también me equivoco. Pero la novela, por lo menos, tiene cierta intencionalidad: los personajes se enfrentan entre sí y cometen errores, se levantan, se cuestionan..., no son perfectos, pero son puros. O al menos procuro que lo sean.

Dentro del mundo del fraude están los contaminantes, he evitado ese tipo de personajes. Un contaminante en realidad es una persona que se equivoca y, debido a su mezquindad, no quiere admitirlo y, para ello, crea una escuela con todo su orgullo: crea un cúmulo de ideas alrededor para dar a entender que el problema está en torno a esa persona..., que los demás deberíamos de ser así.



Las personas contaminantes intentan centrar su atención con maestría hacia temas que no tienen nada que ver con el problema, de manera que parezca que sí es lo importante. Entonces, para desviar la atención, son capaces de señalar con el dedo a los que le estorban y llamarlos tóxicos.

Ya en otra entrada mencioné la necesidad de distinguir a los tóxicos de los intoxicados, igual que no debería de confundirse a un loco con un enfermo mental (el segundo requiere ayuda). Los contaminantes son los que intoxican, los que pervierten la razón por la cual las cosas no funcionan para dar a entender que la víctima es en parte responsable.

El gato que está triste y azul..., nunca olvida que fuiste mía.
En mi novela la Luna representa el recuerdo de un fraude, cómo aquellos que son más venerados en realidad viven de la contaminación. Al mirar la Luna uno de los personajes recuerda con tristeza aquello que lo convirtió en otro fracasado. Y es que una luna representa mucha melancolía, pues lo que oculta detrás es el hueco que se hospeda en el recuerdo ante una forma que no tiene cabida en ella.

Es muy fácil dejarse caer por las mentiras de un experto cuyo lenguaje es demasiado complejo como para cuestionarle. Sin embargo, ya lo decía Wittgenstein: ¿qué es lo que hace que creamos que tenemos un cerebro? Pues, si va a ser gracias a los expertos, entonces no será porque nos convencieran con su jerga, sino por los hechos.

Esconder el pasado, reconstruir una jerga basada en el indulto, la amnistía...
Toda esa gente es un auténtico Fraude. Podemos equivocarnos con pureza o podemos no ser consecuentes. Cuando pillan a uno de los personajes en mi obra, éste lo admite..., hay que admitir los fallos. Cuando ya no hay camino para avanzar hay que admitir las limitaciones. Siempre es posible continuar las investigaciones por otras vías, descubrir alternativas..., pero donde hay un muro que bordear lo primero es admitir que está el muro.

Por esa razón en mi obra también hay casualidades que son motivo de susto por parte de algún personaje..., como si las cosas fueran incluso aún más rebuscadas de lo que pretende la propia obra. Pero el mundo, incluso en la novela, es mucho más sencillo: cuando toca una casualidad, es una casualidad. Nada más. Como se dice en bocas de una pitonisa: la suerte en ocasiones intenta llamarnos la atención.

Porque, ¿qué es tener suerte o no tenerla? ¿Qué significa equivocarse? ¿Qué significa estar mucho tiempo investigando y acabar defraudado? ¿Qué significa entrenar durante mucho tiempo para las olimpiadas y acabar ganando la jodida medalla de plata?


Si decimos que el ser humano adopta sus decisiones dentro de cuatro dimensiones a lo largo del tiempo, no estaremos engañando a nadie: el cerebro ocupa tres dimensiones espaciales y, además, estas dimensiones pueden estar relacionadas con una carga electromagnética..., es como si fuera una cuarta dimensión. La consciencia, por tanto, va generando instantáneas espacio-magnéticas a lo largo del tiempo..., si sólo repercutieran esas cuatro dimensiones (y no lo sé) significaría que ante la instantánea de ver el resultado en tres dimensiones, en la dimensión electromagnética albergaríamos eso a lo que muchos llamamos suerte.

Adquirir una experiencia a lo largo de los años cargará el cerebro con un conocimiento, un talento. En informática sabemos que sólo se puede almacenar cortocircuitando o entrando en un ciclo de histéresis a través del electromagnetismo. Es decir: o destruyes en el espacio tridimensional un material o intentas emitir una señal electromagnética.

Los músculos del cuerpo reaccionan al unísono gracias a una orden síncrona del cerebro que ha sido entrenado para que las neuronas del músculo puedan sincronizarse y ofrecer el máximo rendimiento. En mi novela presento un juego de tres reglas que consiste en hacer caer al contrincante: no es un juego de suerte, sino de engaño. El engaño es la capacidad para doblegar la realidad a tu favor dentro de las reglas establecidas. Bien podría considerarse un deporte, pues los contendientes estarían limitados por unas reglas que permiten el que se especialicen.

Cuando tenemos, también mencionado en la novela, un juego como el valetudo, éso no puede ser un deporte. Porque los contendientes tienden a matarse entre ellos, no se pueden especializar en ese deporte. Igual pasa con la lucha libre televisiva, que no es más que bailoteo - todo fingido.

Al final, si es cierto que hay una dimensión a nuestro servicio, no es de extrañar que pueda haber incluso extensiones de nuestro cuerpo que lo atraviesen..., o incluso hasta criaturas que puedan afectar a nuestra suerte, nuestra vida o muerte...

La parca versión japonesa siglo XXI

Y al final, ¿qué nos queda con todo esto? Pretender jugar una partida de ajedrez con la parca para intentar ganarla. Pero, tarde o temprano, la suerte estará de su lado. Es inevitable porque ella tiene registro de todo cuanto sucede, como se explica en la parte de la novela en la que el alma de un muerto se divide en tres, una de las partes tiene registro de toda su vida, y es muy engañadora. Quien se deje llevar por los registros de su cuerpo, el libro de Thot, su ADN, los sesgos cognitivos..., entonces sucumbirá al vicio, al fraude, la intoxicación, la pérdida de la voluntad..., el sometimiento de la conducta y la muerte en vida: la pérdida del báculo, acabar en el esperpento - volverse un imbécil.


Esta película tiene un final que hiela la sangre, muy cristiana, pero no por ello falto de simbólismo.