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viernes, 10 de febrero de 2017

Incorporar Mentalidad china. Mamahuhu

Hace relativamente poco leí
un código ético pensado para los robots
y las inteligencias artificiales
en ese código ético se incluían términos muy vagos
quizá con la esperanza de que en el futuro queden bien definidos
como hubo firmas de gente importante me veo obligado a tocar el tema

¡Muy bien! Acabas de conseguir un smart-dildo gigante
Cuenta una leyenda, o historia de la China - no sé, que un pintor en una ocasión dibujó un caballo con el cuerpo de un tigre (o puede que fuera al revés). Entonces uno de sus hijos miró el cuadro y le preguntó al padre qué era eso, y éste respondió "ma ma" (caballo). Así que ese mismo día ese hijo estuvo cara a cara con un tigre, cuando lo vio intentó tratarle como si fuera un caballo. Y el tigre devoró al chaval. Al rato el otro hijo le preguntó al padre que qué era el cuadro, y dijo "hu hu" (tigre). Así que el otro hijo dio con un caballo y, pensando que era un tigre, lo mató.

Cuando el padre descubrió lo que había pasado ese día con sus dos hijos alguien se acercó y le preguntó "ni hao ma" (¿cómo te va?), y el padre respondió: "mama huhu" (ni fu ni fa).

Bueno, he querido traer esta leyenda para comprender qué es eso del código ético robótico. Más que nada porque, para mi gusto, lo que leo está muy verde. Y es que para entender el código ético de los asuntos relativos a la automatización, considero que antes se debe recordar qué se entiende por responsabilidad ajena.

En todos los idiomas existe la pregunta que dice: "¿cómo estás?" Ante esa pregunta protocolaria, existe una respuesta automática, que puede pasar automáticamente por hacer la misma pregunta. Cuando una persona se considera víctima de las circunstancias, como si las cosas no fueran justas, acaba respondiendo para cortar el protocolo "muy mal...", entonces quien se queja debe tener un buen motivo para hacerlo. No se puede tirar la piedra y esconder la mano, si dices muy mal es por algo.

Sin embargo, cuando una persona considera que tiene la sartén por el mango y, aun así, las cosas no le van necesariamente bien, entonces tiene una respuesta protocolaria para no tener que decir "bien", ésta es del tipo "no me puedo quejar". Que en chino es "mama huhu", en japonés "mama", etc...

Todas las culturas necesitan ese tipo de respuesta para ayudar a introducir la conversación en torno a la realidad del individuo dentro del sistema. Los árabes, por ejemplo, además de incluir esa palabra, suelen dedicar largas conversaciones introductorias (lo que algunos llamamos diálogo de besugos), se trata de un protocolo muy familiar que denota sociabilidad en esa cultura: ¿y qué tal la familia? ¿y qué tal el trabajo? etc etc etc..., no les importa, pero lo preguntan, forma parte de su mentalidad.

Pero centrémonos en lo más chocante de esta entrada: ¿a santo de qué estoy hablando sobre cómo se introducen chinos y árabes, y etcétera? Pues porque a mucha gente se le olvida que para crear un código ético para los robots antes debemos saber cómo se introducen ellos en nuestras vidas.


Uno de los aspectos positivos que se están poniendo de moda es la idea de que a una persona no debería de permitírsele enamorarse de un robot. Considero éste un aspecto positivo por una sencilla razón: la ideología de género, los colectivos ideolizados, la idea de que hay individuos clasificados por sus comportamientos... (que si pangénero, homosexuales, sin género...)..., todas esas cosas son incompatibles con una mente escéptica y científica. Lo que quiere decir que cualquier afirmación que se extraiga de todas esas categorizaciones tendrá un fuerte componente dogmático y, por tanto, estigmatizador. Yo digo, ¿eres hombre y te gustan los hombres? ¡Pues empáchate! Pero eso no es suficiente como para que vayas por ahí categorizando... Esas cosas se tienen que demostrar.

Más allá de las necesidades económicas o financieras que tengan ciertos grupos, que han sido capaces de aunar fuerzas para crear colectivos relevantes dentro de la esfera política, todo apunta a que no hay ninguna razón por la cual defienden según qué aseveraciones..., y esto nos lleva al tema de este blog: ¿para cuando lleguen las máquinas acaso no aparecerán los que digan que han nacido condicionados para enamorarse de un robot?

La pena que se sienta por una máquina que se destroza puede confundirse con amor
El amor desde un punto de vista sintético, en los individuos, supuestamente es una emoción resultante de los impulsos necesarios para satisfacer el intercambio de flujos reproductivos. Desde un punto de vista conceptual, el amor es un bello respeto, una idea de cómo valorar al otro individuo bajo una estética basada en algún principio hermoso ¿Qué legitimidad tendría una persona para decir que se ha enamorado de un robot? ¿Acaso la humanización de una máquina no supone una cosificación de las personas que le infundan respeto? ¿Desde un punto de vista biológico/psicológico/ingenieril cómo se puede haber diseñado una máquina para enamorar o ser enamorada por una persona?

Sin embargo, quería hilar fino en este post. No nos conformemos con tocar la superficie, me gustaría indagar pero en serio. 


La ética en el mundo de los automatismos debe tener cabida dentro de alguna rama del derecho (aunque sea sólo una asignatura, o un tema de dicha asignatura). Esto es debido a que hace unas pocas décadas se descubrió un concepto de vital importancia para el mundo del derecho, la economía y la sociedad en general: se trata de la Responsabilidad Jurídica.

Para entender este concepto, debemos comprender la diferencia entre una persona y un proyecto. Como decía V de Vendeta, las ideas son a prueba de balas. Es decir, las personas están, vienen, se van, pero las ideas son para siempre. Una idea permanece y se convierte en un símbolo. Algo que puede ser usado para protegerse o para fijar una ruta de futuro.

Cuando una persona compra un producto a una empresa y hay que devolverlo, la entidad jurídica es la que se hace responsable. Puede parecer algo muy vanal, pero es fundamental comprender que, por ejemplo, no se puede esperar que una entidad jurídica se reinserte en la sociedad, por lo que no le puede afectar el código penal. Cuando hay que iniciar en una empresa una investigación por lo penal siempre deberán buscarse las personas que se hagan responsables de tal empresa, de lo que sucediera.

Es por ello que lo primero que se debe hacer es reconocer cuándo sobre una máquina se puede construir un ente jurídico con su propio sistema contable (sociedad limitada o anónima), qué participaciones tienen los dueños sobre su diseño (en el pliego de condiciones debe quedar remarcado quién se hace cargo de la obsolescencia), así como cuál es el nivel de protección hacia las personas (actualmente se habla de protección de datos, pero en el futuro ese término no tiene más remedio que evolucionar y magnificarse).


Hemos visto cómo juguetitos inocentes cometían infracciones que, en un estado de derecho, debería de estar perfectamente tipificado - hasta el punto de provocar condenas penitenciarias de envergadura. Sin embargo, ocurre que cuanta más vieja es una democracia más rancias son sus leyes y, por tanto, los Derechos Humanos más difícilmente son defendidos.

Son esta clase de cosas las que tienen que depurarse, para que quede bien claro quiénes se hacen responsables y si realmente esa maquinaria que interactuará con personas es o no un auténtico peligro. 

Porque, señores, los hacktivistas que se mueven por la red lo hacen debido a los peligros que traen los automatismos sobre Internet (principalmente). Y me refiero a todos los hackers que son herederos del French Conexion (aquellos que defienden la protección de las personas por encima de las leyes vigentes - si fuera necesario).

Esto lo menciono porque, ¿qué se cree que pasaría si se empieza a lanzar una horda de robots en cadena sin un estándar ético que asegure sus comportamientos? Tarde o temprano aparecerían grupos de vándalos que destrozarían tales máquinas. Sin embargo, lo que no hay que olvidar nunca es que la responsabilidad de que las máquinas no tengan los límites bien definidos es de sus diseñadores. 

Por eso, antes de hablar de cómo enseñarle a una máquina a introducirse entre las personas, hace falta conocer el rol que jugarán las máquinas, los daños que podrían provocar y cuál es la responsabilidad de usuario que tienen los que interactúen con ellas.

Si les incorporamos "autoconsciencia" en un mundo no acotado
de recursos limitados y compartidos, se convertirán en nuestros dioses
Desde mi posición puedo perfectamente decir, porque me estoy dedicando a ello, que sí es factible incluirles a las máquinas una capacidad para ser conscientes de su propio diseño; incluso a un nivel muy superior que el propio conocimiento que tenemos nosotros mismos de medicina (porque es más fácil incorporar a un ordenador el propio conocimiento de informática cuando es el propio informático el que lo crea así). Sin embargo, como hay que ponerles limitaciones, me he aventurado a prever que, efectivamente, en virtud del tipo de limitación hablaremos de distintos tipos de automatismos y, por tanto, de distintas responsabilidades jurídicas.

Se me ha ocurrido distinguir cuatro sectores:
W: Los vigilantes (watcher). Sin capacidad para trascender, se dedican a vigilar con las cámaras el cumplimiento estricto de las normas, con capacidad para interpretar los datos observados. IA clásica. 
O: Los observadores (observer). Sin consciencia de su cuerpo. Se encargan de administrar las tareas e interpretar una manera de organizar el invariante para que se programe una versión requerida por los usuarios. 
L: Los atentos (listener). Sin capacidad para mejorar la funcionalidad del conductor. Se mueven y están orientados en un mapa que van marcando. Son los robots móviles de toda la vida. 
F: Los operadores (featurable). Sin capacidad para moverse del sitio. Son como vegetales, se encargan de readministrar todas las funcionalidades posibles para mejorar la eficiencia dentro de su ámbito de aplicación. Son los robots industriales de toda la vida.
Interpreto que, de incorporarle a un automatismo los cuatro automatismos, cada uno de ellos debería de ser independiente (hace cálculos egoístas por cuenta propia sin ser del todo consciente de con quiénes compite). De esa manera los distintos conflictos existentes podrían ser perfectamente desarrollables en virtud de la naturaleza del automatismo en cuestión.


¿Os ha gustado mi sistema W.O.L.F.? ¡Oh! Pero si ha salido una palabra en inglés..., ¡qué casualidad!




En fin...
comentarios porfa







miércoles, 27 de julio de 2016

La Prueba De Fuego

Hola a todos. Os escribe la única persona que escribe en este blog, a excepción de unos pocos valientes más que, por lo menos, se atreven a comentar. Tenía pensado dos entradas que describían dos recursos literarios muy usados: la torre y el alquimista. A pesar de que son los arcanos más referenciados y, al mismo tiempo, los que más he estado desarrollando en este blog, sé que no he podido alcanzar el zénit de su verdadero significado. De hecho, no he explicado el carácter memético que tienen y cómo repercuten en la pragmática de nuestro lenguaje y uso de la razón.

Sin embargo, debido a que, sobretodo la torre, son arcanos demasiado poderosos..., hay un pequeño resquemor con eso de ir transmitiendo este poder cultural. Allá donde leo, veo cómo la gente aprovecha los memes más vulgares sin llegar a dotarles de vida, salvo al azar. En el mismo instante en el que estos memes se conviertan en lo que yo he llamado arcontes, entonces corre el riesgo de sumergir a los autores en una espiral de mentiras que podría provocar un cambio en su visión deontológica del mundo.

Por otro lado, ¿cómo es posible pensar que los que me lean me den la suficiente seriedad como para que piensen que lo que digo funciona? La gente que ha sabido seguir mis consejos sé que han triunfado. Y creo que nos encontramos ante una Prueba de Fuego. Se trata de comprobar si realmente se me toma o no en serio.

Viendo las estadísticas, veo cuándo han ganado más peso mis entradas. Así es como puedo visualizar cuál es mi público. Sin embargo, los picos también pueden ser signos de que la gente ve algo para dejar de seguirlo. Esto provoca que necesitemos pruebas de contraste..., como unas entradas que sirvan de marcador para ver dónde está la verdad de qué es lo que es de agrado para mis seguidores. Antes de seguir y considerar qué debo desvelar y qué no debo, por tanto, poner una entrada intermedia..., y no soltar algo tan gordo.

Así que voy a desvelar, 
por primera vez en Internet de manera expresa, 
la demostración de que 
no hay religión verdadera.

NOTA: La proporción entre la distancia más corta de las dos calas es del número áureo.
Existe una playa en el litoral cartagenero conformada a partir de una cala, cala Cortina. La hermosura de esta cala, principalmente, está en los momentos del nacimiento, zénit y muerte de nuestro sol pues, al estar orientada al sur y tener forma circular, puede dar la impresión de que éste entra o abandona su hogar para hacernos una visita.

La aguas de oro inundan la que podría haber sido, según algunos arqueólogos, la capital de la cultura que dio nacimiento a la caza del toro para su sacrificio ante el sol. Sacrificio que los indígenas pudieran utilizar para sentirse más cerca del firmamento, y así comprender la enorme diversidad de criaturas que poblaban la tierra.

La cala tiene dos partes bien diferenciadas. La extensa se encara con todo el Sol y afronta la realidad del astro cara a cara. Pero hay una cala a la izquierda..., una calilla más ensombrecida. Es una pequeña proporción de la playa. El litoral cartagenero tiene otros ejemplos de este tipo de cala, y la cultura de los que vivimos allí le suele dar una connotación diferente. Cuando en la parte grande de la playa se bañaban y actuaba la gente en familia de manera convencional, en la parte pequeña siempre solían acercarse artistas, jóvenes..., era una cala donde las actividades tenían otro carácter.

Hoy día, a pesar de que invita a que siga siendo así, poco a poco sospecho que esa buena costumbre se va perdiendo..., lo cual quizá se deba a que los músicos y el buen ambiente se ha desplazado de las playas y ahora se encuentra en Internet, en los MP3... ¿No da un poco de nostalgia topológica todo esto? ¿Por qué iba a ser importante el vivir las cosas en un sitio en vez de optimizarlas en cualquier otro? 

La respuesta tiene que ver con el cerebro..., pero ese no es el tema de hoy. Hoy voy a joderos la religión. Y para ello, después de endulzaros con mi literatura y mis vacaciones, ahora os la voy a meter hasta el fondo con mis cuestiones.




1. ¿Acaso cree Vd. que su dios se encuentra en los árboles y es producto de una interpretación?

Esta es una primera aproximación al uso de la fe. Se entiende que debe existir una interpretación de todo lo que vivimos. Para ello nos valemos de un libro sagrado, pero hay quien piensa que éste debe ser interpretado. Que cuando vemos cualquier cosa se debe interpretar, porque está encriptado. Que existe una verdad no desvelada y sujeta a la interpretación. 

Ya hemos visto cuántos han muerto por esa interpretación. Hoy día sabemos lo que significaron los nazis: interpretaron la biblia a su modo. También se regían por dogmas..., veían en los alemanes una raza aria. Hablaban de los hiperbóreos gracias a una pitonisa..., que aseguraba que había oro debajo de la pata de la esfinge. Por esas interpretaciones muchos han dado la vida, ya vemos el valor que tienen. 

¿Por qué las tuyas iban a ser diferentes? ¿Por qué no creer en el ratoncito Pérez? Se trata de una figura defendida en todas las familias españolas, o los reyes magos. Cada vez que veo a un padre, yo veo a un rey mago. Es el mismo Santa Claus en el que se puede creer si así lo desea la gente..., porque está sujeto a interpretación.

Sin embargo esa interpretación, paradógicamente, está sujeta a lo que dice un Documento Sagrado. Yo creía que la interpretación era personal, pero no, lo que muchos defienden es que todas las interpretaciones válidas provienen del mismo documento. Se escribió pensando en lo que vivirías. O quizá se escribió porque es suficientemente genérico. 

Pues bien: si es genérico, no te sirve. La ciencia es más que genérica, universal, y no te servía. 




2. ¿Acaso cree Vd. que su dios escribió un Documento Sagrado para que Vd. le sacara provecho?

No entiendo cómo puede estar las personas tan faltas de necesidad de sentirse importantes. O su religión es humilde y cree en un dios a la medida (cosa que no es muy habitual, salvo en el shintoísmo y otras politeístas, que adoran a dioses variopintos) o se piensa que ese dios es objeto de aprovechamiento personal para que cada cual le saque su uso particular.

El polidios, así como el dios múltiple, son dos caras de la misma moneda. Es como si se prostituyera al ídolo en base a las necesidades personales que tenga cada persona. Si abogamos por la duda cartesiana: más nos vale creer en todos los dioses y, si es un dios múltiple, mejor que mejor. Visto así, se trata de conferirle nuestra creencia al pastafarismo: un dios a la medida de lo necesario para cada momento.

No faltará aquel que diga que cierto documento lo salvó a él de una mala vida. Que su interpretación personal le ayudó... Y sí, es cierto: le debió ayudar, pero cuando una persona se rompe una pierna necesita muletas; para correr la maratón necesita quitarse las muletas ¿Cómo va a ser natural en nuestra capacidad para interpretar basarse en un único documento?



La santa blasfemia. Igual de irracional como válida
3. ¿Acaso cree Vd. que su dios no es objeto de interpretación, sino que es una axiomática previa al uso de la razón?

Esta es la postura agustiniana. Cuando la fe es previa al uso de la razón, como posiblemente habría defendido Platón, toda la ciencia debe sostenerse a partir de estos preceptos. Ya hemos visto qué pasaba cuando la religión pretendía darle lecciones a la ciencia..., de hecho, también hemos visto la enorme facilidad para matar cuando se tiene la creencia del uso de la razón.

Sin embargo, lo que más me llama la atención es el papel que ocupa el Documento Sagrado en todo ésto. Más en concreto, habría que preguntarse si esos axiomas adicionales previos al uso de la razón son racionales o inefables...



Gödel era ateo y no lo sabía. La demostración de S. Anselmo implica al ateísmo agnóstico.

4. ¿Acaso cree Vd. que los axiomas que son comprendidos por la fe pueden ser denotados por la lógica con un número finito de símbolos y reglas?

Si piensa que la religión que puede sustituir al uso de la razón sólo necesita un conjunto limitado de reglas que explique el garante de tales ideas, entonces en ese conjunto de reglas estará el cuerpo de su santo creador, sustituible por cualquier ordenador que te juzgue y sopese el valor de tu vida. Tu vida valdría menos que una máquina de silicio. El uso de una lógica sin explicación justificaría lo que la ciencia no puede, ni llega, ni demostrará..., pero te someterás a los designios de la arbitrariedad de algo que alguien haya programado en un ordenador. Como tirar dados y hacerles caso.





5. ¿Acaso cree Vd. que los axiomas que definen su fe son inefables?

Como ya decía Platón, debemos usar la reminiscencia. Claro..., si son inefables los manejos que someten a la razón entonces sólo recurriendo a nuestros orígenes, a nuestra naturaleza bien podríamos comprendernos. Esto nos lleva, una vez más, al papel que ocupa el Documento Sagrado: si son afirmaciones inefables entonces, ¿cómo pretenden verlas por escrito?  ¿Acaso no están sujetas a interpretación? Si ha llegado a este punto, vuelva al 1.


Un poco de autobombo...

6. Seguro que en este punto Vd. está pensando que he reafirmado su fé en su comunión.

Como producto de una especie de reacción alérgica, no es de extrañar que el que teme más a la muerte que a la inexistencia de un dios que le da garante de vida eterna, que el que teme más a que haya sequía que a la inexistencia de un dios de la lluvia, que el que teme más a quedarse sin regalos que a la inexistencia de los reyes magos..., pues, por puro odio a la raza humana, quiera escupir que quien se equivoca es el autor aquí presente. Si el que llega hasta aquí repudia mis argumentos, estoy seguro que, de haber nacido en la India creería en Visnú, en Marruecos creería en Allah, en Estados Unidos sería protestante y en Israel necesariamente judío... Pero eso nos lo da el chovinismo, ese afán por continuar la tradición y no cuestionarse los dogmas. Aún así, por si sirve de consuelo, por mucho misántropo que lo quiera negar el chovinismo no mata. Y más vale discutir entre chovinistas que entre retrógrados misántropos que quieran dar lecciones a los demás.




Con todo esto
espero que nadie se lo tome
con excesiva seriedad
como para haber provocado
un encerramiento en el 
dogma de cada uno.

Me interesan vuestros comentarios




domingo, 13 de diciembre de 2015

Poderes que casan entre ellos

Ha sido en la mañana de hoy cuando todas las cosas parecían carecer de todo sentido. En primer lugar, y no por ser lo más importante, he activado por tres veces el programa de administración de mi tienda. Acto seguido, al comer kikos de una bolsa de frutos secos, uno de ellos acabó perdiéndose en mi barba y, con el fin de no hacer el ridículo ante posibles clientes, por mi parte me puse a buscarlo sin éxito alguno. Era el caso que la impresión que llegó a dar, habiendo mirado por doquier, que ese kiko habría entrado como en una cuarta dimensión hacia un lugar desconocido a través de mi frondosa barba ya que, en el fondo, no hay que olvidar que mi barba, si bien tiene una entrada enorme que pueda servir de boca, no me consta el lugar por donde expulsa su alimento. El caso es que volví a respirar tranquilo en el mismo instante en el que comprobé que mi barba, como las del mismísimo Platón, más allá que por el mal uso de la lógica que se le quiera otorgar su distinguido nombre, no había sido responsable de la desaparición del fruto en cuestión porque, al fin y al cabo, no habría tenido sentido encontrarlo en una esquinita acurrucado y escondidito detrás del pequeño frigorífico que, para el caso, suelo usar más bien de despensa. Recogido el kiko, y comprendido que ya podía despacharme a gusto tirándolo a la papelera, algo en mi interior me hizo comprender que tocaba introducir una nueva entrada en mi blog, aquel que arrincona los frutos de mi novela mientras hago despensa de mis pesares por la vida tan insulsa que me ha tocado más allá de poder contar como anécdota la desaparición de un kiko.

Y es que el tema que trataré en esta ocasión es el de la conspiración del pensamiento sembrado, los poderes que casan entre ellos.

¿No os habéis fijado en la tendencia que tenemos algunos de pretender escribir de una manera diferente a cómo contamos historias en novelas?

Lo japonés fue un broche intelectual en mi novela
Todas las religiones, mitologías..., en cuanto a que triunfaran con su historia, nos vendían más o menos los mismos conceptos. Una teoría bastante aceptada es la de pensar en las influencias de las culturas. Asímismo, podemos también pensar que nuestro cerebro no da para más, que el uso del lenguaje puede adquirir (como pasa con la música) ciertas tendencias como intencionales a repetir conceptos. Ya se habrá estudiado y se habrá teorizado: habrá quien quiera ver culturas comunes ancestrales que nos enseñaron a todos y habrá quien simplemente pensará que todos los humanos, en el fondo, somos muy parecidos. En cualquier caso, ante los plagios bíblicos con respecto a mitologías más antiguas también ha habido pronunciamientos de carácter más religioso: fue obra de Satán el que se dispusiera de historias que pudieran confundir la que es original y correcta.



Pero voy a centrarme un poco para hablar de una pequeña conspiración: ¿cómo es posible que un hombre de ciencias como yo, con las dificultades manifiestas que tengo para el lenguaje, pudiera escribir una obra como ésta en relativamente tan poco tiempo (diez A4 simple espacio al día todos los días de media)? Más allá de los errores cometidos a la hora de escribir, había desarrollado una historia, con unos nombres, y, ahora viene "lo gordo", nunca he dispuesto de una buena documentación sobre el antiguo Egipto. Simplemente me plasmé una historia en la cabeza y lo llevé a la escritura.

A medida que he estado escribiendo entradas en este blog me ha surgido una peculiar barba de Platón, una idea loca que no he podido evitar tener que comentar...


Si no tengo ni pajolera idea de Egipto, ¿tiene sentido esta conexión que acabo de encontrar?

Gustavo = Osiris
Lucía = Isis
Silvia = Selkis
Hansel = Ra
Pedro = Duamutef 
Abigaíl = Neftis
Angel = Hapy
Alejandro = Kebehsenuf 
Tina = Neith
Noelia = Maat
Anubis = Anubis
Bastet = Bastet
Kenshi = Seth
El tío de Pedro = Amset
Madre de Pedro = Mut
Hector = Amon
Sacra Eulalia = Sejmet
Jorge Eduardo = Ptah
El comandante = Apep
Y, para rematar,
Ana, Bernardo, Clara, David, Eugenio, Fabiola y Gabriel 
son las siete flechas enviadas
para proteger la historia entretejida
tanto en el Cielo como en la Tierra

Por supuesto, toda buena historia, alimentada de la correspondiente sugestión puede parecerse a lo que queramos. Si nos centramos en una sola cosa y le damos tanta importancia como para pensar que, efectivamente, eso en cuestión es importante, al final acabaremos por querer darle mucho colorido a cosas que no son tan relevantes. Ahora bien, ¿y si lo son? Un tío que no se documenta y, oh sorpresa, ¡todo encaja! O quizá no encaje tanto...

Protagonista de Requiem for a Dream, cuya BSO encaja con las escenas al 100%
La sugestión, alimento de encajes y demás casamientos, ¡qué triste sería nuestra vida si no nos autosugestionáramos! Es nuestra droga diaria, de la que no queremos evadirnos. Sin embargo, algunos les da un viso de espiritualidad hasta el punto de alcanzar la ontología. De eso también va mi libro: sobre la ética de los ganadores, o de cómo tu historia puede acabar mal y no tener porqué aceptarlo. A ese aspecto de falso intelectualoide, como el que decide ponerse gafas sin cristal (muy respetable, pero no me veo con ellas), es lo que alavo tanto: el que finge que no sabe es porque sabe más de lo que muchos le atribuyen. Algo esconderá esas barbas de hipster que tanto gusta a las nenas.

Barba o navaja, he ahí la cosa



Se me acaba de ocurrir que aún no he hablado de las partes más sensibles que tocan la interpretación bíblica o las obras de calado religioso..., quizás, antes de entrar en esos detalles, me documente sobre youtubers que hablan de los anunakis como si fueran annunakis..., el momento barbudo ha estado bien, pero en ocasiones suelo pasar algunas partes por tijera para poder comerme mejor las cosas...



Ya basta de dogmas por hoy,
¡¡quiero vuestros comentarios!!




domingo, 4 de octubre de 2015

Meritocracia y el género ecci

Hace dos noches soñé de manera que al despertar recibí un mensaje: 
"Te podrás sentir orgulloso de tu tecnología, pero no de tu proyecto"
Era un mensaje premonitorio, triste..., 
un miedo visceral a que no pueda sacar provecho de lo que creo.

La vida es un azar, y eso no está bien.
Las personas se amontonan y creen que todos los males del mundo se resuelven mediante el buen uso de la razón. Yo digo: ¡ilusos! La razón se abandonó en el siglo XVIII, se descubrió que el mundo era cada vez más y más complejo, donde una única persona era incapaz de abarcar todos los conocimientos y, ni mucho menos, pensar que incluso los temas de los que era experto podrían tener un formato de carácter absoluto.

En mi jerga informática he podido crear un unificador que permite a una máquina saber si un agente tiene la intención de traicionar a otro agente. Hay cosas que muchos colegas míos creen que no es posible de hacer, cuando en realidad lo que pasa es que desconocen cómo se hace. El uso de la palabra imposible debe quedar relegado a lo que se pueda demostrar matemáticamente; y matemáticamente lo que realmente es imposible es racionalizarlo todo: por el Teorema de la Incompletitud de Gödel.


En la novela la tecnología cobra vida propia y, con ella, los límites de la lógica y el uso de la razón. No hay que esperar que la máquina sea capaz de resolver los asuntos que les son conferidos a las personas: el poder para interpretar leyes y para decidir qué leyes deben ser cumplidas es algo exclusivo del ser humano sensible al mundo social al que pertenece.

Por esa razón, ¿cómo sería una sociedad donde tengan que convivir criaturas cuya naturaleza es completamente contraria? Si el ser humano es aún incapaz de organizarse por sí mismo entre sus semejantes y actuar más allá de lo que le dicte la razón entonces, ¿cómo podría afrontar un mundo donde los conflictos caen por todas partes? 

La ley en Arabia Saudita, actual protectora y experta en Derechos Humanos
Hay quienes creen que el discurso racional es la respuesta a los problemas. Todavía quieren tenerlo todo bajo control. Son adanistas, no reconocen la importancia del colectivo. No reconocen el poder de las decisiones que vengan de abajo, de los distintos expertos. La decisión democrática, que no es racional: es una vivencia experta. Una decisión política que no debe ser controlada por ningún dictador.


La introspección es uno de los temas que trato en la novela: ¿cómo sería una máquina que es capaz de reconstruir su propio código? ¿Cómo podría el programador controlar el funcionamiento de la máquina? La respuesta es evidente: no podría, porque la máquina adquiriría o el sometimiento absoluto a los designios de los usuarios o la completa independencia. Pero en la medida en la que encontráramos términos medios, veríamos también cómo la estructura se vería imposibilitada de sopesar sobre todos los conceptos en general. Se trata casi prácticamente de un todo o nada.

De ahí viene la necesidad de dirigirse a la sociedad para tratarla, no para configurarla ni para someterla, sino para hacerle pedagogía. Los japoneses se dieron cuenta y crearon el género ecci: que es una convención de símbolos que se utiliza en el manga para que los jóvenes japoneses de instituto se sientan inspirados para reconocer los méritos, para ser humildes, para soñar..., mi novela también incluye tales símbolos y varias referencias a Japón.


Esos símbolos están ocultos, y hay que buscarlos; pero nuestro entendimiento es el primero en asumirlo. Lo primero que se hace es crear unos símbolos atractores (chicas con enormes tetas) y los combinan con valores (chicas con enorme carácter). Jugando a mostrar y ocultar consiguen emprender una lucha contra el caos y el carácter antisocial. Antes de escribir un guión discuten acaloradamente sobre los valores que defenderá la obra, a quién está dirigida y, por tanto, cuáles serán los símbolos atractores. Si no existe conflicto, entonces no existe una manera de enganchar al usuario. Lo explícito no resuelve nada, y no nos prepara para nada, esa es la Ley.

Por eso, cuando analizamos los distintos tipos de conocimientos que existen (humanidades, ciencias sociales, ciencias experimentales y las exactas) nos damos cuenta de que cuanta mayor veracidad tenemos de algo menor aplicabilidad tiene en el mundo en el que vivimos. Esa no es la clase de respuesta que esperaba Gödel con su resultado.

Sólo creías en los platos de comida de tu esposa y, al faltar un tiempo, mueres de hambre.
No me fío del economista que sigue usando las viejas fórmulas tipo hablando se entiende la gente. El diálogo es para adanistas, figuras quijotescas, chovinistas que mantendrán los esquemas..., el lenguaje está limitado por el propio modelo donde se aplica. En cuanto los de humanidades modifiquen el modelo, a la larga, la gente pensará diferente y seguirá creyendo que es porque hablando se entiende la gente ¡Qué gran y Hermosa Mentira! Así pensaba uno de los protagonistas de mi obra..., pero no espero que se entienda que la ética trasciende a las palabras; que los colectivos son movidos por los ídolos que mueven la moda, y los ídolos que perduran son los que se acoplan a la estética que quieren los individuos: a sus valores. Los ídolos que se pierden son los más atractores..., pero necesitamos crear una confrontación entre ellos para que se queden en la retina de las personas. Como una partida de ajedrez entre buenos y malos, donde al final, porque tiene que haber un final, debe prevalecer lo auténtico.

Entiendo que la razón sólo sirve para poner en evidencia, no para solucionar.
Lo cual sólo será malo en la medida de que no se acepte su uso.
Las personas creen que lo auténtico es la partida de ajedrez. Se quedan con lo falso: el trabajo del artista. Pero en realidad es movida por ellos. Creen que es imposible, creen que no hay poder en los medios. Pero la realidad es que existe una correlación a la larga: una correlación retroalimentada mediante una lógica introspectiva. Y, como ya he dicho antes: la lógica introspectiva genera un ente que o es todo o es nada controlador. 

Arcontes, egrégores, memes, hoaxes, modas,..., yo lo llamo partidas de ajedrez. Pero también se ve reflejado en las deidades que vigilan la puerta del paraíso en el capítulo correspondiente. Anubis no permitirá que pase por esa puerta algún loco que pueda destruirlo todo: porque sabe que los que aparecen en los medios dependen de la audiencia, pero la audiencia también depende de los ídolos. Se reconstruyen y se retroalimentan, quien intenta racionalizarlo pierde la partida. El uso de la lógica se reserva para el portero, implacable no aceptará lo políticamente incorrecto.

Un catálogo que contenga todos los catálogossólo puede tener una referencia, no su contenido.
Pero también hay una diosa que hace compañía a Anubis, esta es Bastet. La diosa gata es la protectora de la creación, la única que puede doblegar a Anubis para intentar otra cosa..., para ser creativos.

La que nos va a sacar de ésta no es una simple gatita, es una visionaria. En mi libro hay muchas visionarias: mujeres que son determinantes para romper con la norma establecida. Sin las visionarias el problema se repetirá una y otra vez, con toda su lógica..., y entonces no habría vida.

Es a ésta a quien hay que hacerle la pelota, 
esta es la que propone los apocalipsis, los cambios.
Tan importante es la figura de la gata que, efectivamente, también aparece en el las animaciones japonesas. Tiene su propia versión, para aprovechar la figura en cuestión: ¿cómo son las gatas? ¿Acaso no son cariñosas y con ganas de jugar? ¿No son melosas?

Esto es cualquier cosa menos algo racional.
En cualquier caso, la versión pet de Bastet no aparece en mi novela, pues la quise poner un tanto más siniestra..., y además aparece justo al final, donde está todo el pescado vendido..., huy, perdón, espero que no se haya molestado..., bueno, hay confianza, al fin y al cabo aquí yo soy el jefe.

El asunto es que, cuando una sociedad acaba en crisis, nos lo dice la lógica: si ésta no es capaz de salir por sí misma..., pues habrá catástrofes, líos y gaitas. Sin ir más lejos, la propia Bastet es mencionada en otros capítulos como una deidad conflictiva..., quizá por esa razón esos extraterrestres se volvieron tan machistas. En fin, esas cosas las dejo en el aire - que cada cual saque sus conclusiones de la lectura de mi obra.

Por supuesto, en el manga japonés también aparecen mucho los elfos..., y en mi obra no iba a ser menos: a esos los correspondo con los arcturianos: son criaturas mucho más apegadas a lo mágico, y bastante inestables en nuestro mundo.


Si estos símbolos no son valores entonces, ¿qué pretenden atraer?
Si alguien se está planteando que, entonces, ¿cuál es la conclusión? ¿Qué hay que hacer en sustitución del diálogo? ¿Rezar? ¿Encender velas negras? ¿Producir una película?

Mis conclusiones personales es que el diálogo sólo puede servir para tirar los ídolos falsos por la ventana. Emprender el camino del buen escéptico sin sucumbir al negacionismo, lo que llamo excepticismo. Quedarse con la posibilidad de una Historia del Error y, si fuera necesario, empezar de cero, pero sin sucumbir a la racionalidad como herramienta constructora. Hay que dejar para las siguientes generaciones los memes que estén menos corruptos posibles.

El lenguaje y la razón son mantenidos por puro instinto, y sólo el instinto es el que nos puede decir cuándo algo está fuera de lugar.




No olviden comentar. No quiero sentar dogmas.

domingo, 16 de agosto de 2015

El nuevo orden mundial. Los tres fuegos.

Según cuenta la mitología veda, el conocimiento de los tres fuegos es lo que te lleva a la inmortalidad. El caso es que he estado pensando qué es conveniente de explicar más o menos, si hace más gracia exponiendo cosas o dejándolas ocultas. Es bastante complejo, sobretodo cuando uno defiende asuntos tan extraños como el ayudar a la gente a través de la cultura a que sean mejores personas.
Varuna, el jefazo - el más brillante, la deidad 33

Para explicar estos temas he elegido enfocarlo desde el punto de vista de los micromachismos. Es decir, existe un enfoque muy especial que es capaz de asociar la idea de los micromachismos con la trascendencia hacia la inmortalidad: ¿me acompañaréis en este viaje?

En mi novela hay un icono, o concepto, que se repite una y otra vez: las tres luces. De hecho, el libro está dividido en tres partes: la zona verde, amarilla y roja. Para cuando acaba el libro me reservo una zona infrarroja, lo que llamo El epitafio.



Como si se tratara de un viaje al inframundo, al mundo de las sombras, el que lee la novela va observando cómo poco a poco las historias son más complejas, más conspirativas, con más complicaciones. Os estoy llevando al lado oscuro, al otro lado. Os estoy mostrando la senda de los tres fuegos, el entendimiento de la verdad oculta a través de analogías e historias..., os estoy vendiendo mi libro.

Quizá os hayáis percatado de un "error" matemático que cometo: ¿no son tres fuegos o tres partes? Pero luego incluyes una cuarta - me diréis. En realidad el infrarrojo no es un color visible: es el negro. Es un color tan energético que prácticamente sólo desprende calor. Pero ya se irá viendo.

¿Pero cuál es el significado? Eso es lo que importa. En realidad es como la consciencia, ser más conscientes de algo, que es abandonar el mundo de lo inocente. Más adelante creo que será interesante que mencione a Amaterasu, y así toco el tema de los hikikomoris, pero no quiero mezclar estos temas con la inocencia.

En mi mundo, la magia, los conjuros, etc, son formas de energía que son entidades vivas propias. Al final los acabo llamando ebanis. No es que tengan un color rojo, lo que pasa es que directamente son formas caloríficas que, desde la tierra, puede recordarnos a los dragones.



Y es que una inconsistencia puede ser tan inconsistentemente auténtica que hasta podría existir. Para la mitología china, los dragones son benévolos; pues es a través de ellos como se consigue resolver los problemas apocalípticos - como se intenta al final en mi libro. Sin embargo, no puedo permitirme el lujo de dar detalles, porque es mejor que lo descubráis por vosotros mismos.

Bueno, como ya os he dicho, voy a intentar ejemplificar todo esto a través de los micromachismos; para que sea todo más sencillo. 

Resulta que el ser humano está constituido con errores sistémicos que no le permite pensar de una manera correcta. Estos errores le ha permitido sobrevivir desde los tiempos de las cavernas, para que su especie evolucionara.

Debemos partir de la idea de que el ser humano se cree con poder de distinguir qué es lo bueno y qué es lo malo, qué prefiere para él y qué prefiere evitar. Tanto nosotros como nosotras actuaremos en base a esas preferencias, y nos moveremos bajo una suerte de código deontológico. Es decir, nos crearemos un lenguaje que nos permita razonar quién actúa bien y quién actúa mal.

Ahora bien, no olvidemos que el ser humano no es producto de un diseño muy inteligente que digamos..., posee errores, como ya he dicho antes; errores derivados de la propia evolución como especie. Ya lo decía Dawkins: en las escuelas se debe enseñar a los niños cómo evitar los sesgos que nos vienen de serie (obviamente se refiere a que hay que enseñarles a que se aprendan, pero tampoco decirles que es eso lo que les estamos haciendo, porque pasarían a calentarse con nosotros y todas las energías que les dedicáramos serían un caos incoloro).


Volviendo al tema: si tenemos un código racional que estudia nuestro comportamiento ético, y nuestra manera de razonar no es perfecta, entonces eso quiere decir que existirán conductas que serán originarias necesariamente de un comportamiento del que no somos conscientes que son un error ético. Y el problema no será el desconocer todos los axiomas de la lógica kripkeniana que rige la razón, sino que nuestro instinto racional (porque razonamos por instinto y no formalmente) nos induce a creer que una conducta es válida, cuando en realidad es reprobable desde nuestro punto de vista.

Y, después de marearos tanto con la teoría..., voy a ver si lo ilustro con un ejemplo.


Eva es una niña pequeña, su padre quiere interactuar más con ella y le pregunta por sus amigos del colegio. Eva le comenta cómo tiene amigas, amigos, pero no menciona mucho más. Es muy difícil a ciertas edades recordar todo lo que se ha hecho al cabo del día, así que sólo se puede hablar de las relaciones con los amigos, los profesores... Es entonces cuando se magnifican los problemas, o cuando se tiene la oportunidad de denunciarlos, el padre entonces pregunta por los amigos que le gusta más a ella e intenta suavizar o trivializar las relaciones o vínculos que, al final, tienen carácter sexual - aunque no se diga expresamente, porque son muy pequeños. Se juega, por tanto, a preguntarle si tiene novio..., se frivoliza con el tema. Así la niña va adquiriendo la jerga del padre: aprende que lo valioso es conseguir objetivos muy concretos, entonces competirá con sus amigas por conseguir a ese amigo que le cae tan bien al padre porque le recuerda a él mismo..., las conversaciones de amor de un padre con su hija poco a poco puede hacer que entre ellas compitan para depender de los hombres ¿Por qué este comportamiento es patriarcal y no pasa con los chicos? Porque en el modelo patriarcal a las madres no les interesa lo que hagan los niños en el colegio: son brutos, trastos, tontos, hoscos,..., es decir, los valores feminazis que ningunean al hombre es lo que hace que los niños tengan la oportunidad de crecer sin los sesgos paternales para que compitan en juegos más de niños y menos de adultos.




Debo confesar que las parábolas son más sencillas cuando no tienes la intención de aclarar nada. Por eso mi libro es de lectura tan sencilla, es en este blog donde intento aclarar las cosas, razón por la cual todo suena tan complejo.

Quizá en el siguiente blog hable de cómo el amor protector genera los hikikomoris. O puede que hable de Rama..., ¡hay tantos temas que tienen que ver con mi libro! Ya iré eligiendo.

En cualquier caso, las tres partes son como la madurez del alma, su consciencia. Cuanto somos más conscientes de cómo somos realmente más capacitados estamos de destruirlo todo o de configurarlo todo a nuestro gusto. 





Y, claro, si existen esas personas que conspiran para gobernar el mundo y jodernos a todos, también existirán esas personas que, al saber algunas cosas, quieran valerse de sus conocimientos para intentar inculcar valores. Valores que no incluyan la muerte, la destrucción..., lo destructivo, y que tras observar con una lógica bien definida cómo se hacen las cosas, se depure qué es lo correcto y qué no lo es.


Por eso hay artistas que se preocupan de aportar en géneros como en el manga, con símbolos ocultos que se repiten para ayudar a la sociedad a que sea consciente de sus errores más comunes y pueda, con el tiempo, darse cuenta de qué es lo que debe cambiar.



















lunes, 10 de agosto de 2015

Anubis. La cara de perro que tiene

He querido poner varias entradas para desarrollar y explicar aspectos que aparecen en mi libro, y así que mis lectores (por muy pocos que seáis) tengáis la oportunidad de comprobar que el mundo que desarrollo es lo suficientemente complejo como para suscitar interés.

Una idea que quise transmitir es que en ocasiones la ficción puede llegar a superar a la propia realidad. Y para ello también me valgo de un dios, concretamente Anubis: el dios perro.



De todos los chacales, éste es mi favorito: porque tiene cuerpo humano, el resto de ellos vagan por los desiertos ladrando y mordiendo de una manera bastante convencional.

Este dios es el encargado de guiarte hasta las puertas del otro mundo, una de las dudas que a mí me suscitaba la mitología ejipcia era: ¿por qué un muerto iba a seguir a un perro? Obviamente, el faraón, una vez muerto, debía hacerlo porque así lo decía la catequesis que recibió en vida.

Pero vayamos al asunto en cuestión, para mí Anubis es algo más que un mero dios o un mero perro, Anubis representa uno de los pilares de la lógica: como ocurría con las columnas de Hércules, estos pilares están herguidos para evitar que todo se derrumbe y se caiga encima. Es decir, mi libro es posible que tenga fallos, así que recurro a Anubis para evitar que eso pase.

Anubis es un dios muy sagaz que ocupa una dimensión donde las frecuencias son muy bajas y el tiempo trascurre muy despacio. Allá en los cielos el mundo es mucho más diáfano y más sencillo, nada que ver con las diabluras a las que estamos acostumbrados aquí en la Tierra.

Por eso Anubis no acepta allá arriba a cualquiera. Debe ser coherente. Es lo único. Y si un personaje de mi libro no lo es, entonces él mismo se encargará de hacerlo desaparecer de manera que ni siquiera le haya dado oportunidad de haber sido escrito. Ése es el poder de Anubis, que atraviesa el espacio y el tiempo.

Así que me pregunto qué pasará si me pongo a mezclar dioses ejipcios con extraterrestres..., ¿seré capaz de montar una historia coherente?


Al menos, cada vez que muestre una teoría siempre habrá algún personaje de mi libro cuestionándola. Eso es lo realmente importante. No me puedo permitir el lujo de sentar algún dogma para luego equivocarme.

En la Biblia le confieren a Jacob, dentro del génesis, el testimonio de ver la escalera que asciende a los cielos. Eso es como la ascensión al Valhala en la literatura nórdica.



Una escalera que asciende hacia una fuente de luz, y allá estará Heimdall, el portero. Pero pasa como con Anubis, no es un sujeto del cual te puedas reir: es el más temido por todos los dioses por su criterio implacable.

No es de extrañar que fuera a Jacob y no a otro a quien se le mostrara la escalera. En mi libro también le reservo ese derecho a uno de mis personajes más perversos. Al más engañador, y que le vamos a ofrecer una oportunidad para enfrentarse cara a cara con la divinidad.

¿Por qué elegir a un antihéroe para protagonizar el viaje más honroso? Pues sencillamente porque la ironía es perfecta: así damos los autores el mensaje de que las estructuras han sido construidas a pesar de darse con los menos indicados. Es un recurso literario para poder enseñar mejor los mensajes que hay ocultos en la obra.

Por ejemplo, ¿por qué en la Biblia Jacob consigue ser bendecido por su padre traicionando a su hermano mayor? Para que la historia fuera más pedagógica y, a la hora de ser contada, pudiera ser servida de ejemplo de que nunca se puede jurar en vano, y que las bendiciones siempre se cumplen. Es la manera que tiene ese pueblo de crear alguna suerte de ley, y así establecer buenas bases jurídicas a la hora de defender una suerte de convivencia.

No hay que olvidar el enfrentamiento entre Jacob y su hermano, que quería vengarse por haberle arrebatado la bendición de ser el líder del pueblo hebreo; entonces Jacob tras obtener una victoria zalamera, soñó que luchaba contra un hombre hasta que le bendiciera. Y consiguió tal bendición mediante la fundación de un nuevo nombre para Jacob: desde se llamaría Israel. Esto es porque Israel significa lo que hizo Jacob entonces: luchar codo con codo con Dios.

¿Cómo consiguió su victoria? Cediéndole los alimentos de su pueblo a su hermano, para así acabar con la guerra sin derramamiento de sangre. Es así como consigue el perdón y la bendición de su hermano, así como el reconocimiento divino; perdiendo la energía y fuerza de sus músculos (ganado) para poder seguir con su camino.




Efectivamente, ese fue el enfrentamiento contra lo que la tradición cristiana llama el ángel de Peniel, pues Peniel fue el nombre que le dio Jacob - desde entonces Israel - a la montaña donde se enfrentó contra ese hombre. Peniel significa "el rostro de Dios" y, efectivamente, hasta entonces Jacob no había contemplado el verdadero rostro de su dios. Dio con la escalera, pero no se encaró contra la realidad.

En Luces y Espectros podremos encontrar esta lucha como una constante, pero no auguro un final feliz como le pasó al bueno de Jacob - no a todos se les perdona sus faltas. Entre los personajes de mi historia tenemos a uno que no para de enfrentarse contra todo bicho viviente en ese Universo. Un enfrentamiento constante y mortal, hasta el punto de que conoce los viajes astrales y el mundo de las divinidades casi como la palma de su mano.

Para poder explicar mejor cómo funcionan esos mundos me valgo de la tecnología y genero analogías entre los juegos de ordenador y los mundos astrales.


Entonces podréis encontrar el capítulo donde uno de los protagonistas consigue encontrarse a sí mismo en cuanto se enfrenta contra su némesis - su otro yo. Ese némesis no es más que su propio reflejo, la necesidad que tiene de encararse contra sí mismo y afrontar algo que va más allá de lo que nunca imaginó que fuera posible. Tras ese enfrentamiento su experiencia se disparará hasta el punto de que trascenderá al propio juego y sus reglas.